16 | JUL | 2019
Juan Villoro y el elenco de "La Guerra Fría"
Juan Villoro y el elenco de "La Guerra Fría". Foto: Sughey Baños

"La Guerra Fría", una obra que habla de muros políticos e internos

27/06/2019
00:50
Sughey Baños
Ciudad de México
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Juan Villoro cuenta las andanzas de dos mexicanos que viven en el Berlín de 1982-84; la puesta en escena se presentará a partir del 6 de julio en la Sala 4 del Museo Tamayo

“Vale la pena pensar en muros, ahora que México está amenazado por la construcción de un muro al Sur de los Estado Unidos, pero también vale la pensar en los muros que nosotros construimos con los otros y los muros interiores que muchas veces nos dividen por dentro”, declaró el escritor y periodista Juan Villoro durante la presentación de la puesta en escena "La Guerra Fría", que se presentará a partir del 6 de julio en la Sala 4 del Museo Tamayo.

Juan Villoro escribió esta obra en 2018, y en ella sigue las andanzas de dos mexicanos El Gato (músico) y Carolina (actriz), quienes se encuentran en Berlín Occidental entre 1982 y 1984, cuando el Muro existía y el mundo vivía en plena Guerra Fría. Pero el público no sólo verá como se desvanece aquello que divide la relación de esta pareja, también como el teatro, la música y las artes plásticas se unen en un mismo proyecto.

“Lo que me pareció interesante de esta puesta es que teníamos que inventar el espacio teatral, eso gracias al Museo Tamayo fue posible, se creó un espacio inédito, algo nuevo, donde dialogara el texto y el teatro con una belleza plástica. Las obras de Abraham Cruzvillegas viajan por la realidad y parecen estar en estado de instalación permanente, es como si el arte te enseña a ver la realidad de otra manera”, explicó Villoro.

La obra "Autodestrucción 8" del artista conceptual Abraham Cruzvillegas, es para el escritor y la directora de escena Mariana Giménez, la escenografía ideal para contar esta historia, a pesar de que esta pieza fue creada en 2015 para ser presentada en Corea del Sur; y por el programa Pagos en Especie, de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), llegó al acervo del Museo Tamayo en 2016.

“Nos pareció que el marco de la obra podría ser la pieza de Abraham Cruzvillegas, que él hizo recogiendo muchas piezas en Corea y hay como una frontera no visible entre qué es desperdicio y qué es arte, cómo se resignifican los desechos y se convierten en otra cosa, cuál es la segunda vida que podemos dar a los objetos.

“De alguna manera como esto habla de una relación de amor, que también se ha ido destruyendo, los personajes están buscando una segunda vida para sí mismos, están juntando la pedacería de lo que han dejado y que tratan de recuperar, entonces me parece que este espacio encaja de una manera extraordinaria”.

Si tuvieran que definir esta dinámica, para la directora Mariana Giménez sería intervención, porque poco a poco la obra se fue integrando a la puesta en escena, diluyendo las barreras entre un arte y otro, “entonces todo comenzó a tener un sentido, todo era finalmente una inspiración”.

Los actores Jacobo Liberman, Mariana Gajá y Mauricio Isaac, hacen palpable esta historia en escena, que está aderezada con música punk, para lo cual tuvieron que aprender a tocar un instrumento para interpretar algunas canciones del disco Berlín de Lou Reed.

“Para mí es un privilegio estar en este tipo de montajes, donde vas más allá de las capacidades que uno cree que tiene y entonces arriesga, es una forma de sentirse activo, útil socialmente hablando, al poder compartir con la gente una creación como ésta, que puede cambiarle la vida a alguien aunque sea por un instante y este montaje lo está haciendo, a mi me está cambiando la vida, yo no soy músico y el estar tocando un instrumento me llena de vitalidad y genera otras sensaciones que jamás había sentido”, dijo Mauricio Isaac.

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