El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, declaró hoy que es mesuradamente optimista respecto a la actuación de su sucesor porque cambió del modo de campaña electoral al de conducir un gobierno y las responsabilidades que ello implica frente al país y al mundo.

En una conferencia de prensa conjunta con la canciller federal de Alemania, Angela Merkel, expresaron de manera cautelosa como será la presidencia del próximo mandatario estadounidense Donald Trump y como se desarrollará la relación con Alemania.

Obama consideró que el presidente electo Trump va a posibilitar la continuidad de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) y que Estados Unidos seguirá cumpliendo con sus compromisos respecto a la alianza militar.

Merkel, por su parte, manifestó que su relación durante ocho años con Obama, siempre fue abierta y positiva; esa misma actitud tiene respecto a la presidencia que se avecina con Donald Trump.

La jefa del gobierno alemán volvió a señalar que la relación con Estados Unidos tiene como base los valores que comparten y son la democracia, la libertad, la tolerancia y el respeto a los derechos humanos, no importa de que sector de la población se trate.

El mandatario estadounidense dijo que la canciller federal es una personalidad política que goza de gran credibilidad y respeto en el ámbito internacional.

Bromeando apuntó que si fuera alemán, votaría por ella durante las elecciones que tendrán lugar en Alemania en septiembre de 2017. Se trata de una broma con un gran trasfondo porque Obama, del Partido Demócrata, y Merkel, de la Democracia Cristiana, pertenecen a corrientes políticas diferentes.

Barack Obama calificó a Rusia de ser una potencia internacional y una superpotencia en lo militar, lo que –observadores señalaron- representa un cambio en cuanto a hace ocho años, cuando dijo que Rusia era una potencia regional.

Señaló que dialogar con Rusia para abordar con probabilidades de éxito los grandes problemas internacionales tiene gran importancia y que no considera que su sucesor en la Casa Blanca vaya a tomar las cosas a la ligera, porque una cosa es la campaña electoral y otra asumir el poder para conducir Estados Unidos.

Merkel dijo respecto a Siria que Alemania no puede considerar al presidente de esa nación Bashar al Assad como un posible socio para un futuro de paz porque bombardea a la población civil y zonas urbanas como en Aleppo, y genera una huía masiva de refugiados sirios.

Apuntó que también tiene una relación abierta con el mandatario ruso Vladimir Putin, quien apoya a Assad en Siria, pero que no deja de decirle sus puntos de vista al respecto.

Aseveró que la anexión de Crimea es una violación a las normas y las reglas que han mantenido la paz mundial desde la Segunda Guerra. Rusia anexó la Península de Crimea en 2014, que hasta entonces perteneció a Ucrania.

La canciller federal expresó que su posición es resolver todos esos problemas que involucran a Rusia a través de la negociación política.

Obama y Merkel pusieron asimismo de relieve que el mundo se encuentra en un proceso de cambio, y que la digitalización ha sido el catalizador de las veloces transformaciones que está experimentando el mundo.

Consideraron que es necesario comprender a los ciudadanos que se sienten fuera de ese proceso de cambio y a quienes asusta la globalización, porque sienten una pérdida de control sobre sus vidas.

Merkel apuntó que hay que buscar un nuevo lenguaje y nuevas vías para transmitir la importancia que tiene la democracia en un orden global.

Ambos coincidieron en diferentes respuestas que la tarea ahora es darle a la globalización una estructura que incorpore a los sectores de las poblaciones que se quedaron al margen de esa transformación en los diferentes países.

jlcg

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