
Hace 15 años aprendimos que ser oficinista, o como diríamos en México, "godín" es cool.
El 24 de marzo de 2005 se estrenó la serie "The Office" ("La oficina") en la que quedó claro que cualquier cosa puede pasar en el ambiente laboral.
Protagonizada por Steve Carell, Jenna Fischer y John Krasinski , entre otros, y basada en la serie británica homónima presentó en forma de falso documental el día a día de los empleados de la oficina de la compañía de papel ficticia Dunder Mifflin.
También lee: “The Office” dejará Netflix, se va a NBCUniversal en 2021
Con nueve temporadas "The office" finalizó en 2013 y actualmente puede verse de nueva cuenta a través de servicios como Amazon Prime Video.
Para recordar la serie aquí re dejamos tres momentos que nos demostraron lo cool de trabajar en oficina:
¡Parkour! Steve Carell nos regaló esta joya que sin duda le saca risas a todos pues se pone a practicar parkour(según él) junto a otros compañeros de la oficina así que lo vemos brincando y rodando por los sillones o escritorios.
También lee: ALF, el extraterrestre que se despidió hace 30 años

¡Fuego! Si los empleados no ponen atención a las indicaciones hay que ser didácticos, esa es la idea de Dwight, personaje interpretado por Rainn Wilson.
Después de dar una charla sobre seguridad ante incendios donde nadie le puso atención decide llevar un nivel más arriba la lección con un simulacro bastante real y aterrador… pero divertido para el espectador.

El personaje interpretado por Carell, Michael Scott, no soporta a Toby Flenderson (el de recursos humanos) por eso cuando anuncia que se mudará hasta una fiesta hace. Para su disgusto resulta que regresa provocando una reacción de Scott que todos amamos.

rad
Noticias según tus intereses
ViveUSA
[Publicidad]
Interactivos


Carpetazo, a indagatorias contra Alito y Calderón

La simulación perfecta

Investigado por lavado del narco defrauda en Oaxaca

SFP da “carpetazo” al 92% de denuncias contra superdelegados

Jueces sin castigo: Las fallas de un sistema negligente

Aún está en obra y ya hay plagas y grietas en la nueva sede del Archivo General Agrario


















