La FGR pide cárcel a abogados y el presidente exonera a Scherer

La duda es si se va a resolver a fondo, con los personajes involucrados, o si quedará en dos abogados encarcelados

Salvador García Soto
Nación 01/03/2022 03:49 Actualizada 11:18
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La audiencia programada para ayer, en el caso de la denuncia de la FGR contra los abogados González-Araujo-Carrancá-Robledo, se pospuso para el próximo lunes a las 13:10 horas. El cambio de fecha hará que la audiencia sea presencial y que los cuatro litigantes tengan que asistir físicamente o de lo contrario se les dictará la medida cautelar. Ayer mismo, tras la posposición, trascendió que la Fiscalía solicitará al juez hasta 40 años de cárcel o para los cuatro abogados a los que se vincula con el ex consejero Jurídico de la Presidencia, Julio Scherer Ibarra, y a los que el abogado Juan Collado acusa de haberlo extorsionado y haberle ofrecido su liberación a cambio de que entregara Caja Libertad.
 
Es muy probable, que a partir de lo sucedido ayer, en la nueva audiencia los representantes de la Fiscalía soliciten la prisión preventiva oficiosa contra los cuatro abogados del despacho Consultores Legales y que, ya sea a través de ellos, o a través de las acusaciones directas que le hace Collado, el nombre del exconsejero Jurídico tarde o temprano salga a relucir en esta causa judicial, cuyos efectos sobre la Presidencia de la República parecen inevitables.
 
Ayer mismo, en su conferencia mañanera, a López Obrador le preguntaron, uno de esos personajes que le hacen preguntas a modo, si el caso penal de la FGR contra los mencionados abogados y las declaraciones judiciales que ha realizado Juan Collado en contra de Scherer Ibarra, eran un nuevo “ataque a su gobierno”. El presidente, que suele responder a bote pronto, comenzó a divagar sobre este caso y a recordar el vínculo entre Collado y el expresidente Carlos Salinas de Gortari, para después hablar del caso de Carlos Ahumada, del diario Reforma y sugerir que a Collado “lo están mal aconsejando” como lo hicieron, dijo, con Alonso Ancira.
 
En medio de la divagación presidencial, la periodista Claudia Guerrero le jaló el hilito al presidente para que volviera a aterrizar y le gritó desde su lugar y fuera de micrófono: “Pero ¿está relacionada la salida de Julio Scherer con este caso presidente?”. “Sí, está relacionado, claro porque estamos hablando de un abogado vinculado a Salinas y de un periódico vinculado a Salinas”. Y desde el fondo le insistió la reportera: Pero entonces ¿la renuncia de Julio Scherer, como consejero jurídico de usted, está vinculado a esta investigación?”. Y cuando le cayó el veinte de lo que le estaban preguntando, López Obrador trató de componer lo que ya había dicho: “No, no hay ningún vínculo, no tiene que ver en nada”.
 
 
Pero la reportera volvió a la carga: “¿Y dejó la consejería (Scherer) por este caso?”. Y el presidente hasta entonces reaccionó: “No, es que no había buena relación con la secretaria de Gobernación (Olga Sánchez Cordero) No tenían buena relación y yo necesitaba que me ayudarán para atender asuntos de tipo político, de relación con gobernadores, incluso con el Poder Judicial, con la Fiscalía, porque hay asuntos de Estado: Ayotzinapa o los amparos y necesitamos relaciones en lo fundamental, en lo básico, cuando está de por medio el interés general con Poder Judicial y necesitaba yo a una gente como Adán (Augusto López) para resolver y buscando que los equilibrios, pues se decidió también lo de la Consejería Jurídica para resolver problemas. La licenciada Sánchez Cordero, una muy buena persona, muy profesional, pero había discrepancias y yo necesito tener a quién me ayude por entero y que se dedique, en armonía con la Consejería Jurídica y con otras áreas a resolver problemas, a atender problemas”.
 
Luego la periodista, que ya había agarrado en curva al mandatario, insistió: “Pero cuando usted decía presidente de la entrega de dinero, de la reparación del daño, habló usted de montos, ¿lo planteó directamente a la Fiscalía?”. “No, no yo no me meto en eso, no nada más la recomendación porque por la familia, creo que hasta me mandaron una carta o algo así”. “¿Collado le mandó la carta con la información de los videoescándalos?”. “No, yo creo que no, no sé, pero sí me llegó en su momento un planteamiento de que querían llegar a un arreglo, entonces mi respuesta fue: en la Fiscalía, reparen en daño, creo que todavía hay hasta en Hacienda un planteamiento sobre eso, porque se trata de una institución financiera”.
 
Y Claudia Guerrero lanzó otra estocada: “¿Se sugirió que Collado vendiera la Caja Libertad a Grupo Afirme a cambio de que su proceso mejorara?”. “Eso no me consta”, respondió el presidente. “¿Ese es el mensaje que se planteó?”, volvió la reportera. “¿Eso es lo que él dice?, eso no me consta?”. “¿Cuál es el acuerdo que está pendiente en Hacienda?”. “Una devolución de recursos de lo que él supuestamente defraudo o lo que tiene en el extranjero, para proteger también a los clientes, le voy a pedir al secretario de Hacienda que informe sobre eso”.
 
Hasta ahí el presidente quiso parar el tema de los posibles vínculos de Scherer Ibarra con las acusaciones de la Fiscalía por extorsión, lavado de dinero, tráfico de influencias y asociación delictuosa contra los abogados González-Araujo-Carrancá-Robledo. Según el presidente eso que investiga la Fiscalía y que remite al ex consejero Jurídico, no tuvo nada que ver con la abrupta salida de Scherer de la Presidencia en agosto de 2021. La realidad es que el pleito entre Olga Sánchez Cordero y Julio Scherer duró casi tres años y el presidente siempre lo supo. Si esa fue la razón para que los despidiera a ambos se tardó bastante.
 
En todo lo que dice saber sobre este caso que amenaza con destapar una cloaca de extorsiones, pago de sobornos y tráfico de influencias en la procuración de justicia, el presidente omite mencionar que no fue una, sino varias veces, las que colaboradores cercanos suyos le informaron de lo que estaba pasando en su consejería jurídica, le llevaron pruebas y lo intentaron alertar de lo que ocurría muy cerca de su despacho. Pero siempre que alguien intentaba abrirle los ojos sobre lo que se estaba haciendo utilizando su nombre y el poder y la confianza ciega que él entregó, se negaba a enterarse y les decía a quienes quería abrirle los ojos: “No, no, no yo no quiero saber nada de eso, son politiquerías”.
 
Hoy, el presidente pretende seguir ignorando lo que sucedió y ha dicho que el caso se resuelva en la Fiscalía y por los jueces del Poder Judicial. La gran duda es si se va a resolver a fondo, con todos los personajes involucrados en esta red de corrupción judicial, o si sólo quedará en un par de abogados encarcelados. Ya veremos dentro de una semana.
 
NOTAS INDISCRETAS… Silencioso, sin hacer mucho escándalo, pero trabajando en integrar bien los expedientes judiciales, el gobierno de Samuel García en Nuevo León, está armando y documentando varios casos de corrupción en el gobierno de Jaime Rodríguez “El Bronco”. Se sabe de expedientes muy avanzados en el ISSSTELEON, en donde desviaron recursos para la compra de medicamentos a través de contratistas favorecidos hasta por 4 mil millones de pesos, también de contratos asignados directamente a empresas vinculadas al tema del agua potable en Monterrey y su Zona Metropolitana por 3,500 mdp y de otros casos menores que en total sumarían desvíos e irregularidades por 8 mil millones de pesos en la administración pasada. No quieren hacer mucho ruido mediático ni político porque dicen estar amarrando “todos los hilos” para que los casos sean sólidos y acusar a quien resulte responsable de secretarios para arriba del gobierno anterior. Cuando fue la toma de protesta de Samuel García, el gobernador saliente, Jaime Rodríguez, acusó recibo de los mensajes de su sucesor sobre investigar la corrupción en el estado, y entonces El Bronco declaró: “No me voy a ir, aquí voy a estar, si me quieren encontrar ya saben dónde buscarme”. Pues en una de esas sí van a ir a buscarlo, a ver si lo encuentran… Paradojas de la vida, en Durango la contienda por la gubernatura se va a poner interesante entre la Alianza PRI-PAN-PRD y Morena. De un lado repite como candidato de la alianza, el priista Esteban Villegas, que compitió en 2016 y perdió por poco margen con el actual gobernador José Rosas Aispuro, y del otro, como abanderad morenista va Marina Vitela, exalcaldesa de Gómez Palacio. Resulta que Esteban y Marina son amigos y fueron militantes del PRI durante muchos años. Vitela fue siempre la segunda de Villegas, cuando este fue dirigente estatal priista en Durango, ella fue su secretaria general; él la apoyó para que fuera diputada local y toda la vida caminaron juntos. Hoy la competencia por la gubernatura los enfrenta. ¿Se pelearán o se acordarán de sus días de amigos y compañeros?... Los dados mandan Escalera Doble. Mejora el tiro y la semana.

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