Adam, de 27 años, habló con la BBC sobre cómo se acabó identificando como asexual. Además explica las diferencias de matices entre quienes no experimentan fácilmente atracción sexual alguna. Esta es su historia.

Nigel Hurst no pagó una tasa municipal, lo que generó una deuda que no paró de crecer hasta alcanzar un monto que él era incapaz de asumir. Lo guardó en secreto y no pidió consejo, hasta que, al ver que iba a perder su casa, no pudo más y decidió quitarse la vida.