Según la ciencia: 8 minutos es lo que tarda en llegar la luz del Sol a nuestro planeta Tierra, es decir que si el Sol, llegará a simplemente desaparecer, nosotros todavía tendríamos 8 minutos de luz y no sabríamos que ya no existe, esto quiere decir que hay cosas que ya no están y nos siguen dando vida.

Estos 8 minutos puede aplicar para muchas cosas en nuestra vida en general, por ejemplo para nuestras relaciones, algunos sentimientos, o emociones; hay relaciones de pareja que ya no tienen su luz, solo una pequeña sombra de aquella luz de lo que algún momento los dos irradiaban, y no se dan cuenta de que su sol ya se ha apagado, que sus 8 minutos ya terminaron, y como Albert Einstein dijera el tiempo es relativo, así que 8 minutos se pueden convertir en 8 semanas, 8 meses, 8 años o incluso décadas.

Hay amistades que se apagan y también sucede lo mismo simplemente ya no nos sentimos igual o ya no existe la misma comunicación, es porque no nos hemos dado cuenta o no hemos querido percatarnos de ello. Es normal el querer aferrarnos a algo que en algún momento fue bueno. Entonces hay diferentes situaciones de nuestra vida que han dejado de existir pero aun no nos hemos percatado que ya no están ahí.

En cuanto a relaciones de cualquier índole así podría ser, pero también a algunos sentimientos que nosotros en algún momento tuvimos y ahora ya no están y ni siquiera nos hemos enterado, pueden ser algunas emociones, por ejemplo en ocasiones empezamos un proyecto con mucha emoción, pasión, ganas y energía y cuando menos acordamos de pronto esa emoción ya no existen, la pasión ya no esta y esa energía ya no se siente, sin embargo seguimos o intentamos seguir igual hasta que nos damos cuenta de que aquello que alguna vez quisimos y por ahora no es lo mismo.

Es muy importante estar siempre atento a la cantidad de luz que recibimos de nuestra pareja o la cantidad de rayos que nosotros brindamos, tenemos que cuidar que no se apague, para no seguir en el lugar donde ya no hay luz, podemos cambiar de pareja, de amigos, de lugar de trabajo, pero eso es lo que debemos de recordar, que podemos movernos, pero también tenemos la opción de darle luz a aquello que se este apagando.

Aplica también para nuestros sueños, hay ocasiones en que luchamos mucho por algo y cuando por fin lo tenemos, lo disfrutamos pero resulta que ya no sentimos la misma pasión, entonces también busca otro sueño, otra meta, ten otro objetivo, se vale siempre cambiar de sentido.

No hay que confundirnos, una cosa es sentir que se ha apagado o dejar que se apague, a diferencia de nuestro Sol, si él se apaga nosotros no podremos hacer nada, pero cuando se van apagando relaciones por supuesto que está en nuestras manos el poder rescatarlas o tomar la mejor decisión en función de lo que nosotros deseamos.

Lo que nunca debemos dejar que se apague, es nuestro amor por la vida, nuestro corazón encendido, eso jamás, siempre lo tenemos que tener encendido, nuestro corazón debe de irradiar amor, luz, para nosotros y para los que nos rodean, sobre todo para quienes amamos, nuestros padres, hermanos, parejas, amigos; es decir a todos los que nosotros consideremos importantes en nuestra vida.

Debemos siempre estar atentos a nosotros y a los que amamos y siempre mantener encendida la llama de nuestra comunicación y de nuestros sentimientos para compartirlo y recibirlo de quienes deseamos, tu solo vívelo al máximo al fin que te quedan tan solo, 8 minutos.

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