La tragedia del descarrilamiento del Tren Interoceánico, el pasado 28 de diciembre, con sus 14 muertos y sus 97 heridos, está desnudando la precariedad de una obra que se vendió como “un logro histórico” del gobierno lopezobradorista, con un costo de 60 mil millones de pesos (tres veces el presupuesto inicial), pero que en menos de un año de funcionamiento ya exhibió las deficiencias técnicas en su construcción y la corrupción que hubo en sus contratos y licitaciones.
El engaño de haber decidido utilizar trenes canadienses viejos, con entre 20 y 40 años de antigüedad, que fueron diseñados sólo para transporte de carga y no de pasajeros y que solo fueron pintados para recorrer la nueva ruta ferroviaria, se suma al uso de vías antiguas e infraestructura que, lejos de ser rediseñada y modernizada para soportar el peso de trenes de carga y de pasajeros, solamente fue remozada y rehabilitada, utilizando materiales de dudosa calidad, lo que representa riesgos evidentes en el funcionamiento de ese sistema ferroviario que dista mucho de ser una obra nueva y moderna o de justificar la millonaria inversión pública que requirió.
El absurdo e insostenible primer informe de la Fiscalía General de la República y de su titular, la doctora Ernestina Godoy, claramente buscó ocultar todas las fallas, deficiencias y errores cometidos en la construcción y el funcionamiento del corredor interoceánico y, en lugar de investigar las causas técnicas y estructurales que provocaron la tragedia, la flamante fiscal morenista optó por recurrir a una vieja práctica de la justicia mexicana, propia de la era priista, como era la fabricación de culpables y la detención de “chivos expiatorios” en la persona del maquinista y el jefe de despachadores del convoy descarrilado.
Proteger a los políticos y funcionarios que dirigieron y supervisaron esa obra, empezando por el “supervisor honorario” del proyecto que fue Gonzalo López Beltrán, y tratar de salvar a la Secretaría de Marina, que sin ninguna experiencia o conocimiento ferroviario opera y dirige el corredor interoceánico, son las únicas motivaciones que se adivinan en las primeras conclusiones de la FGR presentadas por la fiscal en un video previamente grabado y no en una conferencia de prensa en la que pudiera responder preguntas o dudas sobre sus investigaciones.
Eso se confirma con el reciente informe y análisis técnico realizado por expertos de la Universidad Iberoamericana, que bajo el título de “El tren interoceánico: radiografía de una falla y responsabilidad ética”, que dirigieron el Dr. Manuel del Moral Dávila y el Mtro. Agustín Ortega García. En él se concluye que el accidente que provocó la muerte de 14 personas fue “un hecho previsible derivado de fallas técnicas, deficiente planeación y decisiones estructurales incompletas”, producto de la decisión gubernamental de utilizar infraestructura ferroviaria heredada, que no fue rediseñada para soportar trenes de carga pesada y de pasajeros de forma simultánea.
Esa “incompatibilidad técnica” aumentó desde el inicio los riesgos operativos, además de que la planeación y ejecución de las obras -dice el reporte de los investigadores de la Ibero, que también precisa y documenta que la planeación y ejecución de la obra- se centró sólo en cumplir tiempos y objetivos políticos, dejando en segundo plano los estudios técnicos necesarios para garantizar la seguridad ferroviaria, especialmente en tramos de alta complejidad geográfica.
El uso de trenes con una antigüedad de hasta 40 años es otro de los factores que resaltaron los autores del informe independiente, en el que destacan que las locomotoras fabricadas en Canadá “no cumplen con los estándares actuales de seguridad, ni fueron diseñadas para operar en vías compartidas entre carga y pasajeros, lo que representa un riesgo estructural” para el funcionamiento del Interoceánico.
A ese informe presentado esta semana por los especialistas de la Universidad Iberoamericana, que contrasta con las escuetas e incompletas explicaciones que presentó públicamente la fiscal Godoy, se suma la decisión política de centrar toda la culpabilidad en una sola de las causas, la del “exceso de velocidad”, con el único objetivo de culpar de la tragedia al maquinista, Felipe de Jesús Díaz Gómez, que resultó estar operando con una licencia vencida, y a quien fue presentado públicamente como “despachador”, Ricardo Mendoza Cerón, quien resultó ser en realidad un jefe de control de tránsito de trenes que ni siquiera era parte de la tripulación y viajaba en calidad de pasajero para dirigirse a Coatzacoalcos a cumplir con su trabajo.
Los dos trabajadores del Interoceánico están presos en el penal de Cintalapa, Chiapas, y sus familiares ya comenzaron a denunciar la injusticia y la utilización de estos dos personajes como los “chivos expiatorios” de la fiscal Ernestina Godoy para tapar las causas de fondo que provocaron esta tragedia. La expareja de Ricardo Mendoza, Gloria de los Ángeles, difundió ayer audios de conversaciones telefónicas que sostuvo con él, antes de ser detenido, en la que el funcionario del Interoceánico, con larga experiencia en el control de tránsito ferroviario, comenta que había trenes en el sistema que tenían fallas en los frenos y que eran “máquinas viejas que solo las pintaron” para utilizarlas en el Interoceánico.
Así que, ante el ocultamiento y manipulación de las investigaciones oficiales sobre la tragedia del Interoceánico, empiezan a salir estudios y análisis independientes que apuntan a que la tragedia que provocó la muerte de 14 personas y dejó 97 heridos, no pudo ser ocasionada por una sola causa, como sostiene hasta ahora la FGR, y que sí hay detrás de ese descarrilamiento, factores que tienen que ver con la construcción y diseño de la red ferroviaria, con fallas y errores técnicos, con criterios políticos y, lo más grave y lo que quieren ocultar a toda costa el gobierno de la doctora Sheinbaum y su fiscal cercana: la corrupción e ineptitud que representa el uso de materiales y trenes que no cumplen con las especificaciones de seguridad para un proyecto que originalmente se planteó como sólo un tren de carga, y al que al final le metieron un servicio de pasajeros que hoy ya tiene sus primeras 14 víctimas.
NOTAS INDISCRETAS…
Lejos de verlo como una victoria del gobierno o de la presidenta Sheinbaum, los sectores más duros y radicales de Morena se enojaron e hicieron tremenda muina con los descuentos legales que el SAT y el gobierno federal le otorgaron al empresario Ricardo Salinas Pliego para que comenzara a pagar el adeudo de impuestos que litigaba desde hace 20 años. Mientras la Presidenta salió sonriente a adelantar que ya estaba en vías el inicio del pago de Salinas, los duros morenistas cuestionaban las facilidades otorgadas al magnate y acusaban debilidad del poder para obligarlo a pagar el adeudo total que le fijó a Corte en 51 mil millones de pesos. Y mientras la doctora tenía que calmar a sus radicales, Salinas Pliego aprovechó muy bien su primer pago de 10 mil millones de pesos y al acuerdo de sus “abonos mensuales” de 1.2 mil millones de pesos para dejar en claro que, una vez que está pagando la cantidad fijada por el SAT y que, según él es mayor a su adeudo real, espera que cese la campaña de ataques y denostaciones de los morenistas en su contra, algo que será difícil que suceda. Y es que en el plan político de Salinas, al liquidar su adeudo, queda libre de cualquier señalamiento o descalificación a su proyecto de “sacar a Morena del poder” en las elecciones de 2030. Es decir, que habiendo tomado chocolate y pagado ya la tercera parte de lo que debe, Ricardo Salinas no cejará en su nueva faceta de activista político con la que buscaría incluso ser candidato presidencial en 2030 y enfocar sus baterías (y el dinero que aún le quedará después de sus pagos) a provocar el socavamiento y la caída del morenismo en el país…Ayer desde Tijuana y después de que Donald Trump anunciara la amenaza de aranceles a los países “que soberanamente decidan enviar petróleo a Cuba”, la presidenta Claudia Sheinbaum repitió su discurso sobre la independencia y la soberanía del país y advirtió que la decisión del gobierno estadounidense de asfixiar a Cuba con este nuevo embargo petrolero, “puede desatar una crisis humanitaria”. La advertencia de la mandataria mexicana es una clara reacción a la medida trumpista que sin duda alguna lleva dedicatoria específica para ella y su gobierno que, desafiando las nuevas políticas estadounidenses, se había convertido en el único país que seguía enviando crudo y combustibles a la isla de manera gratuita. Y como ya quedó claro que la Presidenta no comerá lumbre y, a pesar de su discurso de las “decisiones soberanas” ya canceló los envíos petroleros a Cuba, no le queda más que repetir su discurso ideológico al borde de la frontera con Estados Unidos, aunque en la práctica ya entendió, por la fuerza, que no debe seguir sosteniendo a la dictadura castrista de Miguel Díaz Canel. Por cierto que cuando la doctora habla del riesgo de una “crisis humanitaria” en Cuba, exhibe claramente que no sabe o pretende no saber lo que desde hace meses está sucediendo en la isla, con la escasez de alimentos, de medicamentos y de energía eléctrica. La “crisis humanitaria” ya está sucediendo en la isla y la provocó la ineptitud y el autoritarismo de sus gobernantes, esos a los que la Presidenta mexicana insistía en seguir sosteniendo con el petróleo de los mexicanos…Ruedan los dados. Cayó Escalera. Buen fin de semana para los amables lectores.

