La década de los 2000 vio nacer a Paris Hilton, una icónica figura de la cultura pop que cautivó al mundo con un estilo de vida extravagante, pero que, tras esa fachada de "rubia tonta" alimentada por la prensa rosa, se ocultaba una realidad de acoso mediático y misoginia que se ensañaba con toda una generación de mujeres jóvenes en la industria.

"Durante gran parte de mi vida y mi carrera, mi historia ha sido contada por otros que desconocían la verdadera historia. La gente pensaba que era como un personaje de dibujos animados, pero siempre ha habido mucho más dentro de mí", indica la celebridad estadounidense en una entrevista con EFE.

La empresaria y DJ analiza las cicatrices de la fama en su nuevo proyecto , un documental que se estrena este viernes en la gran pantalla y en el que relata cómo la música se convirtió en su refugio cuando el éxito, lejos de resultar un privilegio, le costó su propia identidad y un profundo desgaste emocional.

"Fue una época muy difícil, pero creo que tenía demasiado miedo incluso de hablar de ello porque siempre me enseñaron a retratar una vida perfecta", cuenta la celebridad.

Carter Reum, London Marilyn Hilton Reum, Paris Hilton y Phoenix Barron Hilton Reum llegan al estreno mundial de "Infinite Icon: A Visual Memoir" en The Grove, Los Ángeles. 
Foto de Andrew Park/Invision/AP.
Carter Reum, London Marilyn Hilton Reum, Paris Hilton y Phoenix Barron Hilton Reum llegan al estreno mundial de "Infinite Icon: A Visual Memoir" en The Grove, Los Ángeles. Foto de Andrew Park/Invision/AP.

El ídolo de la cultura pop

Paris Hilton fue el epicentro de la era pop adolescente y pionera del concepto "famosa por ser famosa": definió la estética de los 2000 poniendo de moda los chándales de terciopelo y el tiro de pantalón bajo en pleno auge de los programas de telerrealidad y fenómeno de los paparazzi.

Lo que parecía un cuento de hadas moderno ocultaba un sistema de acoso sistemático que convirtió la vulnerabilidad de celebridades como Hilton en un negocio asequible para la prensa rosa.

Un ejemplo de ello fue lo ocurrido en 2007 con su paso por prisión, televisado como un espectáculo cómico mientras ella sufría ataques de ansiedad frente a las cámaras de todo el mundo.

"En la década del 2000, eran tan crueles. Era como una forma de entretenimiento el hecho de humillar a las mujeres. Me atacaron a mí y muchas otras jóvenes de la industria", afirma.

La era digital lo ha cambiado todo

Aunque esa misoginia a la que se vio expuesta hace 20 años todavía persiste y ha mutado al entorno digital, Hilton siente que, al menos, la sociedad ha cambiado de parecer y ha empezado a mostrar rechazo al morbo barato y al acoso a celebridades por estigmas del pasado.

"Un periodista ni siquiera haría preguntas ni hablaría como lo hacían algunos de ellos en su época. Ahora que existen las redes sociales, hay gente que se esconde tras una computadora", agrega.

Y elogia, en este sentido, la responsabilidad de la juventud en este proceso, que "se preocupa por la autenticidad". "Cuando yo crecí, nadie mencionaba la palabra salud mental, ni siquiera existía. Les doy mucho crédito por ser tan abiertos", afirma.

Ahora que siente haber tomado el control de su narrativa, Hilton espera haber ayudado "a cambiar el mundo y que la gente sea fuerte. No deberían preocuparse por lo que piensen los demás, sino por lo que piensan de sí mismos".

"Me siento realmente orgullosa de finalmente mostrar mi verdadero yo", concluye el icono pop.

rad

Google News

TEMAS RELACIONADOS

Noticias según tus intereses

[Publicidad]