Al llegar a los 52 años, Pablo Montero mira la vida de manera distinta y Confiesa que si antes la prioridad estaba en salir y divertirse, ahora busca cuidar su salud física y encontrar mayor estabilidad personal.

“Cuando eres joven, pues es salir, divertirse y todo, pero vas madurando y tus prioridades cambian y es estar bien físicamente, y ahí encuentras la felicidad”, dice el actor, durante el festejo por su cumpleaños en la obra Perfume de Gardenia.

Cuenta que desde temprano recibió llamadas de felicitación de Vicente Fernández Jr., Mariana Seoane, Laura León y compañeros cantantes como Jorge Eduardo.

Como parte de la celebración y de esta nueva vuelta al sol, Pablo planea regalarse un viaje por España e Italia, una experiencia que emprenderá prácticamente en solitario y que considera una oportunidad para reencontrarse consigo mismo.

“Será un viaje espiritual muy bonito. Es un recorrido importante porque voy solo. Después me reencontraré con unos amigos de Torreón que están en Barcelona. Nos vamos a Nápoles, Sorrento y en carro a Positano y Capri”, comparte emocionado.

Más allá de los festejos, el protagonista de la bioserie El último rey: el hijo del pueblo asegura que ahora quiere dedicar tiempo a su bienestar, a sus pensamientos y a definir el rumbo que tomará en este nuevo año.

[Publicidad]

El actor y cantante ha reconocido públicamente que ha pasado por episodios de adicción al alcohol y otras sustancias, por las que se ha sometido a diversos tratamientos a los que ha sumado deporte y disciplina.

“Ahorita quiero disfrutar, disfrutar de mí, de mi compañía, de mis pensamientos, de lo que quiero dirigir este año, que lo tengo muy claro: mi persona, espiritualmente hablando, y mis actividades, mejorar mis hábitos, ir corrigiendo”, comenta el papá de cuatro hijos.

Después de esas tres semanas de vacaciones, el intérprete de “Mi piquito de oro” se reincorporará al musical que se presenta de viernes a domingo en el Teatro San Rafael, al lado de Maribel Guardia, Marjorie de Sousa y Cristian de la Fuente.

[Publicidad]

Celebrar con las ausencias

Pero cumplir años también obliga a una revisión y a recordar a los que ya no pueden celebrar con él. Pablo dice añorar la compañía de sus hermanos fallecidos: Oliver, en 2010, durante una persecución vial, y Javier Rodríguez, en 2013, ambos en Torreón.

Su ausencia, agrega Montero, ha influido en la manera en que entiende el amor y la familia.

“Lo que pasó con mis hermanos fue algo doloroso y yo creo que doy el amor en honrarlos. La mejor manera de honrarlos fue a través de sus buenas acciones y recibir sus bendiciones”, expresa.

[Publicidad]

¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.

TEMAS RELACIONADOS

Google News

[Publicidad]