Desde el arribo como la primera mujer en ocupar la presidencia de México en la figura de la doctora Claudia Sheinbaum Pardo, se ha entendido que los actuales son tiempos de mujeres, en la vida institucional y social.

Así, numerosas mujeres han ocupado importantes cargos públicos, no sólo en el gabinete de la presidenta, sino en diversas gubernaturas y otros espacios de decisión.

Dentro de las destacadas mujeres tenemos, entre otras, a juristas como Ernestina Godoy Ramos, hoy Fiscal General de la República; Esthela Damián Peralta, hoy Consejera Jurídica del Poder Ejecutivo Federal; y las hermanas Luisa María y Bertha Alcalde Luján.

Ambas, Luisa María y Bertha son abogadas, hijas del prestigiado abogado laboralista y sindical Arturo Alcalde Justiniani y de la jurista y politóloga Bertha Luján Uranga. Hoy sus hijas han sobresalido en el ámbito de la política, como muestra de sus capacidades.

Luisa desde el sexenio pasado ha tenido cargos de primer nivel, primero en la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, luego una encomienda más alta, la titularidad en la Secretaría de Gobernación, y actualmente es la líder de Morena, el partido más fuerte en la política mexicana.

Bertha, por su parte, fue Directora General del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) y Comisionada Operativa en la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS). Este sexenio es la Fiscal General de Justicia de una de las ciudades más grandes y complicadas en el mundo, la Ciudad de México.

Apenas la semana pasada cumplió su primer año al mando de la Fiscalía y su evaluación ha resultado mucho mejor de lo que los analistas tenían previsto. Dado el tamaño de su tarea, el trabajo lo ha desempeñado de manera discreta, sin la parafernalia mediática ha podido sortear, con pocos recursos materiales, una fiscalía con miles de carpetas que hacen todavía más pesada la carga del emblemático edificio conocido como el Bunker.

Ha manejado con gran estrategia y profesionalismo los homicidios de alto impacto, entre ellos el de mi colega David Cohen, así como el de los propios colaboradores cercanos a la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, por mencionar sólo un par.

También ha afrontado con profesionalismo y, más aún, con ética y congruencia, cuando han existido casos de corrupción, como la limpia que se realizó en la Fiscalía en Cuauhtémoc, así es que no le ha temblado la mano en investigar a su propio personal, que van de fiscales a policías de investigación.

Hoy la fiscal tiene una buena imagen, efectiva, sin rodeos ha consolidado una exitosa trayectoria en un puesto lleno de obstáculos.

Así que, de seguir así, no perdamos de vista a la fiscal Alcalde, que incluso podría competir en unos años para Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, teniendo como plataforma la Fiscalía, como aconteció en otra administración; tenemos como ejemplo a Miguel Mancera que fue Procurador General de Justicia del entonces Distrito Federal, y a Marcelo Ebrard que fue Secretario de Seguridad Pública y posteriormente ambos se desempeñaron como Jefes de Gobierno.

Por otra parte, su hermana Luisa, que ha desarrollado un liderazgo indiscutible y también podría competir en el abanico de las mujeres que en unos años pueden estar en la lista de las preferencias electorales para suceder a Claudia Sheinbaum Pardo. Así es que no perdamos de vista a las juristas Alcalde, que están labrando su camino y tienen un futuro promisorio.

Autor del libro “El ciudadano republicano y la cuarta transformación”. @UlrichRichterM

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