El capricho convertido en una forma de gobierno. El rigor técnico era un obstáculo incómodo para cumplir los deseos del expresidente Andrés Manuel López Obrador. El tren Interoceánico y la Refinería Dos Bocas son muestras, son los ejemplos más costosos y contundentes. Son monumentos a la improvisación y al despilfarro.

Son obras que al poco tiempo de su inauguración ya cobraron la vida de usuarios y trabajadores.

Aunado al descarrilamiento del Tren Interoceánico en diciembre de 2025, que provocó el fallecimiento de 14 personas, el pasado 17 de marzo, se registró un incendio en la también conocida refinería Olmeca, que causó la muerte de cinco personas.

Aun cuando las causas eran desconocidas, la presidenta Claudia Sheinbaum salió a aclarar que el siniestro ocurrió en la parte exterior de la refinería y que sólo una de las cinco personas que murieron trabajaba en Pemex. Como si la aclaración ayudara a minimizar la tragedia.

Desde 2020, como senadora de la República, destaqué las irregularidades en la obra emblemática de la 4T. Durante su construcción denuncié los contratos otorgados al amigo de Rocío Nahle, Arturo Quintanilla, por un monto de 5 mil millones de pesos para nivelar el terreno y, también, que la empresa ganadora había sido creada apenas ocho días antes de ser invitada a la licitación.

Desafortunadamente, el tiempo nos dio la razón: las obras no fueron las adecuadas y la refinería se inunda.

Señalé, además, las mentiras del expresidente López Obrador que prometió que la obra costaría 8 mil millones de dólares, cuando a la fecha ha costado 24 mil millones de dólares del presupuesto de los mexicanos. Con las prisas de los caprichos, imperó una ausencia absoluta de planeación.

Una mentira más fue que alcanzaríamos la soberanía energética con la operación de Dos Bocas. El objetivo no se ha alcanzado, pues a la fecha nuestro país consume diariamente 840 mil barriles de gasolina, de los cuales el 50 por ciento proviene de importaciones, principalmente de Estados Unidos.

Sin duda, Dos Bocas es uno de los elefantes blancos de la administración pasada. Aunque la presidenta Claudia Sheinbaum asegure que está funcionando al cien por ciento, todavía hay plantas que no operan de forma continua y estable, con lo que podría considerarse todavía en periodo de prueba.

Pese a estas irregularidades, que se han traducido en la muerte de personas, la presidenta Sheinbaum no ha solicitado una auditoría a las obras de su antecesor. Antes que gobernar para 130 millones de mexicanos, su misión principal es proteger a uno solo que vive en Chiapas, en un rancho cuyo nombre también es destino.

Comentario final

Una semana brutal para el medio ambiente en nuestro país. Los derrames de hidrocarburo en el Golfo de México han provocado impactos severos en los ecosistemas. En 630 kilómetros del litoral hay contaminantes.

Aunque la presidenta Sheinbaum asegure que Pemex no es responsable, no se han realizado o hecho públicos los análisis geoquímicos del combustible para saber de dónde proviene el derrame.

No sabemos a ciencia cierta si es responsabilidad de un barco o se trata de una línea de recolección de crudo ligero marino.

En otros temas, semana veinticinco: ¿Cuándo terminará la impunidad de Adán Augusto López?

Ciudadana

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