Mantener la vitalidad en el rostro es el motivo por el cual muchas mujeres invierten tiempo y dinero en rutinas de skincare y otros procedimientos para disminuir las imperfecciones. Afortunadamente, el es un aliado de belleza al alcance de todas que es muy fácil de utilizar.

Con tan solo envolver hielo en un paño y frotarlo sobre el en la mañana y en la noche se convertirá en el tratamiento más efectivo para prevenir el envejecimiento prematuro y las líneas de expresión, entre muchos otros beneficios; en De Última te contaremos cuáles son.

Foto: Pexels
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Beneficios de usar hielo en el rostro

Al aplicar constantemente cubos de hielo sobre todo el rostro estimulará la circulación sanguínea lo que ayudará a tonificar la piel, evitar el envejecimiento prematuro y la aparición de líneas de expresión.

Otra ventaja es que ayuda a cerrar los poros abiertos, previniendo la aparición de puntos negros y el exceso de cebo que provoca el acné. Cuando te salga un brote, el hielo también será beneficioso para calmar la inflamación.

Las bondades desinflamatorias también actúan para tratar las bolsas en los ojos, las ojeras y la hinchazón después de una noche de insomnio será el remedio perfecto para devolverle la hidratación a esta zona.

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Cómo aplicar hielo en el rostro

Para incorporar el hielo a tu rutina de belleza y que este actúe de una manera eficaz, debes seguir las siguientes recomendaciones para que todos los beneficios hagan que tu rostro luzca renovado.

El primer paso para aplicar el hielo será limpiar tu cara a profundidad como acostumbras con los productos de tu skincare, antes de aplicar el hielo la piel debe estar 100% libre de maquillaje.

Posteriormente envuelve de 1 a 3 cubos de hielo en un pañuelo o tela limpia que no desprenda ninguna pelusa. El hielo siempre tiene que estar envuelto en algo para no aplicarlo directamente sobre el rostro. De no ser así, se corre el riesgo de sufrir alguna quemadura.

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El hielo debe frotarse, dando un ligero masaje con movimientos circulares en ciclos que duren un máximo 2 minutos, se deja descansar la piel unos segundos y vuelves a frotar por toda la barbilla, mandíbula, sin olvidar las mejillas y alrededor de los ojos.

Recuerda dar énfasis a las zonas en donde tengas los poros abiertos como la nariz y los pómulos.

Para las personas con acné, terminando de frotar el hielo será el momento ideal de aplicar tus cremas o tratamiento especial para sellar la rutina.

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