Margarita Pérez Miranda

En el período marzo a junio de este año, el estímulo fiscal al IEPS otorgado supera los 47,300 millones de pesos.

Durante 2026 el mercado internacional de petróleo y productos se ha visto afectado con una altísima volatilidad en los precios, debido principalmente a la disrupción en el mercado de energía a nivel mundial como consecuencia de la guerra entre Estado Unidos e Irán a partir de marzo de 2026.

En México, este choque externo no se frena, sólo cambia quién asume el impacto, teniendo un efecto directo sobre las finanzas públicas mexicanas y sobre los principales actores en el mercado: Pemex, los importadores, comercializadores y gasolineros.

Durante 2025, el precio promedio de la gasolina de importación estimado 1 en 2025 fue de 20.4 pesos por litro y para el período de enero a agosto de 2026 de 22.3 pesos por litro. Sin embargo, la desviación estándar pasó de 1.0 a 2.1 pesos por litro. Es decir, el precio promedio ha subido 9%, sin embargo, la variabilidad se ha incrementado 111%.

Para el diésel, las condiciones han sido mucho más adversas. En el diésel el precio promedio de importación estimado 2 para 2025 fue de 22.1 mientras que durante el período enero a agosto de 2026 de 24.2 pesos por litro, pero la desviación estándar pasó de 1.0 a 2.9 pesos por litro, es decir un aumento de 150%.

Especialmente, durante el período de inicios de la guerra, la escalación de precios, aunado a la volatilidad del mercado, arrojan condiciones que hacen muy compleja la toma de decisiones para los importadores en México.

Bajo estas circunstancias, el Gobierno de México ha elegido tener acuerdos de fijación de precios con los gasolineros. En febrero de 2024, la Presidenta Claudia Sheimbaum firmó un acuerdo para establecer el precio de la gasolina magna en 24 pesos por litro en la venta al público, mismo que se ha renovado hasta la fecha.

También, para el diésel, en abril de 2026 firmó un acuerdo similar que establece el precio con un máximo de 27 pesos por litro.

Para contrarrestar la posible volatilidad en los precios en México y que los gasolineros puedan cumplir con los acuerdos de precios de la gasolina y el diésel, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), ajusta semanalmente el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), a través de un estímulo fiscal.

Durante 2025, la SHCP no tuvo que otorgar estímulo fiscal sobre el IEPS, obteniendo así un ingreso de 444,357.1 millones de pesos, 6% menor a lo presupuestado. A partir del 21 de marzo de 2026, la Secretaría de Hacienda ha venido otorgando un estímulo fiscal semanalmente. Se estima que el monto del estímulo fiscal que se ha otorgado hasta el 30 de junio de este año ha sido de más de 47,300 millones de pesos. Los últimos datos publicados durante julio, agosto y septiembre de 2026, muestran que el estímulo fiscal del IEPS para el diésel continuará mermando el ingreso a la Hacienda Pública.

El mayor riesgo para México no es solo la volatilidad del petróleo, sino la estrechez de su margen de maniobra. El IMEF ha venido advirtiendo que México puede amortiguar temporalmente el precio en la gasolinera, pero no el costo internacional. Esa diferencia siempre la paga alguien y, en 2026, la factura la está asumiendo el Estado vía IEPS, los especialistas esperan un déficit ampliado de aproximadamente 4.5% del PIB, pero una reducción del IEPS de gasolinas que recibe el gobierno nos llevaría a un déficit cercano a 5% como lo tuvimos en 2025 y esta situación permanecería el año que entra, aumentando más el apalancamiento del gobierno.

* Presidenta del Comité de Energía e Infraestructura del IMEF.

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