En un documento dirigido a los mandatarios de México y de Honduras, Enrique Peña Nieto y Juan Orlando Hernández Alvarado, respectivamente, pidieron se garantice la seguridad del ambientalista Gustavo Castro Soto

Expresaron su preocupación por la seguridad de Gustavo Castro, a quien no le han permitido dejar el país centroamericano, con el argumento de que ahora es “un testigo importante en el asesinato de Berta Cáceres