Los morenos salvan a Cuitláhuac, pero abandonan a víctimas

SALVADOR GARCÍA SOTO
Nación 27/01/2022 04:31 Actualizada 06:21
Guardando favorito...

La embestida del ala dura de Morena, en la bancada del Senado, logró doblar ayer a Ricardo Monreal y tirar la Comisión Especial con la que los senadores investigaban abusos de autoridad y violaciones de derechos en Veracruz. La renuncia de Dante Delgado a la presidencia de dicha comisión y su fuerte discurso contra la sumisión y sometimiento de los senadores morenistas a las órdenes del presidente fue el aviso de que los 31 legisladores radicales, que salieron a la defensa del cuestionado gobernador Cuitláhuac García, habían triunfado en su rebelión contra el coordinador zacatecano al que incluso llegaron a amenazar con desconocer como líder de la bancada oficialista.
 
Azuzados por Claudia Sheinbaum, que mandó a sus operadores más duros como César Cravioto a iniciar la revuelta y envalentonados por el espaldarazo público que el presidente López Obrador le dio al controvertido mandatario de Veracruz  la semana pasada en un enlace remoto desde la mañanera, donde le dijo “estamos contigo, Cuitláhuac”, los rebeldes morenistas lograron imponerse a la Junta de Coordinación Política del Senado desde el momento en que rebasaron la mitad de senadores de la fracción y pusieron en jaque el liderazgo de Monreal, que tuvo que negociar ante la posibilidad de que en la próxima plenaria de la bancada, le lograran arrancar uno o dos senadores y votar un cambio en la coordinación parlamentaria.
 
La operación dictada desde el Palacio del Ayuntamiento, con el aval del Palacio Nacional, tenía como fin evitar a toda costa que la aprobación de la Comisión Especial para Veracruz fuera sometida a la aprobación del pleno, pues sabían muy bien que los 30 senadores afines a Monreal, más los votos del bloque opositor, automáticamente ganarían la aprobación y el reconocimiento del grupo investigador como una comisión legislativa formal y con facultades plenas para documentar y sancionar las arbitrariedades y violaciones de derechos fundamentales que ha cometido el gobierno de Veracruz en los tres años de la administración de Cuitláhuac García.
 
Y sí, es un hecho que Claudia Sheinbaum le ganó este round a Monreal, en su anticipada lucha sucesoria, y que la jefa de Gobierno logró salvar, con el apoyo del presidente, a su amigo y supuesto operador de su precampaña presidencial. Lo grave de todo esto, es que, en su afán de lealtad ciega y sumisión total, los 31 senadores de Morena que empujaron por desaparecer la Comisión Especial para Veracruz, se olvidaron completamente de las víctimas de abusos y violaciones que ya se habían acercado al Senado para denunciar los atropellos de derechos que han sufrido del gobierno veracruzano.
 
Porque hasta ahora ese grupo legislativo, creado por los coordinadores parlamentarios en la Jucopo, había recibido ya 84 denuncias formales de ciudadanos de Veracruz que se acercaron al Senado en busca de ayuda ante actos de injusticia, abuso de autoridad y atropellos de sus derechos cometidos por autoridades veracruzanas tanto estatales como municipales. Todos ellos están documentados y ya eran motivo de seguimiento y revisión por el grupo que dirigía Dante Delgado y que se proponía, además de denunciar la situación en Veracruz, ayudar a las víctimas de los abusos de autoridad e injusticias.
 
Es el caso por ejemplo de Ana Laura Rosas Rodríguez, cuya familia denunció ante la Comisión senatorial que “en Veracruz se están fabricando delitos y que a Ana Laura la acusan de participar en el homicidio del periodista Jacinto Romero, solo porque su vehículo pasó por el lugar de los hechos, motivo por el que está presa desde agosto”. O el caso también de José Antonio Galán Contreras, quien fue puesto a disposición del Juzgado de Control y Enjuiciamiento del Distrito Judicial de Coatepec,  con el proceso penal 85/2021 recluido en el centro de reinserción social en Tuxpan, por el supuesto delito de ultrajes a la autoridad, supuestamente cometido el 8 de octubre de 2021 a las 12:20 horas, un delito propuesto por el gobernador García al Congreso, catalogado por la CNDH como “inconstitucional” y que tuvo que ser derogado ante la presión.
 
También se investigaba el caso de Sergio Martín Argüelles Guerrero, cuya esposa, Jessica Hevelyn Tempoal, denunció que, a su marido, quien es líder de una organización llamada UNECORM lo encarcelaron en el Cereso de Pánuco por el delito de ultraje a la autoridad, el cual le fabricaron porque el día 7 de octubre “nos encontrábamos en nuestro domicilio cuando un grupo armado entró a las 4:40 de la tarde y privándolo de su libertad”.  O la denuncia presentada por Olga Rubí Galván, quien acusó que su hermano, José Antonio Galván Martínez, se encuentra preso desde hace un mes, manera ilegal en el Cereso de Zamora, en San Andrés Tuxtla, por el delito de ultrajes a la autoridad y posesión de narcóticos, delitos que no ha cometido.
 
En los expedientes de la Comisión Veracruz, a los que tuvo acceso esta columna, también está la denuncia de Daysi Delia Solís y Jesús Carranza quienes solicitan ayuda porque su paisano, el Sr. Pasiano Rueda Canseco, “es un preso político toda vez que su delito fue ser candidato a la presidencia Municipal de Jesús Carranza, Veracruz", asimismo son 28 personas más por el mismo delito (ultrajes a la autoridad) uno de ellos preso. O el caso denunciado por Ana Laura Reyes, quien acusa que 11 personas fueron privadas de su libertad en Las Choapas, entre ellas está su padre, su hermano y otras personas más “acusadas por el delito de moda en Veracruz ‘Ultrajes a la autoridad'”.
 
Y así hay decenas de expedientes más que ya habían sido integrados a partir de las denuncias de ciudadanos desesperados e impotentes ante el abuso y la injusticia cometidos en su contra por las autoridades veracruzanas. ¿Qué va a pasar con todas esas víctimas que habían visto como una esperanza a los senadores para que se les hiciera justicia y se restituyeran sus derechos violentados en Veracruz? ¿Se quedarán en el abandono porque a los senadores de Morena, la mitad de ellos, les importa más obedecer consignas políticas y ayudar al gobernador Cuitláhuac en vez de a los ciudadanos violentados en sus garantías fundamentales?
 
Si esa es la izquierda de Morena que decían ser “diferentes” y apoyar las causas de la gente más vulnerable, entonces estamos perdidos. La 4T extravió el rumbo y cambió sus consignas históricas y sus promesas de “transformación” por una defensa a ultranza de los suyos y de sus privilegios políticos. Los senadores de Morena, dijo bien Dante Delgado, están actuando peor que los priistas y panistas del pasado al someterse indigna y penosamente al designio presidencial y de la jefa de Gobierno que se jura ya la “delfina” y favorita.
 
En eso acabó la esperanza lopezobradorista, en una secta de fanáticos e incondicionales, sin pensamiento propio, que se vuelven ciegos, sordos y mudos cuando su líder supremo se los manda; y que abandonan no sólo su congruencia, sus luchas históricas y principios, sino también a las víctimas de abusos, lo mismo a las del gobierno de Veracruz, que a las mujeres acosadas por Pedro Salmerón, a las selvas arrasadas por el Tren Maya, a los niños con cáncer, a los periodistas asesinados y a todo aquello que se les ordene abandonar e ignorar en aras de  ser leales “al movimiento”. Pobre México con esos congresistas.
 

NOTAS INDISCRETAS… 

La diplomacia mexicana, con toda una tradición de respeto y dignidad en el mundo, está quedando en franco ridículo ante la obsesión y terquedad del gobierno de López Obrador y el silencio penoso del canciller Marcelo Ebrard, a los evidentes mensajes de rechazo y desaire que se han recibido de España y Panamá. Las dos propuestas de embajadores de México para esos países no han sido claramente bien recibidas por los gobiernos aludidos, el caso español con un silencio tan largo que ha sido todo un mensaje de molestia y rechazo al discurso antihispano del presidente López Obrador, a quien incluso el Rey Felipe VI pareció dedicarle su mensaje del martes desde Puerto Rico, donde el monarca ibérico defendió la colonización de América como un proceso “creador de instituciones” que aún permanecen vigentes en los países latinoamericanos y llamó a no avergonzarse ni condenar los procesos históricos del pasado en la región. Dicen en la cancillería que es posible que antes de que termine esta semana se reciba el plácet para el embajador mexicano, el priista Quirino Ordaz, que lleva ya casi tres meses en espera de que el gobierno español le conceda el beneplácito. Y es posible que así ocurra, pero sin duda el mensaje está dado: el nuevo embajador mexicano, si es que es recibido pronto en Madrid, no será nada bien recibido y el desprecio y desaire con el que el Ministerio de Relaciones Exteriores español trató a la propuesta mexicana, confirma el mal estado de las históricas relaciones entre México y España, un logro total y completo de López Obrador. En el caso de Panamá y el depredador sexual favorito del Presidente y de su esposa Beatriz Gutiérrez, el proceso apenas inicia y aún falta que el Senado apruebe el nombramiento, pero ya desde el país centroamericano llegó una primera posición del gobierno panameño, en voz de su canciller, Erika Mouynes, quien habló con el subsecretario para América Latina y El Caribe, Maximiliano Reyes. Aunque el contenido de esa posición no se ha hecho público y aún es preliminar, nos dicen desde Panamá que la canciller Mouynes “sí expresó preocupación e incomodidad de su gobierno ante el nombramiento de Pedro Salmerón por las acusaciones que le hacen mujeres y por las reacciones adversas que eso ha generado en México y en la propia Panamá”. Es decir, que lo dicho por la jefa de la diplomacia panameña no será aún una negativa oficial de beneplácito, pero se le parece. Tal vez la feminista canciller de Panamá quiso evitarle el ridículo diplomático a México y al canciller Marcelo Ebrard, si es que el gobierno de México insiste en mandarles de embajador al acosador sexual de mujeres, que todavía ayer fue defendido por el presidente con el obtuso argumento de que “no hay denuncias formales”. ¿Qué dirían don Matías Romero, don Fernando Solana, Jaime Torres Bodet, Alfonso García Robles, Jorge Castañeda y Álvarez, Genaro Estrada, Emilio Rabasa y otros grandes cancilleres y diplomáticos mexicanos de la historia ante la vergonzosa e indigna actitud de México con sus embajadores cuestionados y desairados?... Otro de los estados donde la Alianza Va Por México desplazó y desairó a los gobernadores fue Durango. Marko Cortés ignoró al gobernador José Rosas Aispuro y en sus acuerdos con Alejandro Moreno impusieron como candidato aliancista a Esteban Villegas, que fue quien perdió justo contra el ahora gobernador Rosas. Eso sí la derrota de hace seis años fue por escaso margen y Villegas, a quien curiosamente hace seis años le jugaron en contra desde el gobierno de Peña Nieto para hacerlo perder, aceptó la postulación con muchas dudas porque no confía para nada en Alito Moreno. Veremos si, con el gobernador en contra, la alianza puede ganar Durango donde ya es candidata de Morena la exdiputada, Marina Vitela… Dados girando. Tocó Escalera. Subimos

Comentarios