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El juez que regañó a la FGR

Salvador García Soto

La FGR corre el riesgo de quedar sin acusada, sin caso y sin testigo colaboradora. Si eso pasa, como lo busca la defensa de Robles, sería un ridículo monumenta

El sorpresivo anuncio de que Rosario Robles Berlanga decidió declararse “culpable” del delito de omisión del que la acusa la Fiscalía General de la República, por los desvíos millonarios de la Estafa Maestra, representa un giro total en la estrategia de defensa de la exsecretaria peñista. Al aceptar su culpabilidad, Rosario tendría derecho a un “proceso abreviado” en el que el Juez que lleva el caso le dicte a la brevedad una sentencia que, según el Código Penal por su conducta omisiva que le imputan sería de un máximo de 3 años y con el beneficio de reducción de pena, por su confesión, quedaría en 1 año y medio, tiempo que ya cumplió en prisión, por lo que tendría que ser liberada, en cuanto le den sentencia.
 
Y es que, aunque Rosario le ofreció a la FGR declarar y dar información sobre quién y cómo ordenaron realizar los desvíos por 5 mmdp de Sedesol y Sedatu, para tratar de obtener el “criterio de oportunidad” y convertirse en “testigo protegido” para acusar a otros exfuncionarios del sexenio de Peña Nieto, nadie de la Fiscalía, ni la MP Federal que lleva el caso, Mónica Martell Olguín, se presentó nunca a tomarle declaración o a escuchar la información y los datos que Robles Berlanga ofreció entregar desde el 25 de noviembre de 2020.
 
Por más de dos meses y medio ni Rosario ni sus abogados, que presentaron una solicitud formal para buscar el “criterio de oportunidad”, tuvieron noticias de la Fiscalía y nadie acudió al Penal de Santa Martha o solicitó una visita para ver y hablar a la acusada. La extraña apatía e inacción de la FGR, cuando Robles estaba lista para declarar y darles información, motivó incluso que en la audiencia de ayer el juez Ganther Alejandro Villar Ceballos, hiciera un reclamo fuerte, en tono de regaño, a la MP Mónica Martell, cuando esta dijo a nombre de la Fiscalía que estaban interesados en llegar a un acuerdo y negociar con la acusada, para buscar un cierre del caso, ya sea por la vía abreviada o por el criterio de oportunidad.
 
Tras escuchar la posición de la Fiscalía, el juez le preguntó a la MP por qué en todo este tiempo que transcurrió desde el 25 de noviembre pasado, no fue a buscar y a hablar con la acusada a la prisión, a lo que la fiscal Martell Olguín dijo que ella no podía decidir eso y que primero tenía que tener la autorización de su jefe, es decir del fiscal Alejandro Gertz Manero, cosa que no le habían comunicado en esos dos meses y medio.  “Si usted está esperando que la señora vaya a declarar a la Fiscalía está equivocada porque ella no puede salir, está privada de su libertad, como usted bien sabe, así que si usted no hace su trabajo y la busca, no entiendo qué quiere hacer con este caso”, le reprochó el juzgador Ganther a la Ministerio Público de la FGR, a la que emplazó a que dejen de retrasar el caso y entablen ya comunicación con la acusada si es que realmente quieren un acuerdo, de acuerdo a la versión de funcionarios judiciales que estuvieron presentes en la audiencia.
 
Y aunque Rosario Robles estuvo ausente de esta audiencia virtual que tuvo lugar el día de ayer porque la semana pasada tuvo una caída dentro del penal que le afectó el nervio ciático, luego de haber pasado varios días deprimida y con problemas de salud, sus abogados le pidieron al juez que aceptara la declaración de culpabilidad de su cliente, con lo que buscarían acelerar el proceso abreviado y obtener ya una sentencia que, con el año y 6 meses que ya cumple este mes Rosario en la cárcel, prácticamente habría compurgado la pena de prisión que le corresponde y tendría que ser liberada.
 
Es decir, que en una de esas, ante la tardanza inexplicable de la FGR y de su MP que dejaron pasar 2 meses y medio desde que Robles Berlanga pidió ser considerada para obtener el criterio de oportunidad y ofreció declarar y dar información a la Fiscalía, la exsecretaria de Desarrollo Social podría, por ley, obtener su sentencia de manera abreviada y demostrar que ya pasó el tiempo máximo que le corresponde por ley en la cárcel, para que de esa manera le den su libertad y ya no haya delito que perseguir. Y en ese caso la Fiscalía General de la República se quedaría sin acusada, sin caso y sin “testiga colaboradora”.
 
Si eso ocurre, tal y como lo está buscando la defensa de Robles, sería un ridículo monumental para la Fiscalía que, de paso, tendría que explicar por qué no le tomó antes declaración a Rosario y por qué pretendió, como se lo reprochó el juez, alargar tanto los tiempos. No vaya a ser que, en este caso, de la ex titular de Sedesol, como en el de Lozoya y otros casos importantes de corrupción que lleva la FGR estén tratando de estirar al máximo los tiempos para que las audiencias y actuaciones judiciales coincidan con las campañas electorales que empiezan el próximo mes de abril. Eso, de ser así, sería politizar la justicia o judicializar la política, en busca de un claro beneficio para el partido oficial Morena, algo que se supone que ya no pasa en estos tiempos de la 4T. Se supone.

NOTAS INDISCRETAS…

La imagen del presidente sonriendo y aplaudiendo por el aterrizaje de cinco aviones en la primera pista del inacabado aeropuerto de Santa Lucía, representa un acto de propaganda digno de Goebbels. Primero, porque se presentó como un “preestreno” o “preinauguración” de esa pista, cuando resulta que esa pista existe desde 1952 como parte de la Base Aérea de Santa Lucía de la FAM, y desde ese año –hace ya 69 años— aterrizan en ella aviones militares. Es decir que esa pista si acaso fue repavimentada, pero ya existía y no es de las nuevas que se están terminando aún para el Aeropuerto Felipe Ángeles. Y segundo porque, en medio de la crisis de la pandemia de Covid, de los pésimos resultados de su estategia para combatirla, de las enormes afectaciones económicas a los mexicanos y, sobre todo, de la ausencia de vacunas contra el Covid durante ya casi un mes, el presidente mandó organizar un espectáculo aéreo en una obra que apenas va al 50% de avance y a la que le falta todavía un año, y muchas obras de conexión y comunicación con la ciudad que aún ni siquiera empiezan, para tratar de vender el show como un “logro” de su administración y una “hazaña de ingeniería” del Ejército que, sin descalificar que vaya a serlo, no puede catalogarse así hasta no estar terminado. El mejor ejemplo de cómo debe venderse y cacarearse una “hazaña” real y un auténtico logro de un gobierno, es el hospital Huoshenshang contra el Covid que el Gobierno Chino construyó en 10 días en Wuhan cuando estalló la pandemia del Coronavirus en febrero de 2020. En ese caso no hubo ni “preinauguración” ni espectáculo mediático. Primero planearon, proyectaron y construyeron el hospital en tiempo récord, y una vez terminado los chinos se lo presumieron al mundo con un video que resumía en un time lap de segundos, la auténtica hazaña de ingeniería y construcción. Esos son logros tangibles de un gobierno, lo demás es puro show y distractores. Espejitos pues… Los dados mandan Serpiente Doble. Descenso obligado.

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