lo sabe, lo ha escuchado y leído. Las comparaciones que se generan acerca a él y Rafael Nadal lo han rodeado por los últimos años, sobre todo, ahora que es tenista profesional.

El español hará su debut este lunes en el Abierto Mexicano , ante el alemán Alexander Zverev . Será la primera experiencia de la afición tricolor con el joven murciano, de 17 años de edad.

Sobre las comparaciones que se hace con Nadal, de quien no se perdía un partido por televisión, prefiere evitarlas, para no perder el enfoque en lo que puede ser una larga y gloriosa trayectoria en la ATP .

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“Se habla sobre mí y me comparan con Rafa , palabras que me halagan muchísimo, pero son cosas que –a lo mejor no se piensa mucho– me meten presión inconscientemente. Entonces, intento no leer sobre mí, aunque sean buenas cosas y positivas de conocer. Me enfoco en mí, me alejo de las redes y me concentro en mi camino”, comenta Alcaraz , en entrevista con EL UNIVERSAL Deportes, previo a su participación en Acapulco .

El mismo 20 veces campeón de Grand Slam , “El Toro” , ha elogiado el talento del murciano, quien ha preferido la humildad, en lugar de recibir todas estas flores por parte de los medios y fanáticos del deporte.

Alcaraz, diestro y con revés de dos manos, clasificó este enero al Australian Open , un boleto que lo convirtió en el segundo ibérico varonil más joven en debutar en un Grand Slam , por detrás de Nadal y apenas por siete meses de diferencia. Su habilidad con la raqueta, agresividad, agilidad y velocidad, lo han catalogado como el futuro del tenis español.

Su presentación en Acapulco lo mantiene inspirado, con ganas de destacar y aprovechar los logros que han tenido sus compatriotas –como Rafa– en el certamen tricolor. En las 27 ediciones del Abierto Mexicano , 12 campeones en la rama varonil han sido ibéricos (44 por ciento), tres veces para “El Toro” y cuatro para David Ferrer , máximo ganador.

 

“Es increíble que muchos españoles han tenido éxito aquí, creo que es un reflejo del nivel que hay en el país. De momento, pienso que puedo ganar, pero no vengo para ello, sino para aprender, disfrutar y ver a los mejores jugadores del mundo. Veremos qué pasa”, comenta el juvenil, cómodo y relajado por lo que presenta la playa mexicana.

En sus tiempos libres, Carlos arma rompecabezas, que le ayudan a despejar su cabeza de este deporte tan demandante y que lo tendrá, por los próximos años, alrededor del mundo cada semana. Su objetivo es convertirse algún día en el mejor jugador del mundo y sus primeros pasos para alcanzar su objetivo se darán en Acapulco .