Tras el desalojo temporal, ante el temor de que se produjera otro alud, se mantiene un control y monitoreo de la zona para prevenir otro aluvión como el que arrasó con el pueblo de Las Margaritas, dejando además cientos de damnificados

Cinco camiones cargados con arroz, aceite de cocina y azúcar estaban aparcados en un campo lleno de bananos y acacias, esperando a helicópteros que puedan llevar las mercancías a los puntos más remotos sacudidos por el temblor

Desde el paso del huracán, Baja California Sur muestra dos polos: una zona turística que opera prácticamente al 100%, y otra, donde miles de damnificados que habitan endebles viviendas han perdido la esperanza de ser reubicados