Españoles y mexicas: dos visiones de concebir la guerra

La historiadora Camilla Townsend, Diego Prieto, director del INAH y Antonio Saborit, director del Museo de Antropología analizaron los mitos y realidades de la caída de Tenochtitlán

Españoles y mexicas: dos visiones de concebir la guerra
Foto: Especial
Cultura 12/08/2021 16:06 Yanet Aguilar Actualizada 16:06
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La historiadora estadounidense Camilla Townsend aseguró que últimamente “hemos estado tan interesados y tan deseosos de restaurar la dignidad a los indígenas que hemos corrido para insistir en que no eran vulnerables”, y llamó a plantearse la revisión histórica con la metáfora de los nahuas que siempre hablaban de que se caminaba en la orilla de una montaña y que cayendo un poquito a la izquierda o a la derecha se podía provocar un desastre, “me parece que en la situación en la que estamos pensando en la Conquista es un poco parecido”, dijo hoy durante una charla convocada por EL UNIVERSAL y la Fundación Miguel Alemán A. C. y Periódicos Asociados en Red.

En la charla virtual “Mitos y realidades de la caída del imperio mexica”, en la que también participaron el doctor Diego Prieto, director del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) con la moderación del historiador Antonio Saborit, director del Museo Nacional de Antropología, la profesora de la Universidad de Rutgers aseguró: “No quiero, por accidente, botar la idea de que los indígenas sí eran vulnerables y que no tenían el poder que tenían los españoles”.

La historiadora experta en la Malintzin llamó a revisar la historia desde todas las versiones y terminar con algunas ideas que prevalecen, “tenemos que botar, ser menos creyentes pensando en los mitos tradicionales del poder de los españoles, por ejemplo, pero sin convencernos de otros mitos, por ejemplo que los indígenas ni tenían miedo, ni tenían por qué tener miedo porque ellos podían apuntar sus arcos y los españoles no podían apuntar sus cañones”.

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Agregó, “Cómo vamos a entender que los indígenas sí eran muy vulnerables, pero sin imaginar que los españoles tenían todo el poder o que eran invencibles porque tampoco era cierto”.

La autora de “El quinto sol. Una historia diferente de los aztecas”, publicado por Grano de Sal dijo que tenemos que buscar más razones sobre la Conquista y la caída del imperio mexicana, “la resistencia sí, el mapa político bien complicado, sí, pero también existían alianzas, los matrimonios mixtos, los acuerdos formales e informales que existían en todo el valle de México y alrededor también, los mexicas contaban con recibir ayuda y la recibieron, no bastante, la conquista era realmente una guerra civil entre varias regiones”.

Camilla Townsend aseguró que las cuestiones tecnológicas tienen que ver también pues viendo las cosas cuidadosamente, le queda claro que los indígenas mesoamericanos tenían una manera de pensar muy estratégica, porque la guerra era un elemento importantísimo en su vida, entonces tenían el hábito de pensar de una manera muy estratégica, y después de un periodo de incertidumbre pudieron aliarse con las fuerzas españolas.

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“Creo que necesitamos las dos cosas, las dos ideas, es decir la idea de los resentimientos de los indígenas contra los aztecas, y de su propia historia, y en esa historia los españoles podían tener un papel bien importante en dejarlos sublevarse, rebelar contra los aztecas, pero al mismo tiempo tenemos que reconocer la importancia de la diferencia tecnológica que era un factor muy importante en la manera de tomar sus decisiones”, afirmó la historiadora.

Los mitos no son mentiras: Diego Prieto

Por su parte, Diego Prieto dijo que parecería hay una contraposición entre el mito y la realidad y parecería que mito es el sinónimo de mentira pero no es así, pues los mitos se mueven en el plano del simbolismo, y que puede ser que contengan mentiras, y para eso los científicos, los historiadores, los antropólogos, los epigrafistas, todos los que estudian el fenómeno social tienen que desmontar el mito y confrontarlo con ese otro relato que es historiográfico, el relato de la verdad sensible.

“Si me dicen que hubo una noche triste entiendo que esa noche fue triste para las huestes de Hernán Cortés, no parece que sea una mentira; si me dicen que fue una noche victoriosa por supuesto que fue extremadamente victoriosa y feliz para las huestes que comandaba Cuitláhuac. Evidentemente que cuando nosotros analizamos fuentes y asignamos categorías a un fenómeno a un sujeto, a un actor, lo hacemos desde cierta mirada conceptual que implica un universo simbólico especifico”, aseguró.

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El director del INAH dijo además que aquí se confrontaron universos simbólicos muy distintos y concepciones que se entrecruzaron distintas, no solo de la guerra sino también de la política, entendiendo que la política es la continuación de la guerra por otros medios, entonces hay una estrecha vinculación entre política y guerra.

Prieto dijo que estamos ante un acontecimiento militar que obedece a dos vertientes, a dos procesos que se entreveran, por un lado hay una rebelión contra un centro político hegemónico, y por el otro está un personaje dotado de una profunda audacia y de una gran ambición, Hernán Cortés, “que representa yo creo que ni siquiera a los españoles propiamente, representa en el fondo la expansión de Europa, si no hubiera sido Cortés hubieran sido otros expedicionarios”.
 

En tanto, Antonio Saborit, quien planteó en la conversación también el tema de la visión de los vencidos, a partir del libro de Miguel León-Portilla, aseguró que no solo había una diferencia notabilísima entre el armamento, sino la concepción de la guerra también era distinta, lo que significa que se enfrentaron dos maneras de concebir la guerra.

“Los naturales entendieron que había una nueva concepción de la guerra que no tenía nada que ver con ritualidad, o con lo que ellos podían estar familiarizados y entramos al complejo mundo de las representaciones simbólicas”, planteó Saborit.

fjb
 

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