Se encuentra usted aquí

Corrupción y basura

17/07/2017
02:02
-A +A

A las ciudades se les puede conocer por sus cárceles, sus manicomios y la manera como funcionan sus basureros. La CDMX es pésima en la gestión de estos tres temas porque la corrupción recorre toda la escalera y a nadie parece importarle el desastre.

Hoy me detengo en el sistema para la recolección de nuestros desperdicios. Mucha pena debería dar a los gobernantes de la capital cada vez que ven pasar un camión de basura. Las unidades son viejas, el personal viaja peligrosamente colgado y sin protección, la suciedad de los vehículos es notable y la contaminación que arrojan al ambiente —humo y también olores— no tiene límite.

Don Gervasio conduce una de esas unidades desde hace más de 25 años. Es modelo 1980 y la recibió cuando Carlos Hank González era regente de la ciudad. Pregunto porqué no la ha cambiado y me explica que no cuenta con los 80 mil pesos que el sindicato único de trabajadores de la CDMX le exige a cambio de renovar su camión.

“Todo se vende dentro de este sector. Si quieres llantas nuevas hay que pagar mil pesos por cada una, si necesitas cambiarle una pieza, solo los líderes del sindicato pueden venderla y te cobran una lana.”

Abunda este chofer de camión en el detalle de las comisiones: “El gobierno entrega al sindicato el presupuesto para vehículos y refacciones nuevos, pero luego los líderes revenden lo que antes ya pagó la ciudadanía con sus impuestos.”

Don Gervasio refiere a un negocio multimillonario: se venden las plazas, las renivelaciones salariales, las rutas de recolección, las jefaturas de sección y hasta los carritos y las escobas del barrendero.”

El sistema de recolección de basura en la CDMX no es un servicio público porque todo está concesionado —de manera irregular— a sujetos privados. Si alguien quiere ser chofer de camión hay que caerse con 80 mil pesos, pero antes el individuo debió conseguirse una plaza y esa cuesta más de 150 mil pesos.

Cabe decir que de nada sirven plaza y camión, sin una buena ruta. Cuenta don Gervasio que los colegas cuya ruta pasa por las colonias ricas son millonarios: “(Los choferes) andan con carro último modelo si trabajas en Coyoacán o en las Lomas de Chapultepec.”

Gervasio, en cambio —a quien a penas le alcanzó para una ruta en la delegación Iztapalapa— no tiene siquiera una cuenta de banco.

“No me lo va usted a creer pero hasta los carritos de barrendero, los que traen los peones en la calle, deben ser pagados por el trabajador. De a 2 mil para que el sindicato te entregue uno.”

La inmensa mayoría de trabajadores que va montada en los camiones no es personal del gobierno de la ciudad. “Es que la mitad de los recursos de base es aviador y si solo trabajáramos los que sí tenemos plaza, la ciudad se quedaría toda sucia.”

Explica que cada chofer de camión arma su cuadrilla con familiares y recomendados. Ninguno, por cierto, llegará algún día a estar en la nómina del gobierno de la CDMX. Son personal sustituto porque la necesidad así lo ordena, y por tanto nunca tendrán contrato laboral, mucho menos seguro médico o jubilación.

“Pasarán su vida trabajando duro
sin que al final cuenten con un respaldo económico.”

Explica don Gervasio que esa gente cobra de las ganancias que deja la basura reciclada. “En el mercado se paga muy bien el kilo de papel blanco, el pet color azul, el cobre, el aluminio y también el bronce.”

Pero las nuevas leyes prohíben a los trabajadores de la CDMX vender la basura. “Lo que no sabemos, sin embargo, es lo que va a suceder cuando quieran cumplir con la legislación. Sin los desperdicios reciclados no habría con qué pagarle al personal; así que la ciudad va a colapsar.”

Obviamente la corrupción que explica el pésimo sistema no solo se amontona en la base de la pirámide. “Siguiendo el hilo a las trampas llegas hasta el nivel más alto del gobierno.”

ZOOM: La corrupción es una maquinaria que funciona de manera implacable para privatizar lo que debería ser público. Cada ámbito de la vida de nuestra sociedad manifiesta sus propios mecanismos para perpetuarla. (En la próxima entrega continuaré con el tema).
 

Periodista, académico y escritor. Profesor afiliado a la División de Administración Pública del CIDE. Conductor de los programas "Espiral" (Canal 11) y "Corresponsales" (Canal 13...

Comentarios

 

MÁS EN OPINIÓN