Palestinos congelan relaciones con Israel

Jerusalén.— La tensión entre israelíes y palestinos se encuentra en uno de sus puntos más altos de los últimos años, luego de que el gobierno de Israel decidiera instalar arcos de seguridad en la Explanada de las Mezquitas, en respuesta a un ataque registrado la semana pasada que costó la vida a dos policías israelíes.
Palestinos realizaron sus oraciones ayer frente a los detectores de metal instalados por el gobierno de Israel en la entrada de la Explanada de las Mezquitas (MAHMOUD ILLEAN. AP)
24/07/2017
01:40
Agencias
Jerusalén.
-A +A

La tensión entre israelíes y palestinos se encuentra en uno de sus puntos más altos de los últimos años, luego de que el gobierno de Israel decidiera instalar arcos de seguridad en la Explanada de las Mezquitas, en respuesta a un ataque registrado la semana pasada que costó la vida a dos policías israelíes.

Además, el gobierno israelí colocó ayer cámaras de seguridad en la zona, en medio de la ola de protestas violentas registradas el fin de semana.

Por su parte, el presidente palestino Mahmud Abbas anunció ayer que congelará relaciones con Israel “a todos los niveles”, hasta que los detectores de metales sean removidos.

Detalló, citado por la agencia oficial de noticias palestina Wafa, que la suspensión de relaciones incluye la coordinación de las fuerzas de seguridad en Cisjordania, las cuales han sido vitales para reducir las tensiones en la zona.

Los palestinos consideran que los arcos de seguridad son un movimiento de Israel para modificar el status quo en vigor desde hace décadas e incrementar su control en el lugar.

Las entradas de la explanada están controladas por Israel, que lo llama Monte del Templo, el lugar más santo del judaísmo, pero están administradas por Jordania. Los musulmanes pueden entrar a cualquier hora y los judíos sólo en determinadas horas y sin poder rezar.

Las autoridades israelíes aseguran que no tienen la intención de modificar estas normas tácitas.

Desde la instalación de los pórticos de seguridad, los palestinos han rechazado rezar en el complejo y han estado orando en las calles aledañas, en señal de protesta. La violencia entre manifestantes y fuerzas israelíes es diaria.

En tanto, ayer se instalaron nuevas cámaras de seguridad en la zona, pero el gobierno israelí no ha indicado si éstas van a sustituir a los detectores de metal o si, por el contrario, son señal de un aumento de la seguridad.

La prensa local las llama “cámaras inteligentes”, ya que son capaces de identificar a personas armadas.

Estas nuevas medidas de seguridad provocaron ayer la protesta de fieles musulmanes, quienes volvieron a rezar en el exterior de la explanada.

Mientras tanto, el general israelí Yoav Mordejai reconoció que su gobierno está “buscando otras opciones que traigan seguridad e impidan que haya otro ataque terrorista”, de acuerdo con el diario Times of Israel.

Durante una reunión del “gabinete de seguridad”, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó ayer que “los responsables de la seguridad (...) habían recomendado las medidas. Decidiremos en consecuencia”.

Por su parte, las fuerzas de seguridad israelíes anunciaron la detención de 25 miembros del grupo islamista Hamas, como “medida preventiva”, tras las “tensiones en torno al Monte del Templo”.

Reacciones internacionales. En el Cairo, el secretario general de la Liga Árabe acusó a Israel de “jugar con fuego” y denunció “el aventurismo” de su gobierno, que quiere provocar una “grave crisis con el mundo árabe y musulmán”. La reunión urgente a nivel de ministros de exteriores, convocada para el miércoles, se reprogramó para el jueves, para garantizar la asistencia del “mayor número posible” de los países miembros.

“Jerusalén es un línea roja que los árabes y los musulmanes no permiten que sea tocada”, dijo ayer el secretario general de la Liga Árabe, Ahmed Abulgueit, en un comunicado.

Insistió en que, con las medidas de seguridad, Israel “intenta imponer una nueva realidad en Jerusalén y en la Explanada de las Mezquitas”.

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, proclamó ayer que “nadie podía esperar del mundo musulmán que no reaccione ante las restricciones impuestas en el noble santuario [la Explanada de las Mezquitas], y ante las ofensas contra el honor de los musulmanes”.

El papa Francisco dijo desde Roma: “Sigo con mucha preocupación las graves tensiones”, e hizo un llamado a la “moderación y al diálogo”.

El Cuarteto para Oriente Medio —integrado por representantes de la Unión Europea, Naciones Unidas, Estados Unidos y Rusia— pidió “una moderación máxima”, y el Consejo de Seguridad de la ONU anunció que se reunirá hoy a puertas cerradas para examinar la situación.

Mantente al día con el boletín de El Universal

 

COMENTARIOS