La alarma por el ciberataque a los sistemas informáticos de Petróleos Mexicanos se detonó a las 7 de la mañana del pasado domingo y pudo tratarse no de una acción de hackers externos con fines de secuestro y rescate, como se pensó en un principio, sino de un virus ransomware que se introdujo de manera deliberada, a través de una memoria USB, desde adentro de las instalaciones de la empresa y por algún empleado que tenía acceso abierto al site de Pemex.

Esa es la principal hipótesis en las investigaciones forenses en este momento, a cargo del CISEN y de la Policía Cibernética de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, en las que se indaga la posibilidad de que el virus haya sido introducido al sistema desde un equipo de cómputo de la propia petrolera, con el fin de que no pudieran utilizar información y borrar archivos y carpetas de los CPUs, justo el mismo fin de semana en el que la Fiscalía General de la República había comenzado a requerir información interna de Pemex para investigaciones claves de corrupción en el pasado sexenio. Porque precisamente el viernes 8 de noviembre se llevó a cabo un operativo con guardias internos armados y agentes de la FGR para recabar y obtener información de la Subdirección de Finanzas de la petrolera.

Esta “coincidencia” entre el operativo de la FGR el viernes por la tarde y el ataque cibernético 24 horas después, hace pensar que más que un caso de hackeo con fines de secuestro y cobro de rescate de 5 millones de dólares, como se manejó, se trate de un acto interno de sabotaje para tratar de ocultar información clave en los casos de corrupción cometidos en el gobierno de Peña Nieto y bajo la dirección de Emilio Lozoya Austin o de otros exdirectores de Pemex en el sexenio anterior.  

De acuerdo a lo que ha trascendido por fuentes cercanas a las investigaciones forenses que se realizan en el site de Pemex, el virus que se introdujo al sistema no es muy sofisticado y ya se ha utilizado en ataques conocidos a otras empresas; sin embargo, el malware sí tiene la capacidad comprobada de borrar archivos y carpetas. Por eso la hipótesis que siguen los expertos del CISEN y de la Policía Cibernética apunta a que quien lo soltó, muy probablemente desde adentro de la empresa y utilizando una USB, en realidad no quería un pago como el que se manejó de los 5 mdd —que de por sí parece poco monto para pedirle a una empresa del tamaño de Pemex— sino que la petición de “rescate” sería una fachada para cubrir la intención real que era desaparecer información “confidencial y comprometedora” para las investigaciones de malos manejos financieros en la paraestatal. Sería pues un distractor, para borrar evidencias claves en esquemas de corrupción.

Ayer, de nueva cuenta ante el silencio ya acostumbrado del director de Pemex, Octavio Romero, la secretaria de Energía Rocío Nahle tuvo que dar la cara y aseguró que el problema del ciberataque “ya se está resolviendo” y que “no habría ningún pago de rescate”. Y es que Nahle debe saber bien que Pemex está logrando reactivar sus equipos, pero las investigaciones forenses llevarán algún tiempo en concluirse. Por lo pronto, el sabotaje, más que hackeo, tiene todas las huellas de un "inside-job" que no necesitó de evadir sistemas de seguridad y fire-walls pues se habría infestado desde dentro al site. La gran pregunta que tendrán que responder los investigadores es no sólo quién introdujo el malware, que pudo ser cualquier empleado, sino quién fue el autor intelectual del ataque y qué información querían esconder sobre la enorme corrupción en Pemex.

NOTAS INDISCRETAS…Mientras a Rosario Piedra le llueven ídems por sus primeras declaraciones como ombudsperson nacional, en las que respondió a una pregunta de los reporteros con otra pregunta irónica: “¿Hay muertes de periodistas? y la oposición del PAN y el PRI anuncian sendas controversias y acciones inconstitucionales contra su presidencia, en el Senado hay heridas abiertas por la batalla campal y la violencia que se salió de control la noche del martes en la atropellada e ignominiosa toma de protesta de la nueva titular de la CNDH. Cada grupo tiene su versión: Morena que dice que fue el PRI quien se opuso a repetir la votación, los priistas que se deslindan de haber apoyado la designación de Rosario Piedra y dicen que sus 13 votos no fueron decisivos y que fue la mayoría de Morena y sus aliados los que se negaron a cumplir el compromiso público que había hecho Ricardo Monreal. Y por otro lado, sobre los penosos jaloneos, empujones y hasta “llaves” de lucha libre que se vieron en la tribuna, también hay dos versiones: la de Gustavo Madero y los panistas, que acusan una actuación violenta de los senadores y senadores de Morena que, tratando de impedir la protesta del senador chihuahuense lo tumbaron al piso y lo jalonearon entre varios morenos; mientras que de la bancada morenista, la presidenta de la Mesa Directiva, Mónica Fernández, acusa que Madero sí la jaló con fuerza de un brazo, al grado de lastimarla, la empujó en su silla y trataba incluso de golpearla con el puño, lo que provocó la reacción airada de compañeros suyos como Salomón Jara y las aguerridas Citlalli Hernández y Martha Guerrero que, literalmente taclearon al panista, pero fue para evitar que agrediera a Mónica Fernández. Por lo pronto, ante las dos versiones que siempre hay de un hecho, lo que está claro es que en ese zafarrancho descontrolado que mancha de origen la presidencia de Rosario Piedra, hubo de todo: desde violencia de género, hasta violencia generalizada…Ya salió el peine de la extraña renuncia de Joel Ayala al PRI. Resulta que lo hizo para aliarse con César Augusto Santiago y apoyarlo con la fuerza de la FSTSE a lograr el objetivo del registro del nuevo partido político que impulsa el también expriista. De los 5 grupos perfilados para el registro ante el INE, el de César Augusto, Fundación Alternativa, es el que va más retrasado y puede tener oxígeno con la incorporación de Ayala y sus huestes burocráticas. Por cierto, quien ya encontró apoyo financiero empresarial para lograr el mismo objetivo, es el expresidente Felipe Calderón, quien junto con su esposa Margarita Zavala ya está realizando entre 4 y 5 asambleas por semana. A Calderón y Margarita les habían cerrado las puertas del financiamiento, pero algunos capitanes de empresa ven con simpatía que el partido México Libre, que pretende la expareja presidencial, sea un contrapeso de la 4T desde la Cámara de Diputados en la próxima legislatura. ¿Quiénes serán los empresarios que están apoyando al matrimonio Calderón-Zavala? Seguro en Palacio Nacional les gustaría saber…Tiro caliente. Capicúa de los dados. Repetimos.

sgarciasoto@hotmail.com

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