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Bad Bunny con su trap no sólo ha hecho bailar a millones de fans alrededor del mundo, también ha logrado que sea del gusto de cualquier estrato social y su concierto de ayer en la Arena Ciudad de México, dio muestra de ello. Más allá de estereotipos sobre el urbano, trap o reggaetón, este género musical logró que amigos, novios, padres con hijos y solteros disfrutaran del conejo malo.

Minutos antes de que el reloj marcara las 22:00 horas, el músico puertorriqueño salió al escenario para enloquecer a su público mexicano. En la pista se podía observar cómo la música de Bad Bunny servía de muchas cosas: era el soundtrack con el que una pareja de novios bailaba y se daban besos, también era la melodía con la que un grupo de jóvenes danzaba mientras ellos intentaban ligar con un grupo de chicas a lo lejos.

Bad Bunny sabe que su público mexicano es importante en su carrera y por ello, lo primero que hizo al iniciar su concierto fue poner en la pantalla gigante que se encontraba en el escenario una bandera nacional mientras de fondo se podía escuchar “El son de la negra”.

Poco a poco, fueron pasando sus éxitos: “Estamos bien”, “Me acostumbre” y “Solita” fueron algunas de las primeras melodías.

Como resultado de su intento por quitar el estigma que rodea al género, durante el show se pudieron apreciar a padres con sus hijos cuyas edades oscilaban entre los siete y 10 años.

“El conejo malo está de nuevo en México, gracias por siempre darme la bienvenida, por el apoyo, por el respeto y por venir”, dijo el cantante en una de sus intervenciones.

Durante su show, el artista dio gracias a México y señaló que la noche era para “unir a la gente, para disfrutar y para divertirse”, algo que se pudo vivir durante el concierto, ya que en un mismo día y escenario, convivieron lo mismo fanáticos que pese a no tener el dinero para comprar el ticket, hicieron lo posible por asistir junto a otros que venían incluso de partes de la República como Guadalajara o Cancún. En la noche no existían clases sociales ni estatus sociales, sólo había gusto por disfrutar el trap, mientras al fondo se escuchaban canciones como “Mayores”, “Mía”, “Solita” y “Tu pose favorita”.

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