El día que “mataron” al Mencho

Salvador García Soto

La versión de que el narcotraficante más peligroso y sanguinario de México, el más buscado por la DEA y el FBI estadounidenses había muerto llegó ayer viernes muy temprano a las oficinas del Palacio Nacional. A las 8:05 de la mañana, mientras el presidente López Obrador estaba ya en su conferencia matutina, entre los funcionarios federales se hablaba de un reporte, no confirmado, en el que militares del Ejército mexicano habrían matado en un operativo a Nemesio Oseguera CervantesEl Mencho”, aunque también circulaban a lo largo del día otras versiones que hablaban de que su muerte se había debido a la insuficiencia renal que padecía por la diabetes que lo tenía dializado.

Para la tarde, el rumor  ya era tendencia principal en las redes sociales y se hablaba de que la Sedena y la Marina se encontraban en “alerta”; una fuente de muy alto nivel en la Presidencia afirmaba a esta columna que sí tenían información del supuesto fallecimiento del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación y que las áreas de inteligencia militar estaban corroborando las condiciones en que había muerto, mientras en otras áreas del gobierno federal, como la Secretaría de Gobernación, decían no tener información al respecto y en otras, como la Unidad de Inteligencia Financiera de plano aseguraban que el rumor era “falso”.

En las áreas de Seguridad federal se aseguraba que el origen del rumor se inició por el comentario de un funcionario estatal en la Mesa de Coordinación de Jalisco, en la que participan tanto el gobernador Enrique Alfaro, su coordinador de seguridad y el fiscal del Estado, además de los comandantes de la Guardia Nacional, del Ejército y de la Marina. ¿Quién habría iniciado la especie en esa mesa y con qué objetivo, justo en medio del ambiente enrarecido por la abierta confrontación política que sostienen el gobierno de López Obrador y el de Alfaro.

Para la noche de ayer nadie confirmaba a ciencia cierta la versión sobre el deceso del capo de 53 años y originario de Michoacán que, en muy pocos años, desde que creó su propio Cártel en 2010 durante el gobierno de Felipe Calderón y con un crecimiento exponencial durante el sexenio de Peña Nieto, escaló meteóricamente en el mundo del narcotráfico y, después de haber trabajado para el Cártel de Sinaloa, hizo del Cártel Jalisco Nueva Generación, la organización del narcotráfico con más presencia a nivel nacional y con una capacidad de armamento digna de un ejército, lo mismo por su gran capacidad de fuego, que por su nivel de adoctrinamiento y disciplina.

En la pandemia del Covid, Nemesio Oseguera, por cuya cabeza el gobierno de Estados Unidos pide una recompensa de 10 millones de dólares y lo considera, según un informe de 2019 del Departamento de Justicia como el líder “de una de las cinco organizaciones criminales y terroristas más sanguinarias y peligrosas del mundo”, mientras la Fiscalía General de la República ofrece 30 millones de pesos por información que lleve a su captura, se volvió también un “benefactor social” al repartir despensas en zonas marginadas de Jalisco e incluso en colonias de Zapopan, en plena Zona Metropolitana de Guadalajara, hasta donde sus sicarios llevaban las cajas con víveres que entregaban “a nombre del señor Don Mencho”, sin que ninguna autoridad estatal o federal hiciera nada al respecto.

Hasta el cierre de esta columna, pasadas las 9 de la noche, todavía en algunas áreas de inteligencia no negaban del todo la versión del fallecimiento del Mencho, pero aclaraban que “no hay nada confirmado”. Y extrañamente las versiones se dejaban correr sin una posición oficial mientras “El Mencho” se volvía la principal tendencia en Twitter en México con más de 12 mil mensajes alusivos a la supuesta muerte del jefe del Cártel Jalisco Nueva Generación.

El día que el CJNG incendió a Guadalajara

No es la primera vez que una noticia no confirmada sobre Nemesio Oseguera Cervantes desata todo tipo de reacciones. El 27 de agosto de 2012, en el gobierno de Felipe Calderón, circuló la versión de que “El Mencho” había sido detenido en Zapopan, luego de que huyera de un operativo militar en el municipio de Tonaya el día anterior, 26 de agosto.

La noticia, que circuló profusamente, desató una violenta reacción de las bases del Cártel Jalisco Nueva Generación que en unas horas incendiaron la Zona Metropolitana de Guadalajara con narcobloqueos en vialidades y avenidas, quema de camiones y provocando un caos y pánico entre la población. La detención fue desmentida entonces por el gobierno calderonista, cuando su secretario de Seguridad era justamente Genaro García Luna, y todo quedó en un rumor que dejó apanicada a la capital jalisciense y con imágenes del caos que le dieron la vuelta al mundo.

Pero tres años después, la periodista Silvia Otero publicó aquí en EL UNIVERSAL una investigación en la que, con base en un documento de inteligencia federal, se afirmaba que aquel 27 de agosto sí había sido detenido “El Mencho” por elementos de la Marina que lo habían perseguido después de que tuvo un enfrentamiento en el municipio de Tonaya con la Policía Federal. Las fuentes citadas en el documento aseguraban que Oseguera estuvo detenido unas horas pero que, ante la reacción virulenta de los sicarios del CJNG y el miedo a una desestabilización, el entonces gobernador panista de Jalisco, Emilio González Márquez, habría pedido al gobierno de Felipe Calderón que liberaran a Nemesio Oseguera, a petición de su entonces secretario de Seguridad estatal, Luis Carlos Nájera, quien después sería Fiscal General del estado en el gobierno priista de Aristóteles Sandoval.

Según esa versión periodística, que en su momento ameritó sólo un comunicado de la Secretaría de Marina diciendo que negaba “categóricamente” la información y que ellos siempre que detenían a un presunto delincuente lo presentaban ante el MP, al “Mencho” lo liberaron tras su detención, mientras que a Luis Carlos Nájera intentaron matarlo presuntos sicarios del CJNG el 21 de mayo de 2018, ya cuando era fiscal estatal, pero milagrosamente sobrevivió al atentado. Nájera fue señalado en su momento por el Procurador General, Jesús Murillo Karam, de tener presuntos vínculos con la delincuencia organizada, en comentarios que Murillo le hizo directamente al gobernador Aristóteles Sandoval, que a pesar de eso lo mantuvo en el cargo hasta 2015.

A diferencia de aquel 2012 cuando un rumor sobre su captura desató el pandemonium en Guadalajara y su Zona Metropolitana, ayer no se reportaba ningún tipo de situación relacionada con el violento CJNG y la capital jalisciense permanecía en calma. Tal vez ese sea el mejor indicador de que la presunta muerte de “El Mencho” fue solo un rumor que, soltado desde una instancia oficial, como es la llamada Mesa de Coordinación de Jalisco, resulta difícil de entender si fue un simple caso de mala información o si el tema llevaba alguna otra intención.

Por lo pronto, Nemesio Oseguera Cervantes, el narco más violento y buscado por los Estados Unidos, el mismo que ha burlado y se ha burlado ya de tres presidentes de la República, contando a López Obrador, y cuyos ejércitos de sicarios fuertemente armados atemorizan a mexicanos de más de 10 estados del país, debió dormir tranquilo en alguno de sus muchos escondites entre la Sierra Sur de Jalisco, Puerto Vallarta, Guadalajara y Michoacán. Y debió pensar quizás sonriendo “El Mencho” en aquella frase atribuida erróneamente al Tenorio de José Zorrilla pero cuyo autor, aún desconocido, no pudo reflejar mejor la situación del sanguinario capo: “Los muertos que vos matáis, gozan de cabal salud”.

Notas indiscretas...

El extraño cambio de posición de Claudia Sheinbaum, que pasó de decir el miércoles de esta semana: “Consideramos que es difícil pasar al siguiente semáforo" a presentar el viernes un “plan de transición gradual del semáforo rojo al naranja”, parece obedecer a presiones desde el Palacio Nacional. En medio de las diferencias evidentes entre la Jefa de Gobierno y el subsecretario Hugo López-Gatell, este último diciendo que “las predicciones del Covid en la CDMX quedaron rebasadas” ante el aumento sostenido de contagios en las últimas semanas, y Sheinbaum afirmando que sus predicciones eran distintas y que sí funcionaron, lo que más llamó la atención es que antes de que la gobernante de la ciudad hiciera público su anuncio de reapertura gradual de actividades no esenciales y lugares públicos a partir del lunes, el presidente López Obrador hiciera el anuncio varias horas antes y dijera en la mañanera que estaba dispuesto “a apoyar a la Jefa de Gobierno en su intención de reabrir”. ¿Será que el que manda en Palacio Nacional es el mismo que también manda en el Palacio del Ayuntamiento? Es pregunta…Por su parte, el gobernador Alfredo del Mazo rápidamente salió ayer a deslindarse de la reapertura y del cambio de semáforo decidido por la CDMX y aseguró que “en el Estado de México nos mantenemos en semáforo rojo, lo que significa que seguimos todavía en el nivel más alto de contagios y de riesgo para la población”. ¿Cómo entender que pasando el Toreo de Cuatro Caminos o la Cabeza de Juárez sigan en alerta roja por el peligro de contagios del Covid, mientras que en la Ciudad de México ya confunden el rojo con el naranja?...En Sonora la gobernadora Claudia Pavlovich presentó esta semana un acuerdo estatal denominado el “Pacto para que siga Sonora”, en el que convocó a los sectores productivos y sociales de su estado a sumar esfuerzos para enfrentar la crisis del Covid. De manera virtual, el jueves se conectaron cerca de 800 representantes de Sonora, empresarios, académicos, investigadores, presidentas y presidentes municipales, legisladores, políticos, funcionarios, deportistas, representantes de iglesias, organizaciones civiles, comerciantes en pequeño, así como exgobernadores del estado como Samuel Ocaña García, Manlio Fabio Beltrones Rivera, Armando López Nogales y Eduardo Bours Castelo, para dialogar y discutir sobre las medidas de protección sanitaria que se mantienen en el estado y los tiempos y las formas en que se dará la reapertura económica y laboral en la entidad,  “Todos debemos ser responsables, yo no estoy de acuerdo con quienes dicen que el que se tenga que morir, que se muera, y el que se tenga que contagiar que se contagie; creo que todos somos corresponsables y sé que vamos a seguir siéndolo; la realidad que se está viviendo en Sonora, este virus no es un invento, no es una broma, es una realidad. Este pacto no es con la gobernadora, no es con mi gobierno, es con todos los sonorenses”, dijo Pavlovich en su llamado a todos los sonorenses a apoyar los planes tanto para evitar contagios como para reabrir en su momento actividades esenciales…Se baten los dados. Serpiente doble. Semana de altibajos.

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