Operación “anti-ruptura”: Monreal y Claudia prometen no agredirse

Salvador García Soto

Y ahí, de frente y con Adán Augusto de testigo, hablaron de un “pacto de no agresión” y de “llegar unidos al 2024”

Pasadas de las 8 de la mañana, frescos los dos y de buen ánimo, arribaron al edificio de la Secretaría de Gobernación, por el estacionamiento de la calle de Atenas, Claudia Sheinbaum y Ricardo Monreal. Era la primera vez en más de tres años —desde aquella tarde del 24 de agosto de 2017 en Tlalpan, cuando Ricardo se levantó de la mesa y abandonó la reunión al informarse que la encuesta le favorecía a ella— que estarían cara a cara en una mesa la Jefa de Gobierno y el líder del Senado.

El pasado lunes 20 se habían dado un abrazo en Toluca, en el informe del gobernador Del Mazo, y desde ahí se había empezado a romper el grueso hielo que se formó en poco más de tres años, desde que Monreal se sintió “traicionado y engañado” por el entonces candidato López Obrador al ver que las “encuestas” de Morena habían salido todas positivas para Claudia, cuando él creía tener la ventaja y la promesa del tabasqueño de que sería una contienda limpia y sin favoritismos.

Después del aquel encuentro de hace una semana en la capital mexiquense, que emuló al “abrazo de Acatempan” entre Iturbide y Guerrero, ya había habido una comunicación en la que Sheinbaum buscó a Monreal para pedirle que se reunieran a dialogar; el zacatecano también estaba en la intención de reunirse y justo cuando ellos mismos estaban por concretar un encuentro, los llamó a ambos, el sábado pasado, el secretario de Gobernación para invitarlos a reunirse en privado, los dos y él como intermediario, en su despacho de Bucareli.

Por eso fue que ayer llegaron puntuales los dos políticos con la intención de hacer a un lado sus diferencias en busca de un acuerdo de civilidad para lo que viene en la lucha por la candidatura presidencial de Morena. Y ahí, de frente y con Adán Augusto de testigo, hablaron de un “pacto de no agresión” y de “llegar unidos al 2024”. Se acordó que los equipos de ambos no iban a agredirse y que iban “a trabajar juntos para que Morena no perdiera las elecciones siguientes y las presidenciales.

La reunión duró una hora y cuarto. Al salir, Monreal y Sheinbaum se despidieron con otro abrazo y con la promesa de que pararán agresiones –incluidas las de los bots que acusan tiene la jefa de Gobierno— y que llevarán la fiesta en paz hasta que llegue el momento del proceso interno en 2023. En el acuerdo verbal que hicieron a instancias del secretario de Gobernación, quedó implícito que no caerán en el juego de los grupos radicales de Morena que, cercanos a Claudia, señalan a Ricardo como “traidor” a su movimiento. Ni de un lado ni del otro, se dijeron, permitirán que les calienten el oído sus colaboradores más duros.

Casi eran las 10 cuando las dos camionetas salieron con rumbos distintos de Bucareli. La primera en disparar un tweet desde su cuenta con la fotografía del encuentro y un breve mensaje fue la Jefa de Gobierno, que antes de salir de Segob publicó su tweet a las 9:37. Dos minutos después lo hizo el senador que también compartió la foto donde salen ellos dos sentados a cada lado de la mesa y en la cabecera el anfitrión Adán Augusto.

Se confirmaba así la “operación anti-ruptura” que, con la venia y autorización de López Obrador, inició el titular de Gobernación. La idea de estos encuentros con los aspirantes, de los que habrá más, se la propuso Adán Augusto a su paisano el Presidente, luego de que, recién asumió el cargo, fue al Senado a reunirse con Ricardo Monreal. Oficialmente se dijo que había ido a “dialogar sobre los temas de la agenda legislativa”, pero en esa plática el secretario puso en claro que él venía a operar políticamente todos los asuntos del Presidente, desde el cabildeo de iniciativas con el Congreso, hasta el manejo de los temas políticos como la sucesión adelantada que decretó el propio López Obrador.

En ese encuentro Monreal aprovechó y le tomó la palabra al nuevo titular de Segob: “Si ya tienes el poder que te dio el Presidente, ejércelo, convoca a todos los aspirantes a que nos reunamos, pero hazlo bien”, le dijo el colmilludo zacatecano al tabasqueño recién llegado al despacho de Bucareli. Una reunión entre todos, le precisó, para pedir “que no haya agresiones y que compitamos parejo y sin golpes bajos cuando llegue el momento”.

Y ayer se llevó a cabo la primera reunión en Bucareli con los dos aspirantes de Morena que más confrontados estaban. Veremos si a una próxima también invitan al canciller Marcelo Ebrard y, sobre todo, ya se verá qué tan efectiva resulta la operación del secretario de Gobernación para evitar tensiones, golpeteos y agresiones entre los adelantados aspirantes presidenciales del partido gobernante. ¿Qué tanto y hasta dónde resistirá la unidad morenista y qué tanto los equipos y colaboradores —sobre todo los más radicales— más que los precandidatos, respetarán los pactos de no agresión?

Notas indiscritas… Anoche, antes del gran festejo de los 200 años de la Consumación de la Independencia en el Zócalo, hubo una recepción previa en el interior de Palacio Nacional. El Presidente ofreció a los invitados internacionales y al cuerpo diplomático acreditado en México un festejo al que también acudió la clase empresarial y política del país. Entre los empresarios que asistieron a Palacio estuvieron Emilio Azcárraga, Ricardo Salinas Pliego y Olegario Vázquez Aldir; del gabinete se vio por supuesto al canciller Marcelo Ebrard, que acompañó antes al Presidente en varias reuniones privadas con los representantes de otros países; Luisa María Alcalde, Miguel Torruco, Rogelio Ramírez de la O y Tatiana Clouthier, entre otros. La Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum se veía como en su casa y, según nos cuentan asistentes, el ambiente se sentía relajado y festivo. Los últimos en llegar a la recepción fueron el Presidente y su esposa Beatríz Gutiérrez Müeller. López Obrador se veía de buen humor y se dio tiempo para tomarse fotos y saludar de mano a diplomáticos y empresarios, con quienes comentó sobre los avances de su proyecto estrella del Tren Maya. Ya afuera, en el festejo del Zócalo, donde se recreó la entrada del Ejército Trigarante a la plaza el 27 de agosto de 1821 y al mando del general Agustín de Iturbide, el Presidente esbozó una sonrisa cuando apareció en una gran pantalla el mensaje de felicitación del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, quien mandaba saludos y felicitaciones a los mexicanos y a su Presidente por el bicentenario de la terminación de la independencia del país. “¿No que Biden estaba muy enojado con nosotros y que por eso había cancelado su asistencia Antony Blinken?”, comentó junto al Presidente uno de sus colaboradores más cercanos. No nos dicen qué le contestó el Presidente, pero fiel a su estilo, debe haber lanzado su clásico: “¡Tengan para que aprendan!”… 
En la víspera de la reunión interna que tendrán hoy en la bancada de Morena en la Cámara de Diputados, para definir los nombres de quienes presidirán las comisiones parlamentarias que se quedó el partido gobernante, y en medio de la inconformidad que aquí le comentamos hay entre diputados morenistas, por la forma en que se asignaron las presidencias, vicepresidentas y secretarías legislativas, afloró ayer una impugnación que presentó la diputada Susana Prieto, quien cuestionó el nombramiento de su compañero diputado Martín Sandoval como presidente de una comisión. Según los argumentos esgrimidos por la diputada Prieto en su impugnación, acusa que hubo discriminación por género en las decisiones que tomó la bancada de Morena y critica la forma en la que se decidió el reparto, en donde las presidencias de comisiones más importantes se asignaron a los hombres. La impugnación de Susana Prieto, que hoy será discutida en la reunión interna de la bancada morenista, desató ayer un fuerte debate entre ella y el diputado Sandoval en un chat interno de los diputados morenistas donde los dos legisladores se dijeron de todo. Así el ambiente previo a la reunión de hoy en la agitada bancada oficialista... Dados girando. Escalera. Buen tiro.

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