El pasado martes fue la Gran Final del Concurso Nacional de Oratoria más importante de México: EL UNIVERSAL. Bastantes son las reflexiones que pueden extraerse del evento, pero me limito a tres en este escrito.

Comienzo por una referente al campeón de esta edición 2019; Yheraldo Martínez López , representante del estado de Tamaulipas. Él es un ejemplo del “Hablar-Hacer”. Es líder de un movimiento llamado “Yo hablo por México”, en el que se organizan acciones para salvaguardar a niños y jóvenes de adicciones y depresión que puedan llevarlos incluso al suicidio. Pero Yheraldo es también una representación del esfuerzo y entusiasmo. Quienes lo conocemos, sabemos que ha luchado por alcanzar este campeonato desde 2017 (o incluso antes). No hay recetas para lograr las altas metas, y quizá nos podamos ceñir sólo a dos: creer y trabajar, sin pausa y con paciencia. Felicidades, Yheraldo, porque lo has conseguido.

Reflexiono también en torno a la Mujer en la Oratoria , porque dos actos inéditos se presenciaron este año. El segundo y tercer lugar fueron de mujeres: ¡La primera vez en la historia del Concurso! Felicidades a Karla Jazibe Gris Ruiz , de Oaxaca; y a Danna Ivette Acuña Beltrán , de Yucatán, de apenas 20 y 19 años de edad.

Además, de los nueve espacios del Jurado Calificador, cuatro fueron de mujeres, incluida la Presidencia: algo que no había sucedido antes en este Certamen. La presidenta del jurado, licenciada Maira Martínez Pineda , es Secretaria de la Mujer en el estado de Guerrero, y una estupenda oradora, que tras haberse formado en los concursos, ahora se desenvuelve de manera magistral en la política. Las mujeres podemos, claro que podemos; debemos ir con firmeza tras éste y cualquier otro espacio.

Por último, reflexiono en torno a una nueva ola de Oratoria , más moderna y coloquial, que hemos presenciado en los años más recientes.

Yo no estoy en contra de que palabras sencillas y fáciles de comprender cautiven entendimientos y corazones. ¿Por qué habría de oponerme a un discurso cuyo estilo de lenguaje es calificado de “coloquial”, si finalmente logra transmitir el mensaje y convencer a la audiencia de la idea que el orador alberga en su mente? La Oratoria no es enciclopedismo ambulante, para ser admirada desde lejos. La Oratoria es la herramienta y producción de la persona que, habiéndose apropiado de dicho enciclopedismo, lo transforma en un mensaje oral que todos en la audiencia puedan entender y apreciar.

Pero, si no es propiamente la maestría de los conceptos y las palabras ¿Qué es lo que siempre, a capa y espada, sí debe atender el orador? A mi consideración, debe procurar dos puntos: la reflexión y el ofrecimiento de la herramienta concreta para la acción.

La reflexión se logra cuando en el discurso abordamos un problema de manera filosófica, y dejamos claro a quien nos escucha que dicho problema es importante, y que debe ser solucionado. Pero la herramienta concreta para la acción es el decirle cómo lo puede cambiar: cuáles son las instancias gubernamentales que debe vigilar; los organismos y asociaciones de los que puede ser parte; los hábitos que puede modificar en su vida diaria, etcétera, etcétera. Ello es lo que logra que la reflexión llegue a la realidad, y es lo que empodera a nuestros oyentes, pues se saben con la posibilidad de ser parte de las soluciones.

La Oratoria es la maestría del lenguaje. Su estilo puede ser excelso o simple, pero que logre ser accesible para el interlocutor; lo haga reflexionar, y le diga cómo interceder. Después de ello, la belleza del discurso puede lograrse de mil formas.

Sentir el conocimiento acomodarse en nuestras mentes, cobijado por la pasión de la voz, y los movimientos del cuerpo. Eso es la Oratoria: intelecto y emoción. Inteligencia apasionada que nos transforma en mejores ciudadanos, y nos revela el super-poder que conlleva hablar frente a un público de manera exitosa.

¡Felicidades a los 16 campeones, que tras varios filtros, alcanzaron esta Gran Final!; a los tres primeros lugares, a Jorge Humberto Galarza Martínez, Julián Rafael Caamal Collín, Áben Amar Rabanales Guzmán, Jesús Mixcoatl Vidales Guerra, Ximena Gutiérrez Larios, Ana Karla García Jarillo, Adiel Silem Ipiña Del Río, Zirahuén Equihua Sánchez, Georgina Guadalupe Hernández González, Manuel Alejandro Aguilar Flores, José Rubén Galicia Becerra, Leonardo David Herrera Romano, y a Rubí Márquez Alonso. En sus manos queda ser una generación de constructores; que no se separe, como sucede con frecuencia, por egos y diferencias personales.

¡Felicidades a todos los que creen en la Oratoria , y a EL UNIVERSAL, por apostarle tanto a la poderosa musa de la Elocuencia!

Ganadora de El Universal 2017. Maestra de primaria en escuela pública. Licenciada en Educación Primaria por el Instituto Superior de Educación Normal del Estado de Colima (ISENCO).

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