Cultura

De cigarros, lápices mordidos y un personaje de “Shrek”: las piezas que forman el cuerpo de Enrique López Llamas

El artista firma la pieza central de Salón ACME

Enrique López Llamas, artista contemporáneo mexicano. Foto: EL UNIVERSAL / Santiago Cadena
05/02/2026 |16:25
Frida Juárez Bautista
Reportera de la sección CulturaVer perfil

Cigarros, la galleta de jengibre de, la cabeza de Reptar, de la caricatura, y lápices mordidos son elementos que conforman al cuerpo de Enrique López Llamas, quien se retrata en la instalación a gran escala “I am the resurrection and I am the life”. La obra, compuesta por 28 piezas colgantes, recibe a los visitantes de Salón ACME, una de las ferias de arte más destacadas en México.





“No somos una sola cosa, somos instrumentos mutantes que cambia todo el tiempo”, dice López Llamas, sobre la intención de su pieza, cuyo concepto es sobre cómo el cuerpo, la identidad y la vida se construye “como un andamiaje de referentes culturales y sociales”.

El artista explica que la selección de las figuras son referencias a la historia del arte, como los perros que coloca en la parte de las piernas y que son típicos de las pinturas flamencas. También hay referencias a la cultura pop, como la florecita de la campaña “Vive sin drogas”, y guiños a su vida personal, como la cabeza: un autorretrato de él con la cara pintada de payaso.

Club El Universal

Lee también:

Enrique López Llamas, artista contemporáneo mexicano. Foto: EL UNIVERSAL / Santiago Cadena

“Me he aferrado al motivo del payaso por las implicaciones simbólicas que puede tener: es del que se burlan, pero es el único que se puede burlar del rey; es el que mata a los niños en la película, pero también da ternura o es el pobre payaso”, aunque también hace referencia al recuerdo de su primer cumpleaños, cuya fiesta tuvo temática de payasos y su madre lo disfrazó de uno. “Infancia es destino”, añade López Llamas.

El motivo de hacer que este rompecabezas corporal esté colgando en el aire es porque el artista quiere crear ambigüedad sobre si es un cuerpo que se alza o uno que se deshace, así como para mostrar su inestabilidad, porque el cuerpo puede cambiar de un día para otro.

Foto: Santiago Cadena/ EL UNIVERSAL.

Lee también:

El patio de General Prim 30, sede de Salón ACME, no tiene techo, por lo que para la instalación de la obra se creó una estructura que la sostiene. Al final, esto también da la impresión, dice López Llamas, de que es un mecanismo de control de un títere.

“I am the resurrection and I am the life” puede verse hasta el 8 de febrero, en Salón ACME.

Únete a nuestro canal ¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más. >

melc