La escultora Gerda Gruber (Bratislava,1940) recibió la Medalla Bellas Artes 2026, en el Museo de Arte Moderno, recinto al que regresa con una exposición individual después de 50 años.
“Ningún reconocimiento se puede ganar solo y por eso lo comparto con mis alumnos, amigos, colegas y la comunidad artística”, declaró Gruber tras recibir la medalla el miércoles 29 de abril.
Para Gruber, el MAM fue clave en el desarrollo de su carrera, pues exhibir ahí marcó el inicio en la enseñanza en la escultura contemporánea.

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En su discurso, Gruber destacó a Mérida, ciudad que se ha vuelto su hogar y cuyo entorno la ha motivado a trabajar con escuelas públicas. También habló de su enamoramiento con las semillas, pues son “fuente de la existencia” que le recuerdan a sus alumnos. “Por eso sigo investigando y sembrando, entre verde y agua”, añadió.
En un breve encuentro con la prensa, Gruber reconoció que ganar la medalla fue “una gran sorpresa” y que sentía sumamente agradecida. Además contó que actualmente investiga y trabaja con la hojarasca: “me gusta cómo se transforma en una forma espirálica”.
Precisamente “Entre verde y agua” es el título de la exposición que anoche inauguró en el MAM, luego de haberse presentado en el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey. Para esta ocasión, señaló la curadora Daniela Pérez, se suman seis obras al recorrido.
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“Quería señalar un poco la vida interior del mundo vegetal, que tiene muchas estructuras dentro de una hoja, una raíz”, comentó Gruber sobre la exposición que estará abierta hasta el 13 de septiembre.