El fracaso del Verde y de Velasco

Salvador García Soto

Si bien el polémico Partido Verde Ecologista de México cumplió a cabalidad su cometido de “partido satélite” del PRI y de Los Pinos y con sus diputados ayudará a formar la mayoría oficial en la próxima Cámara de Diputados, en el balance final la votación nacional de los “Verdes”, de 7.5% del total, se quedó por debajo de la meta que le habían puesto desde el gobierno de Enrique Peña Nieto y que era de 10%. Sobre todo considerando todos los recursos económicos que recibió del sistema, sus estrategias violatorias de la ley y hasta el apoyo abierto de las dos principales televisoras del país.

El encargo de la administración peñista, en la estrategia que le trazaron al PVEM desde Los Pinos y Gobernación, era que debía no sólo detener la caída del voto priísta, que terminó en 29%, sino además un objetivo central era que los llamados “Verdes” garantizaran el cuarto lugar en la votación nacional para evitar a toda costa que en esa posición se ubicaran Morena y Andrés Manuel López Obrador, como finalmente sucedió. Dos dirigentes del Verde fueron los “responsables” de lograr esos objetivos a petición expresa de Peña Nieto: el gobernador de Chiapas, Manuel Velasco, al que apoyaron con todo un despliegue económico y una campaña casi de tipo presidencial, y el dirigente nacional Arturo Escobar Vega.

Pero ni Velasco ni Escobar, con todo y sus actos anticipados de campaña —disfrazados de “informes” de sus legisladores o sus polémicos cineminutos, además de un despliegue inusitado de spots de radio, televisión y anuncios espectaculares en todo el país con la campaña “El Verde sí cumple”— lograron superar al lopezobadorismo que sólo con el Distrito Federal superó todo el despliegue nacional de los satélites verdes.

La ofensiva del resto de los partidos políticos que presionaron al INE y al Tribunal para que les impusieran multas de hasta 436 millones de pesos, sumada a las intensas campañas de rechazo al PVEM que emprendieron en redes sociales ciudadanos, analistas y opinadores —“#Un voto al Verde es un voto al PRI”— tuvo un efecto negativo, pues del 10 y hasta 11 % de votación que le llegaron a asignar varias encuestas, al final el satélite de Pena Nieto y del priísmo no logró pasar más allá de medio punto de su votación histórica del 7%.

El fracaso del Verde no sólo se puede medir en función de la poca efectividad de Manuel Velasco y de Escobar, sino también en que ni con todo el aparato de la televisión, que los apoyó por interés propio de su “telebancada”, logró superar ya no sólo a Morena y al lopezobradorismo, sino que con tantos millones de pesos gastados, y todo el aparato oficial a su favor, no logró ni un ápice de legitimidad ni de impacto social como el que lograron, por ejemplo los candidatos independientes, sin millonarias campañas de televisión y teniendo en contra a todo el sistema. Así que Peña y el PRI podrán decir, con su mayoría legislativa en la bolsa, que “el Verde sí cumple”, pero también deslegitima, ensucia y desprestigia.

 

Los que avanzan, los que reviven y los que retroceden

En los balances de la votación del 7 de junio hay personajes de la política nacional y local que crecen, otros que se reposicionan y algunos más que sufren un retroceso en sus proyectos políticos. En la escala nacional, por más que muchos no se lo expliquen, el presidente Enrique Peña Nieto es el primero en capitalizar positivamente los resultados electorales del priísmo, pues ante sus bajísimos niveles de aprobación, los escándalos de corrupción, la violencia en varias partes del país y el pésimo manejo de la economía en su administración, haber logrado una mayoría legislativa para la segunda mitad de su sexenio es todo un logro que le da oxígeno e impulso al accidentado proyecto reformador del peñismo.

El otro personaje del PRI que se reposiciona y toma un nuevo impulso a partir del resultado electoral es Manlio Fabio Beltrones que con el triunfo de Sonora no sólo confirma su calidad de operador político de primer nivel, sino que se coloca en la primera línea para encabezar la dirigencia nacional, aun con la resistencia y los temores y recelos de algunos cercanos al presidente Peña Nieto. La fuerza que en estos momentos representa Beltrones al interior de su partido no la tiene ningún otro aspirante que quisieran impulsar desde Los Pinos donde, según se afirma, terminarán por aceptar la apertura que significaría la llegada del sonorense a Insurgentes Norte.

Entre los gobernadores del país también hay avances y retrocesos. En Coahuila, por ejemplo, Rubén Moreira, sin hacer mucho ruido a nivel nacional, logró sacar uno de los “carros completos” a favor del PRI, al igual que los gobernadores Francisco Olvera, de Hidalgo, Egidio Torre, de Tamaulipas, Roberto Sandoval, de Nayarit, Roberto Borge, de Quintana Roo, Mariano González, de Tlaxcala y Jorge Herrera Caldera, de Durango, que también ganaron la mayoría de distritos y alcaldías en sus estados.

En el caso de Coahuila lo interesante fue que Moreira sí apostó por las mujeres, a diferencia de muchos otros gobernadores y dirigentes del PRI que ignoraron el llamado de Peña Nieto para impulsar las candidaturas femeninas y la equidad de género. En el distrito 2 de San Pedro ganó Ana María Bone por tres a uno, en el distrito 3 de Monclova, Guadalupe Oyervides, en el 5 de Torreón, Flor Estela Rentería. En total el PRI de Coahuila obtuvo el 46% de la votación, la más alta de ese partido en los estados, y la mayoría de los candidatos ganadores son mujeres, a diferencia de otros estados donde a las mujeres las mandaron a perder a los distritos más competidos.

En Jalisco, las cosas se complicaron para el gobernador Aristóteles Sandoval ante el avance de Enrique Alfaro en Guadalajara, lo que coloca al futuro alcalde de la capital a la cabeza de la sucesión estatal del 2018. El fenómeno de los candidatos independientes tuvo en Jalisco una de sus expresiones más claras con el triunfo de Pedro Kumamoto en el distrito 10 de Zapopán. El joven egresado del Iteso, con apenas 25 años, derrotó al PRI y al PAN, los dos partidos que han gobernado el estado y ganado históricamente ese distrito. Su ascenso se interpreta en Jalisco como un revés a la actual administración priísta y al bipartidismo que ha dominado en la entidad.

En el PAN el resultado electoral impactó la lucha de fuerzas que se refleja en la reactivación de la disputa entre calderonistas, con Margarita Zavala y el ex presidente Calderón a la cabeza, que buscan cobrarle el nulo avance en la votación blanquiazul a Gustavo Madero, a quien culpan de una mala estrategia y de haber impuesto candidatos por intereses de grupo.

El tono cada vez más violento que está tomando, una vez más la lucha interna en el PAN entre maderistas y calderonistas, favorece indirectamente al otro liderazgo que crece al interior de Acción Nacional. Rafael Moreno Valle, al margen de esa feroz disputa, duplicó los distritos ganados por el panismo en su entidad, al tiempo que se le vio haciendo campaña y apoyando a los candidatos del PAN en estados como Querétaro, Guanajuato, Baja California y Baja California Sur, todos en los que el blanquiazul resultó triunfador. Así que, mientras Calderón y Madero se despedazan en la lucha intestina, Moreno Valle se les va por la derecha y fortalece su proyecto hacia 2018.

 

NOTAS INDISCRETAS… Hasta anoche Colima seguía en suspenso, tras los yerros de la presidenta del Instituto Electoral local que primero le dio ventaja al PRI, luego al PAN y luego de nuevo al PRI. Por lo pronto la tensión se respira en el estado y mientras el priísta José Ignacio Peralta insiste en su mínima ventaja de 500 votos, el panista Jorge Luis Preciado dice lo mismo y hoy inicia una marcha de presión de Manzanillo a Colima. Lo único cierto en estos momentos es que ésta será quizá la elección más cerrada en la historia reciente del país y si el “voto por voto, casilla por casilla” con la apertura de paquetes no funciona, el tema terminará en los tribunales… Mientras en Huixquilucan, el peñismo y el grupo mexiquense sufrió un duro revés al perder el PRI la alcaldía que finalmente, tras el recuento de votos, quedó en manos del panista Enrique Vargas… Ricardo Monreal y Rocío Bolaños se comunicaron con esta columna para negar haberse reunido durante la campaña del primero a la delegación Cuauhtémoc. Monreal reconoció ser amigo de la secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles, pero dijo no haber recibido ningún tipo de apoyo de su parte en su reciente campaña. “Hace dos años que no la veo ni hablo con ella, desde que la ví en la Cámara de Diputados”, dijo el jefe delegacional electo de Cuauhtémoc. Por su parte Rocío Bolaños, quien trabaja en la secretaría privada de Robles, aseguró que es falso que ella se haya encontrado “ni en público ni en privado con Monreal”, a quien “ni siquiera conozco personalmente y mucho menos lo apoyé en su campaña”…Una vez que pasaron las elecciones, el gobierno federal reactivará este 16 de junio los pagos para resarcir los daños ocasionados por los derrames tóxicos de Grupo México en el Río Sonora y Bacanuchi. El Comité técnico del Fideicomiso Río Sonora concluirá los apoyos pendientes a productores agropecuarios, unidades económicas y tomas de agua. Hasta antes de las elecciones el Fideicomiso había repartido mil 100 millones de pesos y esa cantidad ha dejado una enorme derrama económica en los municipios de la región… Los dados cierran con Escalera. Buena semana.

 

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