La Paz. — Benita Sabino Morales es morena, de voz bajita y sonrisa sincera. De manera voluntaria decidió convertirse en una “madre” para mujeres con sida, madres violentadas y niños abandonados, aunque también recibe a jornaleros, y ancianos desamparados. La casa nació del anhelo de echar una mano a mujeres desvalidas, como ella alguna vez lo fue.
Sabino Morales, directora del Albergue para Mujeres Víctimas de Violencia de Mamá Benita, que hace casi 15 años abrió sus puertas, platica que ella es de Puebla, se casó a los 14 años y cuando vinieron los hijos, los problemas y el maltrato por parte de su pareja se agudizaron. Señala que demandaba a su pareja, pero no le hacían nada y, por eso, se animó a dejarlo todo y buscar una nueva vida.
Así, un día agarró a sus hijos, tomó el autobús y decidió alejarse del maltrato. Su plan era llegar a Tijuana, incluso cruzar la frontera, pero en el camino le platicaron de La Paz. Entonces tomó el ferry de Mazatlán y llegó.

“No fue nada fácil. Tuve que hacer lo que nunca antes había hecho: trabajar, valerme por mí misma”, expresó.
Narra que tenía 25 años cuando llegó a esta capital. Comenzó a trabajar en un consultorio y limpiando casas, pero pronto inició un negocio de venta de elotes, raspados y churros, que a la fecha la mantiene a ella y al Refugio para mujeres y niños víctimas de violencia, que recién se convirtió en una asociación civil.
En el albergue se ven problemas desde mujeres víctimas de privación de libertad hasta niños abandonados, por lo que Mamá Benita ofrece también asistencia sicológica a través de dos colaboradores profesionales, al igual que ayuda espiritual.
Arranca sola. El refugio inició porque se encontró con una antigua amiga que estaba enferma y sola y decidió recibirla en su casa. Ahí nació la idea de ayudar a las mujeres, a los niños, a los adolescentes adictos, ancianos y cualquier persona vulnerable.
Benita ha sido “madre” para más de 500 personas; emprendió la causa sola, apenas apoyada por algunos voluntarios, pero a partir de su crecimiento muchos se han sumado.
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