La semana pasada el Ministro Zaldívar, Presidente de la Suprema Corte de la Justicia, visitó el Centro de Reinserción Femenil Santa Martha Acatitla. El centro de reclusión estatal más grande del país, pero también el mejor cuidado por toda la atención mediática que recibe y el compromiso de las autoridades locales con dicho centro.
 
La visita del Ministro es histórica, eso sin duda. Es histórica, pero debe trascender más allá de lo que se percibe como un acto político. La perspectiva de género es una urgencia no solo en el sistema penitenciario, se vuelve una necesidad también en el sistema de justicia penal.
 
Ojalá le hayan dado la voz a Alejandra en Santa Martha quien está acusada, con una pena máxima de homicidio, por defenderse ante un esposo abusador.
 
Ojalá haya escuchado a Semiramis quien está acusada de matar a su hija al igual que su pareja, el verdadero asesino de su hija. Su delito fue fallar como mamá, según el juez.
 
Ojalá haya escuchado a las hermanas Polanco quienes crecieron en una familia de secuestradores y su destino estaba marcado por el puro hecho de vivir donde vivían.
 
Ojalá haya escuchado a Silvia, o mejor conocida como Soul, cuyo juicio fue dictado por la trans fobia de las autoridades.
 
Ojalá haya escuchado a Daniela quien está por un robo simple en prisión y en su casa viven, solos, sus 5 hijos menores.
 
Ojalá el ministro haya escuchado a la China quien fue brutalmente detenida con sus tres hijos por intentar huir de un esposo abusador y poder salvar su vida y la de sus hijos.
 
Ojalá.
 
La visita del ministro tiene que ir más allá de un solo día. La visita del ministro debe ser un ejemplo para todos aquellos jueces y abogados defensores de oficio que ni siquiera conocen el interior de un penal.
 
La reclusión con perspectiva de género y el acceso a la justicia de quienes están privadas de su libertad es una urgencia en el país y va más allá de Santa Martha.
 
Aún tenemos al 60% de las mujeres recluidas en penales mal llamados “mixtos”. Urge acercar la justicia a quienes estamos juzgando con penas privativas. Urge implementar medidas alternas a la pena. Las cárceles sirven para salvaguardar una sociedad, urge que atendamos temas de maternidad y reclusión.
 
Ministro Zaldívar, urge voltear a ver a todas las mujeres que están en reclusión. Lo invito a que su visita vaya más allá. Lo invito a que de la mano de la sociedad civil construyamos puentes para que nuestras mujeres privadas de la libertad tengan acceso a la justicia.
 

Presidenta de Reinserta

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