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En Bucareli, una de las avenidas que gozó de histórica majestuosidad en la Ciudad de México, y que fue uno de los paseos virreinales más importantes de la capital, existió el Cine Bucareli, uno de los más antiguos de la capital en él se estrenó una de las películas más recordadas en la carrera de Jorge Negrete, “¡Ay Jalisco, no te rajes!”.
En sus inicios llegaban a su puerta, en el número 63, varias rutas de tranvías y camiones que dejaban al público en la entrada del recinto que fue reinaugurado hace 85 años, en abril de 1941.
Su origen se remonta a la década de 1920, en ese entonces, en una de sus casonas, una adivina llamada Nelly Muley, que se anunciaba en los periódicos, guiaba el destino de quienes la consultaban esperanzados en que los ayudaría a resolver su vida.
“Novias, esposas, hombres infortunados, yo tengo los mejores talismanes que le harían triunfar en amores y negocios. En mi esfera de cristal veo todo, puedo aconsejarle para que cambie su situación. Véame hoy mismo", se lee en el anuncio promocional de mayo de 1932.

La avenida Bucareli también conocida como Paseo Nuevo, fue inaugurada a fines del siglo XVIII, exactamente hacia el año de 1778 por órdenes del entonces virrey de la Nueva España Antonio María de Bucareli y Ursúa.
La avenida dotada de arboledas y fuentes para la recreación de los habitantes de la ciudad, era esplendorosa, las crónicas de antaño cuentan que en aquella época acostumbraban los señores de buena hacienda salir en las mañanas a lucir sus caballos ricamente enjaezados a la polvosa calzada que se extendía hacia el sureste de la urbe a donde acudían también las damas elegantes en sus carrozas.
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Había que regar la calzada todos los días porque si no quedaba intransitable; el Paseo de Bucareli fue durante mucho tiempo una de las arterias preferidas de los capitalinos, decorada en su momento con la estatua de Carlos IV y el reloj chino obsequiado a México por China el 16 de septiembre de 1910.

Lo que se vivió el Cine Bucareli
El lunes 24 de marzo de 1941, en las páginas de EL UNIVERSAL se invitaba al público a disfrutar de la inauguración del nuevo Cine Bucareli. El público iba a poder disfrutar del espectáculo cinematográfico con clima artificial en la sala, algo novedoso en la época.
"De su pasado conserva solo el nombre. La inauguración del nuevo Cine Bucareli será la sorpresa del año", se lee en el promocional de entonces.
Se adelantaba que los vestíbulos eran grandes y hermosos además de tener buen gusto y originalidad en el decorado.
Las butacas acojinadas eran parte de la novedad, que le dieron comodidad y elegancia al recinto; además, la invitación era para que acudiera la familia completa así que se prometían precios de admisión económicos.
"35 líneas de tranvías y camiones dejan a los espectadores a la puerta del Cinema", se lee en el anuncio en blanco y negro publicado en este diario.

La consolidación de Jorge Negrete como referente de la Época de Oro del cine mexicano fue con la película “¡Ay Jalisco no te rajes!”, una comedia ranchera dirigida por Joselito Rodríguez y protagonizada por Negrete, Gloria Marín, Carlos López “Chaflán”, Ángel Garasa y Evita Muñoz “Chachita”, quien debutó en este filme.
Con una imagen de un joven Jorge Negrete en escena romántica frente a Gloria Marín, quien se convertiría en el amor de su vida tiempo después, se ilustraba el anuncio que invitaba al público a gozar de un estreno sin precedentes en el Cine Bucareli.
“La empresa del Cine Bucareli tiene el gusto de anunciar haber contratado en exclusiva después de innumerables esfuerzos la gran película nacional "¡Ay Jalisco no te rajes!".
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Desde el Cine Bucareli, Jorge Marrón Erostarbe, mejor conocido como el Dr. iQ, un famoso locutor en la época y pionero en programas de concursos, encabezaba el programa “El banquero mental”, el cual consistía en que él realizaba preguntas capciosas a la audiencia y trabalenguas, y quien acertara se llevaba un premio en efectivo de $150 pesos.
Como parte de la programación del cine, primero se transmitían noticias del día, después la película de Negrete "¡Ay Jalisco no te rajes!" en tres horarios, para finalmente presentarse en escena El “DR. I.Q.”.
"Hoy a las 8:30 de la noche el “DR. I.Q.” regalará cientos de pesos entre los espectadores del Cine Bucareli. Usted puede ganarse fácilmente un magnífico premio contestando preguntas muy sencillas", se lee en la invitación que además anunciaba la tercera semana en cartelera de la película.
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Ese mismo año, en 1941, pero en el mes de mayo, salió la noticia del asalto en el Cine Bucareli, realizado por una banda de tres hombres que días antes habían asaltado el Hotel Ritz ubicado entonces en la calle de Francisco I. Madero, muy cerca de la plancha del Zócalo.
El atraco en el Bucareli lo sufrió la taquillera de 19 años quién mientras estaba trabajando vendiendo boletos recibió la amenaza de un hombre con una pistola en mano que le arrojó dos bolsas de papel por la ventanilla para que en ellas pusiera el dinero y se lo entregara.
Inteligentemente la chica no lo hizo, comenzó a dar pasos hacia atrás hasta que llamó la atención de otros empleados del cine quiénes se dieron cuenta de los hechos y acudieron a su auxilio; los tres asaltantes huyeron.

En los años ochenta, el Cine Bucareli comenzó a apagarse. Ante su desuso, COTSA lo vendió a la Organización Ramírez, hoy Cinépolis, que entonces iniciaba su crecimiento con el modelo de “Multicinemas”.
El antiguo recinto fue dividido en cuatro salas para adaptarse a los nuevos tiempos y, años después, evolucionó al formato multiplex con la llegada de tecnología más moderna.
A pesar de los cambios, el lugar conservó parte de su esencia: su lobby, la taquilla, la dulcería, las “maquinitas” y la escalera hacia las salas siguieron recibiendo al público hasta el 31 de diciembre de 2017, cuando finalmente se proyectó su última función.

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