El cierre de la mayoría de negocios no detuvo a capitalinos y mexiquenses, quienes acudieron a cajeros, comprar ropa o regalos navideños; ambulantes se colocaron sin respetar protocolos

Si nadie puede organizar a las personas para evitar contagios, ¿de dónde suponen que se va a poder organizar la aplicación ordenada de la vacuna?

Lo más grave del rebrote es que como sociedad no pudimos ser parte de la solución o de tener mayor control, y ahora lo pagaremos