Es evidente la lenta recuperación económica que tendremos en este primer semestre del 2021 y que sin duda repercutirá en nuestros bolsillos.

En el mejor de los casos tendremos un crecimiento del 3.5% en 2021 de acuerdo a pronósticos establecidos por varios Bancos y estudios económicos realizados recientemente. Sin duda no será suficiente tras la caída del -9% que tuvimos en el 2020.

En otras palabras, México no recuperará la caída del 2020 en este año actual. Con el déficit actual que tenemos en el crecimiento, tal vez para el 2024 e inclusive si lo analizamos desde un punto de vista per cápita, pudiéramos recuperarnos hasta el 2028.

Recientemente la CONCANACO advertía de la misma manera un crecimiento lento en este primer semestre, provocado principalmente por el cierre de empresas durante la pandemia de COVID-19, aunado al nulo apoyo fiscal y económico que no se ha tenido, por parte del Gobierno de López Obrador.

No obstante, estoy convencido que, en el segundo semestre del 2021, pudiera tenerse un crecimiento más acelerado, sin embargo, no va ser mayor al 3.5%, siempre y cuando se pueda contar con un contexto más favorable en cuanto a la retórica de atracción de inversión extranjera directa, así como inversiones nacionales que la alienten.

La inflación de igual forma será de 3.5 al 4% y vaya la redundancia, siempre y cuando se presenten nuevas inversiones que generen confianza para la atracción de nuevos capitales tanto nacionales como extranjeros.

Sería la única forma de atenuar el impacto que tuvimos el año pasado, a raíz de la caída del 9% del PIB y la ausencia de una política económica por parte del Gobierno Federal, que ayude a atenuar la perdida masiva de más de 12 millones de empleos y el cierre de miles de PYMES en el país.

Para la recuperación de empleos tardará más de 3 años, para estar en los mismos niveles del 2018.

En el empleo formal, que el año pasado tuvo una baja de más de 2 millones de puestos de trabajo formales y 10 millones informales, considero que será hasta el 2023 cuando nuevamente se alcancen los niveles de ocupación que se registraban antes de la pandemia.

Sin la ayuda hasta ahorita casi nula por parte del Gobierno Federal, se pudiera prolongar inclusive aún más.

Considero que la recuperación plena del país se alcanzaría en por lo menos 4 años, ya que los efectos y “cicatrices” de la pandemia de Covid-19 para la economía de México en particular, serán mayores de lo esperado.

El gran reto que tendrá la administración federal del presidente López Obrador, es la instrumentación de políticas públicas y los programas de apoyo a las micro, pequeñas y medianas empresas, las llamadas MiPyMes, así como los incentivos fiscales que estimulen la inversión.

Esta tarea sin duda recaerá en el Secretario de Hacienda, Arturo Herrera, Banco de México y la Secretaria de Economía, Tatiana Clouthier, principalmente.

Al día de hoy fueron desmantelados prácticamente todos los programas de apoyo que existían, así como los fideicomisos que algunos de estos programas sustentaban.

Visto desde otro punto de vista, es una enorme ventana de oportunidad para la nueva Secretaria Clouthier, de poder comenzar programas de apoyos a las PYMES y a los sectores productivos e incentivar quizás con algún programa “tropical izado”, con el sello de la 4T, un programa de apoyo implementando “desde cero”, para neutralizar y atenuar el impacto derivado de la Pandemia, así como la ausencia de apoyos del Gobierno Federal.

En conclusión, es necesario recuperar la confianza de México-País y de los inversionistas o el sector empresarial, con el objetivo de que se inviertan en nuevos proyectos, expansiones de capacidades instaladas y en consecuencia generar nuevas fuentes de empleo resarciendo los empleos que se perdieron, tan solo en el año 2020, que acaba de terminar.

Twitter @Samuel_Pena_G  
Miembro de la ANEI

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