Cárceles mexicanas: el infierno en la tierra

Jorge Manrique

En México la reinserción social es una falacia. Cada cárcel representa una escuela del crimen.

Hacinamiento, tráfico de drogas, abusos e injusticia definen a los 450 reclusorios que existen en el país, el lugar donde se confinan 200,000 personas y en las que el 45% de ellas no reciben sentencia. Ésta tardará al menos 120 días.

Entretanto, el sobrecupo de las cárceles es de 32 a 43%. No es raro entonces que en los penales se carezca de un sistema homogéneo de vigilancia, lo que genera descontrol y tráfico de drogas al interior de los penales.

Pero, ¿quiénes están recluidos en estos lugares? El 25% de los actuales presos son por robos menores a mil pesos y el 50% por menos de cinco mil. Vale anotar que el 77% de los presos acusados de delitos federales están recluidos en cárceles estatales y municipales.

Ahora, cada recluso cuesta al erario de 130 a 210 pesos diarios pero el 87% de los presupuestos penitenciarios se destinan a sueldos y gastos fijos y no hay un rubro para programas de rehabilitación.

De manera simultánea, en los reclusorios, 13,000 presos presentan enfermedades crónico–degenerativas como diabetes e hipertensión arterial pero sólo existen 120 cirujanos para atender a toda la población penitenciaria.

Ante esto, Alejandro Desfassiaux, autor de Cómo poner un alto a la inseguridad en México y Presidente fundador del Consejo Nacional de Seguridad Privada, dice que se necesita crear un Sistema Nacional de Prevención y Reinserción Social, que realmente prepare a los reclusos para reintegrarse a la sociedad y los transforme en ciudadanos positivos.

Además, menciona el experto en seguridad, “hay que crear centros penitenciarios sustentables, donde los internos produzcan sus propios alimentos, fabriquen su ropa y muebles y realicen mantenimiento en las cárceles como trabajos de electricidad o plomería”.

Otra opción que da el experto en seguridad es “entregar la administración de los penales a la Iniciativa Privada como ocurre en Estados Unidos porque ni el gobierno ni los ciudadanos, a través de nuestros impuestos, debemos mantener a este núcleo de la sociedad. Incluso, si la seguridad no mejora, en tres años necesitaremos tres veces más capacidad carcelaria de la que tenemos actualmente”.

Tenemos claro, entonces, que es muy importante plantear un verdadero esquema de reinserción social en México.

Rector del Colegio Jurista

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