Golpe a la banca, a inversionistas y a las afores

Salvador García Soto

Bancos comerciales y públicos, afores mexicana y fondos extranjeros financian a la industria eléctrica nacional

La reforma eléctrica que propone el presidente López Obrador y que ayer defendió el secretario de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O, sería un golpe directo no solo a la generación de energía eléctrica en México, sino a quienes financian esa industria. Bancos comerciales y públicos, además de Fondos de inversión el Estado Italiano, de Pensiones de los Maestros de Quebec y Afores mexicanas como Siglo XXI, Banorte y Banamex, financian con inversiones, fondos y créditos directos y bursátiles, a la industria de Generación Eléctrica en México, que de verse modificada y afectada con la modificación o cancelación de contratos, afectaría directamente a las instituciones financieras públicas y privadas, además de a las Afores y a los fondos de inversión extranjeros.
 
De acuerdo con datos de análisis financiero realizado por especialistas del sector energético, tan solo la banca comercial fondea e invierte en este momento cerca de 40,000 millones de dólares, en créditos y financiamientos otorgados a la Industria de Generación Eléctrica en México; mientras que la banca pública de desarrollo social, a través de Nafinsa y de Banobras, otorgan garantías a las Centrales Eléctricas del país, equivalentes al 60% del costo total de esas centrales que, al entrar en funcionamiento, reciben financiamiento de Afores como Siglo XXI, Banorte y Banamex. Banobras también ha aumentado su participación y financiamiento al sector eléctrico privado y en los últimos seis años aumentó su cartera de crédito directo en materia energética del 15 al 26% ante la confianza y el dinamismo de esa industria.
 
Pero además del golpe que significaría un cambio radical del mercado eléctrico actual para los bancos privados y públicos, además de las Afores que hoy tienen dinero invertido en la industria eléctrica, está también la afectación a la Inversión Extranjera Directa. La empresa Energía Nueva Energía Limpia de México S. de R.L. de C.V. (ENEL) cuenta en estos momentos con una inversión de más de 1,500 mdd por parte de varios inversionistas nacionales y extranjeros como el Estado Italiano, el Fondo de Pensiones de los Maestros de Quebec, y la Afore Siglo XXI-Banorte, que financian las 19 centrales de energía limpia que opera esa compañía, una de ellas bajo el esquema de Productor Independiente de Energía (PIE), nueve centrales en subastas eléctricas y nueva más en la modalidad de autoabasto.
 
Es por eso que una modificación radical del actual modelo eléctrico y una afectación a los contratos privados golpearía duramente el sector financiero nacional, pues del 100% de la inversión que hoy existe en la Generación Eléctrica en México por parte de privados, el 30% es del capital desarrollador  y el 70% capital de los inversionistas, entre los que el 80% proviene de créditos directos de la banca comercial, de la banca de desarrollo y hasta de la banca internacional, mientras que solo el 20% son créditos bursátiles adquiridos por Afores, Aseguradoras, Fondos de Inversión e Inversionistas Privados.
 
Ayer el secretario de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O, defendió la propuesta de reforma constitucional a los artículos 25, 27 y 28 constitucionales, al asegurar que con esta iniciativa se “promueve la participación de la comunidad de inversionistas privados en el sector energético ya que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) comprará electricidad y capacidad de generadores privados, sin utilizar la CFE, como un respaldo financiero, lo que debería incentivar la eficiencia de costos", según el funcionario, quien acusó que “hubo un abuso de los esquemas de suministro de energía (autoabasto), en los que las empresas privadas promovieron simulación de modelos suministro que se parecen más a negocios financieros".

En la respuesta a la pregunta que le hicieron ayer en el seminario del Atlantic Council el Secretario mexicano dijo que la iniciativa presidencial “promueve un nuevo sistema eléctrico nacional para promover un desarrollo ordenado que favorezca, seguridad, servicio confiable, continuidad y estabilidad del sistema en la prestación del servicio” y a pesar de su defensa dijo que se mantiene atento a las reacciones de las calificadoras internacionales a la reforma lopezobradorista, de las cuales Moody´s Investors Service ya advirtió que la propuesta disminuiría la transparencia operativa, disuadiría la inversión privada en generación, desincentivaría la generación renovable y probablemente aumentaría el costo general de la electricidad", por lo que podría afectar la calificación soberana de México.
 
Es decir que Ramírez de la O, en su necesidad de apoyar la iniciativa de su jefe el presidente, parece perder la perspectiva del grave impacto que tendrá la reforma no sólo en las empresas que generan energía eléctrica, sino también en las instituciones financieras, fondos y Afores que las financian. ¿Realmente no lo sabe el secretario de Hacienda que es un reconocido y prestigiado economista del sector privado que por primera vez incursiona en un cargo público? ¿O no lo puede decir porque se molestaría su jefe, el presidente, que ha declarado como prioridad su contrarreforma energética?

NOTAS INDISCRETAS…

La dirigencia del PRI que encabeza Alejandro Moreno parece estar jugando un arriesgado juego de póker político con el tema de la Reforma Eléctrica de López Obrador. Por un lado, el dirigente priista insiste en que su partido va a “analizar y a revisar” la iniciativa presidencial y que está a favor del ejercicio del parlamento abierto en el que se escuchará a especialistas, empresarios y demás involucrados en el sector de la generación eléctrica en el país, pero por el otro no dice, y ahí está su jugada, si ese “análisis” del priismo será para votar a favor o en contra de la propuesta lopezobradorista. Y aunque afuera y adentro del PRI muchos se apresuran a gritar “traición” y dan por hecho que los votos de Alito, Rubén Moreira y los Murat serán para Morena, en realidad no hay aún nada definido y la prueba es que, mientras el CEN priista y la coordinación parlamentaria en San Lázaro deshojan la margarita eléctrica, al mismo tiempo convocan a una reunión de la Alianza “Va por México”, nada menos que en la sede nacional priista, en donde el lunes estuvieron Marko Cortés, del PAN, Jesús Zambrano, del PRD, y los empresarios Claudio X. González y Gustavo de Hoyos, dos de los promotores y financiadores de esta alianza opositora. En ese encuentro el PRI tranquilizó a sus aliados al asegurarles que no es un hecho que votarán con Morena el tema eléctrico y pedirles que le den un “voto de confianza” para la continuidad y fuerza del bloque opositor en el Congreso. Al salir de esa reunión, que tuvo lugar en el mítico Salón Presidentes de la sede tricolor, los aliados dijeron que su alianza "está firme”. Y la pregunta obligada, ante el osado juego de Alito y sus amigos del PRI ¿hasta dónde va a alcanzar el blofeo y el juego escondido de la cúpula priista? Y al final con quién van a votar en este tema ¿con Morena o con la oposición? Todo indica que la primera semana de diciembre el presidente quiere que se vote en el pleno de San Lázaro su reforma eléctrica para que esté aprobada antes de que termine el año. No queda mucho tiempo para saber cuál es la estrategia de Alito y del PRI que, en algún momento, no muy lejano, tendrán que destapar su juego ¿irán hacia Palacio o hacia la alianza?... Los dados mandan Serpiente. Caída.

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