Boris Lurie, artista cofundador del movimiento No! Art, fue uno de los creadores más enigmáticos en la historia del arte debido a su historia personal, misma que tiene un punto crítico en 1941, cuando su familia fuera enviada al gueto de Riga. Fue en diciembre de ese mismo año su abuela, su madre, su hermana y su novia fueron asesinadas en Rumbula, dentro de los horrores del holocausto , hecho que marcó profundamente su vida y obra.
En ese sentido, el Museo Nacional de la Culturas del Mundo , al mando del curador Reinier Valdés Piñeiro, inaugurará el próximo 15 de diciembre la exposición temporal "NO complaciente: Boris Lurie en México", que reúne 95 obras del artista ruso-estadounidense, y de origen judío, quien desarrolló su carrera artística en la ciudad de Nueva York. La muestra contó con el auspicio de la Boris Lurie Art Foundation (BLAF), creada un año después de la muerte del artista, con la finalidad de difundir y preservar su trabajo artístico.
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La exhibición sigue un eje temático dividido en cuatro unidades, que juntas funcionan como un relato para conocer partes de la historia, vida, obra y reflexiones de Boris Lurie desde 1946 hasta 1964, además de incluir algunas de las últimas obras del artista que datan del 2003.

La primera unidad, titulada “Fragmentos de la Guerra” es constituida por un grupo de obras de pequeño formato, compuesto por dibujos y acuarelas, en donde se aprecia recuerdos de la vida de Lurie en los campos de concentración y la vida que llevó tras el final de la guerra; el artista plasmó en sus primeras obras el horror, desesperación y silencio provocados por los traumas que conllevan las guerras, además de recrear instantes de su memoria.
La muestra continúa con la unidad “Mujeres desmembradas”, recorrido que tiene como tema recurrente la figura femenina concebida de una forma desgarradora. Los análisis de este periodo del artista, de acuerdo con el curador Valdés, dicen que estos trabajos son el medio del artista para expresar la tristeza, enojo, desesperación, ante el asesinato de su madre, abuela, hermana y de su primer amor de la juventud, explica el también investigador.

Durante el recorrido por esta unidad se aprecian cuerpos femeninos desmembrados, desarticulados y partidos, lo que es un reflejo de las relaciones con mujeres que el artista llevó toda su vida. Para Valdés, la relación con las mujeres del artista siempre se caracterizó por ser lejanas, distantes y ausentes, espejo del dolor que siempre tuvo por la pérdida de su familia en los horrores del holocausto.
La tercera unidad de la muestra, titulada “Por Art es barbarie”, se caracteriza por una dura crítica al Por Art de la década de los sesentas, además de oponerse a las “barbaries” de la sociedad capitalista. Para el curador de la muestra, las obras de este ´periodo se inspiran en la frase del filósofo Theodore Adorno “Escribir poesía después de Auschwitz es un acto de barbarie”.

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La muestra cierra con “Estrellas Heridas”, donde se muestran obras del artista de la década de los setentas, que denotan una parte más experimental en la creación de obra con diversos materiales; en este periodo del trabajo de Lurie, la denuncia a la sociedad siguió siendo una contante, además de añadir la estrella de David y la evocación a las heridas perpetuas que dejó la guerra en el artista.
Sobre el movimiento NO!art, fundado por Lurie y Sam Goodman (1919-1967) y Stanley Fisher (1926-1980), en 1959 en Nueva York, el curador señaló que Boris Lurie “se mantuvo al margen de las dinámicas del mercado del arte y de su cinismo intrínseco. Esto le dio la posibilidad de desarrollar una obra franca, con una libertad expresiva como pocas en la historia del arte del siglo XX”.

Boris Lurie y su padre sobrevivieron a varios campos de concentración y al final de la Segunda Guerra Mundial permanecieron en Alemania. En 1946, emigraron a Nueva York, donde Boris comenzó su carrera artística, que transitó de la pintura hacia los ensamblajes escultóricos. Judío simpatizante del socialismo, acérrimo crítico de la sociedad capitalista e inversionista en la madurez de su vida, Boris Lurie es una de las personalidades más complejas, polémicas y sinceras del ámbito artístico de la neovanguardia de posguerra.

La exposición temporal "NO complaciente: Boris Lurie en México" forma parte de las actividades por el 57 aniversario del Museo Nacional de las Culturas del Mundo y será abierta al público el 15 de diciembre a las 13 horas.

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