El artista Vicente Rojo, creyente de la poesía

Habló de su 'antimural' "Escenario abierto", en el Cenart
FOTO: Alida Piñón/EL UNIVERSAL.
22/07/2017
17:54
Alida Piñón
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El mundo, dice Vicente Rojo, está regido por la poesía, es posible que nadie lo sepa, que nadie lo note, pero así es. Mucha gente dirá que no es así, advierte, que el verdadero motor del mundo es la economía; pero el creador ha preferido ver el mundo desde la poesía.

"Yo he querido creer, pensar, ilusionarme con que lo que mueve al mundo es la poesía, se sepa o no se sepa; sin esa capacidad de invención, de pureza y concisión, de la belleza extraordinaria de la poesía, el mundo no funcionaría; lo que nos defiende de los horrores, es la poesía", sentencia convencido. Frente a él, el arquitecto González Gortázar, amigos desde más de 50 años, asienta y dice: "Qué bonito". 

El pintor, escultor y diseñador gráfico Vicente Rojo (Barcelona, 1932) ha acudido al Centro Nacional de las Artes (Cenart) para hablar de su “antimural” Escenario abierto, una obra que desde el año 2000 recubre con miles de azulejos de colores las paredes externas del Aula Magna José Vasconcelos; acompañado de Sylvia Navarrete, Germán Montalvo y  González Gortázar.

Escenario abierto es una obra hecha con miles de azulejos artesanales de colores azul marino, granate, rosa, lila, malva, verde y naranja. Aparece sin firma debido a que su creador quiso que fuera una obra de geometría impura del dominio público.

La charla, moderada por Navarrete, ha servido para que los amigos compartan sus experiencias en trabajos de colaboración, pero sobre todo para compartir el afecto y la admiración mutua de la larga amistad; así como para contar historias de Rojo como diseñador, contadas por Montalvo. 

"Vicente es de esas personas con una gran diversidad de sabidurías, con disciplina interior, que respetan a los demás, a la cultura y al mundo por principio; que para entenderlos tienen una palabra clave: el juego. Hay un aspecto muy infantil en la obra de Vicente, tienen un aspecto muy de diversión. Esto ha sido para mí una gran lección, me ha dado una lección de honestidad, de libertad, me ha enseñado a decir la verdad con lo que uno hace; no hay subterfugios, todas las cosas están sobre la mesa  y todo es un juego limpio en la obra de Vicente. Él me ha influido también en otras cosas extra artísticas, sin las cuales yo sería otra persona", dice González Gortázar.   

Vicente, sonriente, responde a las palabras de su amigo: "Una amistad tan cercana y tan íntima tiene que estar reflejada en ambas personas. Fernando es un maestro en el respeto que tiene por su trabajo, tiene un espíritu crítico muy riguroso que yo no tengo como él; la cercanía creativa es muy importante, pero la cercanía personal ha sido fundamental; una amistad de tanto años implica un respeto cariñoso y uno debe saber que la persona con la que estás unido, tiene fuerza y dignidad en su trabajo y en su vida. Esto es lo que he aprendido de Fernando". 

El “antimural” fue rehabilitado a finales del año pasado, se retiró y sustituyó el azulejo artesanal que recubre sus fachadas; también hubo reconstrucción de la losa flotante; impermeabilización de cubierta; sellado de grietas en muros, losas y juntas; así como sustitución de bajas de agua pluvial.

sc

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