James Blunt ignora las presiones

El cantante, quien lanzó nueva versión de “Don’t give me those eyes”, dice que hoy canta lo que le apetece, no lo que le imponen
En octubre continuará su gira por Europa. (IVÁN STEPHENS. EL UNIVERSAL)
29/09/2017
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Humberto Montoya O.
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Fue en 2003 cuando un joven de cabello desaliñado llegaba a la escena musical con canciones cargadas de sentimientos: James Blunt.

Abandonó el ejército con el afán de perseguir su sueño en la música, pero afirma que es ahora cuando siente la seguridad de no querer complacer a nadie que no sea a sí mismo.

Esto ha traído dificultades para Blunt, quien explica luego de 14 años de carrera defiende su música y sonido incluso de la misma gente para la que trabaja.

“Lo más difícil es la presión que tengo por mi compañía disquera cuando me dice que hagamos sencillos que funcionen en la radio pero, para mí, mis más hermosas canciones son aquellas que están ocultas en el álbum y que tienen mucho espíritu, las cuales tal vez no funcionen en la radio pero para mí son grandes éxitos”.

El británico explica que no teme defender sus ideas, ya que su música es todo lo que tiene, así que prioriza sus deseos, antes de pensar en la compañía para la que trabaja o incluso el público mismo.

“La vida avanza, tengo ahora cinco álbumes con diferentes canciones de diferentes épocas y experiencias. Trato de no pensar demasiado en la audiencia, porque algunos querrán que algo sea negro, otros querrán que sea blanco, y si intentas complacerlos será gris, así que tienes que seguir lo que a ti te guste y disfrutarlo”, explica el músico, quien lanzó ayer una nueva versión del videoclip “Don’t give those eyes”.

“En verdad con lo hice en todo este álbum The afterlove, mi compañía disquera me dijo: ‘no, apuesta a lo seguro, a lo bonito’, y les dije que había muchas cosas hermosas en mi álbum, que había cosas que eran diferentes pero que me emocionaban y que esas eran las cosas que me mantenían haciendo música”.

Una de las grandes ventajas de levantar la voz, añade, es la oportunidad de trabajar con gente que goce del éxito también, como su amigo y compañero de gira, Ed Sheeran.

“Es una relación genial. Estoy de gira con Ed Sheeran de momento por Norteamérica y nos hemos llevado bastante bien. Estuvimos juntos de vacaciones escribiendo canciones y nos la hemos pasado increíble. Escribir a su lado es muy relajante porque somos amigos, así que lo podemos hacer con un trago en la mano y es agradable tener un amigo a tu lado mientras sales de gira también”.

Sin embargo, afirma que su colega prácticamente lo obligó a salir de su zona de confort al momento de escribir y, aunque pudo ser incómodo, el resultado le demostró que había valido la pena.

“En las vacaciones fuimos a esquiar porque el nunca lo había hecho antes y al mismo tiempo pudimos escribir canciones y fue algo muy interesante para mí. Cuando escribo lo hago pensando sobre mis experiencias privadas, pero de una forma un tanto ambigua y él lo hace de una manera muy directa. Me dijo: Vamos, escribamos una canción que sea muy honesta acerca de la vida de tu familia’, y eso me hizo sentir bastante incómodo pero el resultado es asombroso. La canción se llama ‘Make me better’ y a todo el mundo le ha gustado”.

Sobre su fuente de inspiración al momento de componer, explica: “Viene totalmente de las cosas que te hacen sentir algo fuerte, ya sea personas o eventos de tu vida. Creo que toda la gente con la que he querido colaborar está dentro de este disco, este es mi equipo de ensueño”, dice sobre colegas como Ed Sheeran, el líder del grupo One Republic, Ryan Tedder, MoZella, Stephan Moccio y Teddy Geiger.

Algo que pocos saben es que el británico era gran amigo de la fallecida Carrie Fisher. Sobre si escribiría una canción para la actriz, sonríe y dice: “Viví con Carrie Fisher en los últimos 13 años cada vez que yo estaba grabando algo en Los Ángeles. No sé si escribiría una canción para ella, era una amiga muy cercana y una mujer maravillosa que cuidó muy bien de mí. Es muy especial”.

Blunt afirma que más que buscar fama, quiere compartir su música con el mundo y con todas aquellas personas que quieran escucharlo.

“El mundo a veces se obsesiona con la fama, de muchas maneras, y eso viene también al estar en el ojo público pero yo no me veo de esa forma. No es tan glamouroso, cuando ando de gira, duermo en un autobús que tiene 14 camas, con otros 14 hombres y nos despertamos cada mañana en una ciudad nueva, buscando una regadera para ducharnos, dar un concierto, desmontar todo y volver a la carretera nuevamente”.

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