Es uno de los temas más referidos, cuasi diagnosticados, difundidos, frecuente corazón temático de series y personas reales y ficticias. Para algunos es representativo del mundo latinoamericano, especialmente mexicano y colombiano.

Narcos y aspirantes a serlo; autoridades nacionales o estatales eficientes y otras que desearían convertirse en alguna de ellas.

Durante esta administración, la representación del fenómeno de los organismos delictivos de alta peligrosidad parece sintetizarse, en la mirada de los opuestos al gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, en la frase “abrazos y no balazos”. Actualmente tratan de descifrar si en realidad la frase es retórica que no implica ningún cambio respecto de administraciones anteriores en política pública o si es una frase reveladora de la supuesta inacción del gobierno.

Para el análisis de esta y otras realidades sobre Seguridad Nacional y grupos vulnerables, el Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México inicia la próxima semana el segundo diplomado sobre el tema, que en coordinación y con apoyo generoso de la Universidad Iberoamericana y su Rector, Luis Arriaga Valenzuela, impulsamos. Modo de contribuir en la comprensión y acción al respecto.

Los acontecimientos de octubre de 2019 en Culiacán y los registrados esta semana en Jalisco y Guanajuato, donde está a debate la responsabilidad y la aportación de las fuerzas federales y estatales, incentivan el interés ciudadano por identificar valoraciones informadas acerca de este fenómeno central en la vida social y en la opinión publicada.

La quema de vehículos, negocios y los bloqueos carreteros, además de generar temor en la población civil, funcionaron al parecer como un distractor para asegurar el escape de líderes delictivos que habían sido ubicados en una reunión en Ixtlahuacán del Río, al norte de la Zona Metropolitana de Guadalajara.

Las disputas territoriales para las cuales tienen diseñadas acciones enfocadas en demostrar su nivel de letalidad, pero también de teatralidad, son parte del análisis que debemos mantener y actualizar.

La población civil debe ser protegida. Fácil decirlo. Si asumimos que parte de ella participa de múltiples actividades informales de las cuales es una porción la más peligrosa delincuencia, las complicaciones nos exigen más y mejor información.

Lo ocurrido en Jalisco y Guanajuato confirma ese nivel de reacción ante amenazas rivales o policiales. Y esto puede convertirse en un asunto de seguridad nacional si lo determina así la voluntad del Ejecutivo con mayor peso. En el diplomado nos preguntaremos si la interpretación inevitable de la coyuntura de seguridad no es accidentalmente subjetiva, sino inevitablemente discrecional y ello podría explicar una motivación central de las decisiones al respecto.

Que la fuerza nos acompañe… o mejor que nos asistan la información y la razón.

@guerrerochipres

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