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Amar un mapa

Con esta novela (Oriundo Laredo), Alejandro Páez Varela, que nació en Ciudad Juárez en 1968, está tocando las puertas del cielo. Se presenta como un novelista maduro, con una prosa fina.
06/12/2016
01:52
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La frontera de México con Estados Unidos es uno de los temas de Oriundo Laredo, la nueva novela de Alejandro Páez Varela, publicada por Alfaguara en noviembre de 2016, en México. También crea un mapa de Texas que su personaje recorre trabajando en diversos oficios relacionados con el campo y una vez de jardinero. “Es un extrañísimo viaje”, dice Paco Ignacio Taibo II, cuyo prestigio de lector iguala al de escritor, que no es minúsculo. Es un salto al vacío, digo yo, y en este momento también creo que es un viaje extraño como todos los viajes con final definitivo. Imagino a Alejandro mirando los chamizos rodar y rodar y fumar quedo, como para no despertar a los bisontes.

Es una novela que fluye, cuenta y recrea misterios, que apuesta a una prosa suave y sencilla, como un solo del Flaco Jiménez en la madrugada. Oriundo Laredo es un personaje que nace en Estados Unidos, que pierde a su madre en el momento de venir al mundo en un hospital cercano a la frontera, pero crece en El Millón, un pueblo pegado a Ciudad Juárez. Es un hombre que siempre está perdiendo, hasta que encuentra a Gamboa Las Vegas, un personaje que les va a encantar, tanto como Don Toyeski, un famoso escritor ruso que entra como tromba en la novela y deja una huella por demás interesante. Oriundo es un hombre de corazón transparente y hasta ingenuo, una noche está a punto de traspasar la puerta de una habitación donde un par de tetas lo observa, ustedes querrán saber qué pasó y está bien, lo único que les diré es que se trata de una de las escenas que quedarán en su memoria para siempre. La novela transcurre a lo largo de su vida que es ese extraño viaje; queda claro que su familia está ligada a la Revolución de 1910, donde su bisabuelo Aurelio, un hombre rico de Chihuahua, perdió toda su fortuna, además de la vida. “Todas las fortunas se hacen dos veces”, revela Turner, pero usted ya verá lo que le sucede a Oriundo.

Con esta novela, Alejandro Páez Varela, que nació en Ciudad Juárez en 1968, está tocando las puertas del cielo. Se presenta como un novelista maduro, con una prosa fina, capítulos perfectamente delineados, con una historia donde el misterio campea página tras página. Con un sorprendente espíritu de premonición trata el tema de los migrantes y la discriminación en Estados Unidos, como un estigma del pasado que ahora amenaza con regresar, “Para los güeros, todos son migrantes menos ellos”, dice Marentes, un moreno cuya familia llegó hace 200 años y aún debe sufrir discriminación por el color de su piel. Oriundo, que también es gringo, nunca deja de tener cuidado ante la presencia de la Migra, y compara su conducta con las enseñanzas que le da uno de sus patrones, “trabaja Juan, que las piedras te darán pan”, como una lección de vida que sólo falla de vez en cuando.

“Todas las plantas tienen derecho a decirle adiós al sol”, dice Alejandro Páez, y da consejos relacionados con las maneras de hacerse un buen té, lo mismo que menciona un compendio de plantas medicinales típicas del desierto, que ayudaron a sobrevivir durante siglos a los indígenas de la región; señala las virtudes del sasafrás, la gatera, la monarda y el bergamot. La comida no se la pueden perder, “burritos con frijoles y chiles rellenos de queso… burritos de guisos, de chicharrón con pella, de carne deshebrada con chile, de barbacoa de res…” un auténtico banquete. Hay platillos que han cruzado la frontera sin alterar demasiado su esencia y son el deleite de los paladares con memoria. Cada capítulo es una circunstancia específica en el viaje de Oriundo, que debía su nombre a la desatención de su padre y al nulo interés de un funcionario del registro civil. Era además un gran conversador, que era escuchado atentamente por Gamboa Las Vegas, que jamás puso en duda sus aseveraciones ni lo interrumpió.

Oriundo Laredo es una novela que se lee en cualquier lugar. Puede leerse mientras muere una persona de gran fama o en una avión embraer, en un café de moda, o en la soledad de un hotel de 20 pisos. Alejandro Páez Varela ha mostrado que es capaz de mantener la atención del lector más acucioso y mal intencionado, lo mismo que de la chica más guapa y del nervioso adolescente que espera en una cita de amor. Es un escritor que sabe entregar el alma en cada línea y recoger la nuestra en cada capítulo. Sé que disfrutarán la lectura y no dejo de sentir cierta envidia de ese tremendo placer primigenio que genera esta novela. Ya me contarán.

Elmer Mendoza. Escritor, Culiacán, Sinaloa. Estudió Letras Hispánica (UNAM). Imparte literatura, creación literaria, programas y conferencias para fomentar hábito de la lectura.
 

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