La tercera, la vencida y la cuarta ministra en la Corte

Salvador García Soto

Un paso más en la búsqueda de la paridad de género en una Corte históricamente dominada por hombres

Si no hay cambio de señales, este martes se estará eligiendo en el Senado de la República a la cuarta ministra que llegará a la Suprema Corte de Justicia para imponer un nuevo récord histórico de 4 mujeres integrantes del máximo órgano del Poder Judicial al mismo tiempo. Con la muy posible designación de la doctora Loretta Ortiz Alfh por una mayoría de senadores, se estaría dando un paso más en la búsqueda de la paridad de género en una Corte que históricamente ha estado dominada por los hombres y en donde las mujeres siempre han sido minoría.

Para Loretta Ortiz se cumpliría con esta elección el dicho popular de que “la tercera es la vencida”, pues esta es la tercera ocasión en que el presidente López Obrador insiste en proponerla para ser ministra de la Corte y la cuarta vez en que comparece ante el Senado, contando la ocasión en que se presentó como aspirante al Consejo de la Judicatura Federal, del cual es actualmente consejera. Anoche, durante su entrevista con los senadores se dijo partidaria del aborto, a favor de la transformación del Poder Judicial y dijo que, de llegar a la Corte, combatiría la corrupción y el nepotismo entre los jueces y juezas constitucionales.

De concretarse la próxima semana el nombramiento de la doctora Ortiz, exmilitante de Morena hasta el 2018 cuando renunció al aparecer en su primera terna para ministra, la 4T ganaría sin duda un voto cercano en la Corte. Un voto importante pero aún insuficiente para los fallidos intentos del Presidente por tener mayoría de votos en la Corte, pues a pesar de que Loretta sería la cuarta ministra que propone el tabasqueño —algo que no hicieron muchos presidentes que propusieron dos o tres ministros, salvo Felipe Calderón que propuso a 5 por la muerte del ministro Gudiño Pelayo—, de los tres ministros propuestos por López Obrador solo una, la ministra Yasmín Esquivel, se mantiene cercana en sus votaciones al Presidente, mientras que los ministros Juan Luis González Alcántara y Margarita Ríos Farjat se han desmarcado y han tomado distancia en varias votaciones.

PARIDAD DE GÉNERO A PASO DE TORTUGA

Para que la Suprema Corte de Justicia de la Nación tuviera por primera vez a una mujer ministra, tuvieron que pasar casi dos siglos y medio. Desde el Tribunal de Justicia para la América Mexicana, antecedente de la actual Corte, creado en 1814 por la Constitución de Apatzingán, no fue sino hasta 1961, en el gobierno del López Mateos, cuando se nombró a la primera mujer ministra en la persona de María Cristina Salmorán de Tamayo, quien llegó al cargo apenas 6 años después del primer voto femenino en 1955. Cuando la ministra María Cristina entró por primera vez al edificio de la Corte, los comentarios entre abogados y juristas hombres era que estaban litigando “ante la Suprema Corte y Confección”, como narra Julio Martínez Rivas en su artículo “La Historia de las Mujeres en la Suprema Corte.

De ahí, narra también Martínez, pasaron 15 años para que se designara a otra ministra y fue en 1976 la abogada de Pemex, Livier Ayala Manzo, quien nunca pudo ejercer el cargo porque falleció un día después de que le notificaran su nombramiento para la Corte. Para reponer el lugar de la ministra fallecida, López Portillo nombró a otra mujer: Gloria León Orantes, que tenía experiencia como Ministerio Público y Juez (así en masculino se les decía en esa época) del fuero común en el Distrito Federal. Norma León primero fue ministra supernumeraria, una figura existente entonces, y después en 1979 la nombraron numeraria adscrita a la tercera sala.

Casi 9 años después, Miguel de la Madrid nombró a otra nueva ministra, Fausta Moreno Flores, quien tenía experiencia como secretaria de Estudio y Cuenta de la misma Corte y Juez Administrativa. Dos años después, en 1985, el mismo De la Madrid designó a Victoria Adato Green, que tenía una larga carrera como penalista, en la que fue juez, magistrada y procuradora del DF, y para 1988 nombró también ministra a Clementina Gil Guillén, quien tenía toda una trayectoria en el poder judicial capitalino. En ese mismo sexenio hubo otras dos ministras supernumerarias: Martha Chávez Padrón e Irma Cué Sarquis, ambas militantes priistas y ex legisladoras. En total De la Madrid Hurtado propuso a cinco ministras mujeres, tres numerarias y dos supernumerarias.

Carlos Salinas de Gortari propuso a 8 ministros para la Suprema Corte pero todos hombres, ninguna mujer. Y  fue hasta 1995, con la reforma judicial implementada por Ernesto Zedillo, que disolvió la integración anterior y dio paso a la Corte tal y como hoy la conocemos, que volvió a nombrarse a una mujer ministra: Olga Sánchez Cordero, abogada defensora de derechos de la mujer y la primera notaria mujer en la Ciudad de México.

Otra vez tuvieron que pasar 9 años para que el presidente Fox propusiera a Margarita Luna Ramos, que fue designada por el Senado como ministra de la Corte en 2004. Y de ahí tuvieron que pasar otros 14 años para que llegara otra mujer a la SCJN. A pesar de que Felipe Calderón pudo proponer en su sexenio a un total de 5 ministros, solo propuso hombres y no impulsó a ninguna mujer a la Corte, mientras que Enrique Peña Nieto, con sólo dos propuestas de ministros, planteó una terna de hombres y otra de mujeres, con lo que garantizó la llegada de Norma Lucía Piña como ministra de la Corte en 2015.

Fue hasta 2019, cuando terminó el periodo de Margarita Luna Ramos, que el presidente López Obrador, en la segunda terna que proponía para la Corte, mandó los nombres de 3 juristas mujeres, con lo que se garantizó que llegaría una nueva ministra a sustituir a otra ministra: Yasmín Esquivel Mossa, jurista y exfuncionaria pública que venía de ser Magistrada presidenta del Tribunal de lo Contencioso Administrativo. Y ya en 2021, después de la abrupta renuncia del ministro Eduardo Medina Mora por acusaciones de corrupción, el Senado designó, también a propuesta del actual presidente, a Margarita Ríos Farjat, abogada con amplia trayectoria en el mundo empresarial y exdirectora del SAT, que llegó a imponer el actual récord de tres mujeres integrando la Corte al mismo tiempo, que podría modificarse si la próxima semana se confirma el nombramiento de la doctora Loretta Ortiz.

Veremos cuánto tiempo más tendrá que pasar para que lleguemos a tener una Suprema Corte de Justicia de la Nación con mayoría de mujeres. Eso sería algo histórico y, con las nuevas leyes que fomentan la paridad de género y el avance cada vez más rápido de las mujeres en la participación política y de cargos públicos, esperamos que no tengamos que esperar mucho para que se rompa el techo de cristal que aún existe en el máximo tribunal constitucional del país.

NOTAS INDISCRETAS... 

Semana de hándicap en la sucesión presidencial. Muy activos se vio a los tres principales aspirantes de Morena. Por un lado, Ricardo Monreal, el líder del Senado, y Claudia Sheinbaum, la jefa de Gobierno, aprovecharon sus eventos deportivos para tratar no sólo de lucirse, sino de ganar simpatías entre el populacho. Monreal le apostó al boxeo, uno de los deportes más populares en México, con la invitación a Saúl "El Canelo" Álvarez, el carismático campeón mexicano, que arrasó entre los senadores que se peleaban por pedirle un autógrafo o tomarse una selfie, mientras tanto el zacatecano sacó todo el provecho que pudo de la presencia del Canelo en el recinto senatorial, al que acudió con el pretexto de recibir un reconocimiento a su talento pero terminó poniéndose los guantes con el líder de Morena que dijo textual: "Tengo que noquear a varios y necesito entrenar bien mi 'gancho al hígado'. Y para no quedarse atrás, la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, se fue al más popular de los deportes en México: el futbol, y el mismo día que el Canelo visitaba el Senado, ella se reunió con los dirigentes de la FIFA que vinieron a supervisar el avance de los estadios que serán sede para el mundial conjunto de América del Norte en el 2026. Sheinbaum tampoco desaprovechó la presencia de los directivos de la Futbol Asociación, a quienes les pidió, encarecidamente, que el partido inaugural del citado mundial para dentro de cuatro años, pudiera efectuarse en la Ciudad de México y en el Estadio Azteca, es decir que la jefa Sheinbaum le apuesta claramente a capitalizar el tema futbolero. Y para cerrar el cuadro de los corredores de la sucesión, Marcelo Ebrard más que al deporte le apostó a la diplomacia, y como ya es costumbre, adquirió un papel protagónico en la reciente visita del presidente López Obrador a Washington, para asistir a la Cumbre Trilateral de América del Norte. Marcelo se vio en todo momento cercano al Presidente, y aunque en esta ocasión López Obrador sí tuvo que hablar y participar en los encuentros a nivel de los jefes de Estado, eso no desmereció que el Canciller saliera a dar la nota en una conferencia de prensa en donde resumió los acuerdos positivos para México y para el gobierno lopezobradorista logrados en este encuentro. Así, los tres presidenciables que ya están en abierta campaña y aprovechan sus cargos públicos para promover su imagen, ya no ocultan ni disimulan no solo las ganas de ser los elegidos por el dedito de López Obrador, sino la necesidad que los tres tienen de posicionarse cada vez más con miras a las presidenciales del 24. Los dados mandan Escalera Doble, la semana se compuso. 

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