
Las mujeres ya no estamos dispuestas a callar nuestro sufrimiento para complacer a otros

Las mujeres ya no estamos dispuestas a callar nuestro sufrimiento para complacer a otros

¿Y qué hicimos cuando la mortandad escalaba ya a mil muertos diarios? De nuevo, hablamos de otra cosa
Una unidad sin igual: nos une el rechazo unánime al Bobo que preside sobre la Nación

El Presidente decretó que nadie debía salir de su casa. Y nadie salió de su casa. Excepto aquellos que tenían que salir y aquellos que no creían en la existencia del virus


1. Margara S. trabajaba de cajera en una sucursal del Banco Azteca de la ciudad de Guadalajara, cuando el gobierno llamó a la población a guardarse en sus casas, para protegerse del Covid-19.