Desvisada por el gobierno de los Estados Unidos, divorciada de su controvertido ex esposo, Carlos Torres, al que permitió hacer negocios y pactos inconfesables al amparo del poder, la gobernadora Marina del Pilar Ávila ha demostrado no ser la mejor gobernante para Baja California, pero sí tiene un talento especial para dividir a la clase política morenista del estado fronterizo, donde acumula pleitos, rupturas y hasta acusaciones por parte de sus propios compañeros de partido, de haber entregado el estado al narco.
Mientras mantiene un pleito político y ahora también jurídico con el exgobernador Jaime Bonilla, quien la señaló desde la tribuna del Senado como cabeza de un narcogobierno “que entregó el estado a un cártel de la droga”, la mandataria es ahora acusada de manipular los procesos internos de Morena para favorecer a sus candidatos a las próximas elecciones estatales, lo que ya provocó la renuncia de la ex alcaldesa de Tijuana, Monserrat Caballero, quien recién anunció su renuncia al partido gobernante “porque este movimiento ya no es lo que fue y Morena le ha fallado a los bajacalifornianos”.
Y es que en medio de las rupturas y pleitos del morenismo estatal, sus indicadores de gobierno en temas como la seguridad, el problema del agua y los señalamientos de corrupción, amén de ser la primera gobernante de Baja California que no tiene visa para cruzar a los Estados Unidos, porque se la cancelaron desde hace casi un año ante los negocios sospechosos de su ex esposo, Marina del Pilar aún pretende dejar sucesores que le cuiden las espaldas ante su próxima salida del gobierno y ha decidido impulsar a una pareja de amigos y colaboradores, a los que impulsa fuertemente a las candidaturas más importantes del estado en los comicios de 2027.
En el corazón del poder morenista en Baja California, la pareja formada por el contador público Netzahualcóyotl Jáuregui Santillán —conocido como “Netza”— y la senadora Julieta Andrea Ramírez Padilla, a quien conocen popularmente como “La Julietona” en su estado, ha consolidado una influencia que rebasa los cargos formales que ambos ostentan.
Él, secretario de Bienestar del gobierno estatal con aspiraciones a la alcaldía de Mexicali; ella, senadora que aspira a la gubernatura en 2027. Juntos han escalado posiciones clave pese a una serie de escándalos que incluyen presunto desvío de recursos públicos, irregularidades de campaña, uso electoral de programas sociales, nepotismo y su estrecho alineamiento con figuras nacionales envueltas en graves señalamientos criminales.
Su cercanía con la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda y el apoyo abierto al exsecretario de Gobernación Adán Augusto López Hernández, han sido el combustible de su ascenso, pero también la fuente de sus mayores controversias.
Netzahualcóyotl Jáuregui Santillán, mexicalense de nacimiento y egresado de la Universidad Autónoma de Baja California, ingresó al gabinete de Marina del Pilar en 2022 como titular de la Secretaría de Bienestar. Hombre de “todas las confianzas” de la gobernadora, Netza es su operador político desde hace una década y fue clave en la meteórica carrera de Marina del Pilar que pasó de ser en 2018 electa diputada federal por Mexicali, a convertirse en candidata a la alcaldía en 2019 y luego candidata y gobernadora a partir de 2021.
Cuando se refiere a Netza, la mandataria morenista no escatima elogios: en múltiples eventos lo presentó como “mi mano derecha y mi mano izquierda, mis ojos y mis oídos”. Bajo su gestión, la dependencia del Bienestar se convirtió en un engranaje central de la estructura política estatal, manejando miles de apoyos sociales en un estado fronterizo donde la pobreza y la marginación siguen siendo banderas de la 4T.
Julieta Ramírez Padilla, pareja sentimental de Netza, transitó desde sus 24 años junto a Marina del Pilar, primero como su asesora, luego su secretaria particular, después diputada federal y ahora senadora por Morena desde 2024. Ahora busca ser la sucesora de su jefa como candidata a gobernadora en el 2027.Desde el Senado ha mantenido un perfil activo, criticando a otros por nepotismo y corrupción mientras ella, su pareja y “su gobernadora” incurren en prácticas similares.
La pareja conformada por Netza y “La Julietona” forma un tándem que, según columnas políticas locales, opera como “la mano izquierda y derecha” de la gobernadora. El objetivo actual de Netza es impulsar a “La Julietona” hacia la candidatura morenista al gobierno estatal en 2027 y que ella lo arrastre hacia arriba como su dupla en la candidatura a la capital Mexicali.
El nexo más polémico de la pareja es su apoyo irrestricto a Adán Augusto López Hernández durante el proceso interno de Morena rumbo a la candidatura presidencial de 2024. Cuando la mayoría de la estructura bajacaliforniana se inclinaba por Claudia Sheinbaum, Netza y Julieta apostaron por el tabasqueño. Una funcionaria cercana a Netza, Valeria Oseguera Herrera —entonces coordinadora estatal de Bienestar y considerada su “mano derecha”— fue grabada en audio amenazando a un líder comunitario con retirar apoyos sociales si no abandonaba a Sheinbaum. Netza era coordinador estatal de la precampaña de Adán Augusto, un rol que incluso dentro de Morena generó controversia por el conflicto de interés.
“Mi jefe, Netza… ¿Quién es el mero mero que mueve el Estado? Tanto Morena como Bienestar, es Netza”, dice Oseguera a un líder comunitario en Tijuana, en un audio filtrado a los medios. “De Adán Augusto yo soy, y el secretario [de Bienestar] es el coordinador estatal de Adán Augusto. Nomás checa, pon en una balanza qué te conviene, si realmente donde estoy yo —que mi jefe es el de Bienestar— donde están los programas, donde está todo, porque al final de cuentas si no después te quedas sin nada de apoyos”, se escucha decir a la colaboradora de Netzahuacóyotl.
El escándalo tras la difusión de esos audios en agosto de 2023 hizo que incluso la secretaría estatal de Honestidad y Función Pública abriera una investigación por presunto uso indebido de recursos. Oseguera fue destituida, pero Netza mantuvo el respaldo público de la gobernadora. Tanto Marina del Pilar como Netza Jáuregui se deslindaron de las acciones que quedaron grabadas en audio, y tras ser corrida, Oseguera amenazó después con revelar la corrupción de la que ella fue partícipe y que decía “eso solo la punta del iceberg”, aunque al final no hubo repercusiones para el protegido de la gobernadora.
Desde 2023 se han presentado repetidas denuncias contra Netza y Julieta. Según estas acusaciones, la senadora habría utilizado durante años a integrantes y funcionarios de la Secretaría de Bienestar como equipo de campaña y porristas políticos. Ese mismo año se revelaron los nombres de al menos una decena de presuntos aviadores vinculados a Julieta que cobraban hasta 12 mil pesos mensuales en Bienestar. El grupo operaba bajo el nombre “Servidores con el corazón por delante” y, según las denuncias, trabajaba para la promoción política de la senadora en lugar de entregar apoyos sociales a los más necesitados.
El PRI de Baja California denunció desde aquel año que el 73% de los apoyos sociales beneficiaron a militantes de Morena. La Secretaría de Honestidad admitió tener al menos dos denuncias por desvío de recursos durante la gestión de Netza.
Y es que no sólo el secretario del Bienestar y su pareja la senadora apoyaron a Adán Augusto con recursos federales, sino que también el gobierno de Marina del Pilar luego adjudicó contratos por miles de millones a empresas del consorcio COCEI, vinculado al empresario Fernando Padilla Farfán, un cercano de Adán Augusto. Solo en 2025 se estimó que ese grupo recibiría más de 2,800 millones de pesos por obras relacionadas con salud e infraestructura, en medio de una crisis hospitalaria y desabasto de medicamentos en el IMSS-Bienestar.
Netza, el jefe de las despensas y al parecer figura clave para la operación electoral en Baja California, sigue aspirando a cargos mayores para él y su pareja. Julieta, desde el Senado, ha sido promovida abiertamente como la “corcholata” de Marina del Pilar para 2027. El PRI ha anunciado denuncias por promoción anticipada y uso indebido de recursos en su favor. Opositores hablan de “campaña anticipada” y de despensas distribuidas en nombre de la senadora.
Con todo eso, en Baja California el binomio Netza-Julieta parece intocable. Fuentes cercanas a la gobernadora afirman que “Netza sigue siendo los ojos y oídos” de Marina y que “La Julietona” cuenta con el respaldo total del grupo en el poder. Y mientras el partido prepara filtros internos para 2027 contra el nepotismo y el uso de recursos públicos, la realidad en el terreno muestra que los escándalos —investigaciones abiertas, denuncias ante fiscalías electorales y el estigma del caso Adán Augusto no han logrado frenar su influencia.
Encuestas de esta semana muestran a Morena con ventaja rumbo a la alcaldía de Mexicali y la gubernatura de Baja California. Netza parece ser el aspirante mejor posicionado dentro del partido para futuro alcalde de Mexicali. Al mismo tiempo, “La Julietona” es una de las candidatas más visibles en la contienda por el estado —posicionada justo detrás del alcalde de Tijuana, Ismael Burgueño Ruiz, en encuestas recientes.
En las calles de Tijuana, Mexicali y Ensenada ya aparecen bardas y murales pintados con su nombre, y colonos esta semana se quejan de las cuantiosas lonas con las que amanecen pegadas en sus viviendas sin su consentimiento. Esto de la campaña adelantada, con recursos de procedencia dudosa, es estrategia de antaño para la pareja, quienes hasta ahora no han enfrentado repercusiones reales por sus actos.
Así es como, en Baja California, donde la 4T prometió erradicar los vicios del viejo régimen, la pareja de poder impulsada y protegida por la gobernadora Marina del Pilar
demuestra que los viejos hábitos —desvío selectivo, lealtades por encima de la ley y opacidad en la asignación de contratos— siguen vigentes. Falta ver si los electores cachanillas apoyan o no la continuidad de Morena que en apenas una década acumula vicios, corruptelas y luchas intestinas iguales o peores a las de los viejos priistas y panistas que gobernaron antes el estado fronterizo.
NOTAS INDISCRETAS…
La señora Luisa María Alcalde, que ha dado muestras contundentes de ser de piel delgada y mecha muy corta, estalló ayer ante las versiones periodísticas, cada vez más insistentes, de que pronto dejará la dirigencia nacional de Morena. En un video que compartió en redes sociales, con el tono soberbio y prepotente que le caracteriza, la dirigente salió a decir que no se va del partido y que sólo lo haría “si así lo decide la Presidenta”, al tiempo que agradecía las palabras de reconocimiento que ayer le dedicó la doctora en su mañanera, al llamarla “la nueva generación de Morena”. No es la primera vez y, por su explosivo temperamento tampoco será la última, que la señora Alcalde se dedica a autodefenderse utilizando las redes sociales, algo que por cierto no se ve muy bien para alguien que dirige al partido con más poder en México. Si ella se dice, como siempre lo hace, tan segura de que no la van a remover del partido y que seguirá en su cargo, ¿cuál es entonces la necesidad de estarse autodefendiendo constantemente? Además de que se ve mal por responder a lo que ella misma llama “rumores”, Alcalde se ve muy sola, como que de plano no tiene quien la defienda y dé la cara por ella, al grado que ella tiene que estar contestando, casi siempre soberbia y descompuesta, las versiones que ella misma señala de ser falsas. Veremos si la señora Alcalde le atina o no a sus pronósticos de permanencia en el cargo, por lo pronto lo que es un hecho es que al interior de Morena cada vez causa más incomodidad y molestia el papel protagónico y de presunto “operador” de la dirigencia nacional que juega el diputado Arturo Ávila, quien sin tener cargo alguno partidista, se ostenta y actúa como si fuera el vicepresidente en funciones del partido gobernante… Cuestionado ayer en la mañanera de Palacio Nacional sobre Oaxaca y sus problemas de seguridad, el secretario Omar García Harfuch salió en defensa del estado gobernado por Morena al aclarar que “no existe un aumento generalizado de violencia” y descartó que haya una expansión de grupos de la delincuencia organizada en la entidad que gobierna el morenista Salomón Jara. Indicó que los hechos recientes registrados en Oaxaca corresponden a casos específicos y que en el estado se mantienen operativos conjuntos entre autoridades federales y estatales, acciones que forman parte de una estrategia de respuesta inmediata con la que cada evento es investigado mediante la coordinación entre el gabinete de seguridad y la fiscalía estatal. Lo curioso es que García Harfuch no defiende con la misma pasión los avances de seguridad en estados gobernados por la oposición y por el contrario a entidades como Guanajuato, que gobierna la panista Livia García, le atizan con todo al exhibirlo como “el estado con más homicidios dolosos en el país”. ¿Será que también la seguridad en la República y sus mediciones está partidizada?...Se batieron los dados. Segunda Escalera de la semana.
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