Muchas veces se le ha catalogado al sistema de pensiones una “bomba de tiempo”, y es que tanto la baja contribución que se hace de manera obligatoria como los altos pasivos que paga el gobierno a aquellos que cotizan en el esquema anterior a la reforma del IMSS de 1997, hacen que nuestro sistema sea muy vulnerable.

Falta esperar a que los mexicanos que ya no tienen derecho a una pensión pagada por el gobierno –aquellos que empezaron a trabajar después de 1997– se hagan mayores y empiecen a jubilarse para que empecemos a ver las consecuencias: muy probablemente, el sistema va a parir ancianos pobres.

Así que te dejamos algunas razones por las que necesitas involucrarte en este tema cuanto antes y empezar a ahorrar de manera voluntaria, ya sea a través de tu Afore o de un Plan Personal para el Retiro . Esa es la única esperanza para que los trabajadores no se conviertan en unos jubilados pobres.

Quizá no tengas derecho a una pensión. Todo esto dependerá de varias variables, como si trabajaste lo suficiente en la formalidad y cotizaste ante el IMSS o si juntas las semanas suficientes para alcanzar una, independientemente del esquema en el que hayas cotizado. Si eres de los trabajadores que empezaron a cotizar después de la reforma de 1997 que creó las Afores, tu panorama es más negro porque solo vas a tener para jubilarte lo que hayas ahorrado en este vehículo. Según información de Lockton México, el esquema de las AFORES requiere haber cotizado aproximadamente 24 años al Seguro Social y se estima que menos del 30% de los trabajadores que lograrán cumplir esta condición.

Porque no te va a alcanzar. Esto va principalmente para aquellos que cotizan bajo el esquema de las Afores, porque ellos solo tienen lo que hayan ahorrado en este instrumento para retirarse. Y se ha repetido una y otra vez: El 6.5% que estás ahorrando de manera voluntaria es insuficiente. Los chilenos ya se retiraron con un esquema similar (nosotros lo importamos de ese país) y dedicaban 10% y ni así les alcanzó. El sistema parió retirados pobres y hoy la misma población pide la transformación de este sistema. Pero aquellos que tengan derecho a una pensión por parte del gobierno no tienen tampoco por qué echar campanas al vuelo. Necesitan reunir cierto número de semanas para poder acceder a una pensión, además de que esta va a depender del monto de su último salario. Si este no es bueno probablemente la pensión será muy baja.

Nadie puede asegurar que el gobierno podrá continuar pagando las pensiones. El gobierno federal tiene pasivos muy altos por pagar de los jubilados de instituciones como Pemex o el ISSSTE . Nada más una cifra para dimensionar: Todo esto que tiene que pagar el gobierno representó en 2017 15.5% del Presupuesto de Egresos de la Federación y 3.7% del PIB del año pasado. Desde hace años los expertos alertan sobre la necesidad de que exista una reforma al sistema de pensiones, sin embargo, en este sexenio la iniciativa una vez más no vio la luz.

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