Celebrar un carnaval en Mazatlán en estas condiciones no es una muestra de resiliencia. Es una estrategia de negación. La cúspide del cinismo

Un humilde deseo para 2026, que dejemos de permitir que se burlen en nuestra cara y nos engañen como el pueblo tonto que creen que somos

El país resiste, pero tarde o temprano pasará factura a los corruptos, indolentes, negligentes y criminales que se visten de servidores públicos