En la carta que le escribió de puño y letra desde la cárcel al presidente , el 17 de diciembre de 2020, el abogado Juan Collado aseguraba que el entonces consejero Jurídico de la Presidencia, Julio Scherer Ibarra , “era el ángel que estaba buscando hace año y medio para exponerle lo que sucede en mi caso y la situación que estamos viviendo”. Diez meses después, en octubre de 2021, el mismo Collado cambió su declaración y su percepción sobre Scherer, al que ya no veía como ángel, sino como demonio y, en busca del “criterio de oportunidad” de la justicia, le declaró a la FGR que el consejero presidencial, junto a otros tres abogados y un operador financiero, le pidieron entregar la Caja Libertad a cambio de un acuerdo reparatorio de 2 mil millones de pesos.

En aquella carta de tres cuartillas, que firma como , recibida por el presidente López Obrador por intermediación del propio Scherer, el abogado que en esa fecha tenía ya año y medio en la cárcel, acusado por la FGR de lavado de dinero y delincuencia organizada , se dirige al presidente López Obrador como “un hombre de buena fe, regido de un sentido humanista y apegado a la ley” y le pide su ayuda “para encontrar una salida a todo este problema”, pues dice tener un estado de salud “muy frágil” por varias enfermedades que le fueron diagnosticadas desde 10 años atrás como “síndrome metabólico, hiperglucemia, hipertensión arterial, diabetes y afecciones pulmonares”, por lo que un contagio de Covid-19 “sería fatal en mi persona”.

Collado narra en su misiva que “por casualidad en días pasados” sus hijos Juan y María del Mar se encontraron con , consejero Jurídico de la Presidencia, a quien se acercaron y abordándolo. “Mi hija Mar, muy emocionada le comentó que era el ángel que estaba buscando hace año y medio para exponerle lo que sucedía en mi caso y la situación que estamos viviendo”. El abogado personal del expresidente Carlos Salinas y del también exmandatario Enrique Peña Nieto , le explica al Presidente que se decidió a mandarle esa carta y a hacerle su petición, “ya que considero que Dios les puso en el camino a mis hijos” a Scherer Ibarra. El encuentro al que se refiere Collado entre sus hijos y Scherer ocurrió el 5 de diciembre de 2020 en el restaurante Carpacio de Miami.

“Encontraron en él a una persona muy humana, empática y dispuesto a escucharlos. Somos conocedores de las capacidades jurídicas y de gestión que en la Administración Pública Federal desarrolla, por lo que tenemos mucha fe en que el licenciado Julio Scherer Ibarra puede ser el canal, si usted otorga su consentimiento, para encontrar una forma jurídica alterna para solucionar los diversos procesos que tengo en mi contra”, dice textual en un párrafo Juan Collado de la carta de la que esta columna tiene una copia.

Y la forma “jurídica alterna” que le propone el mismo abogado preso al Presidente es “mi compromiso de asistir a la Justicia Penal restaurativa e iniciar la celebración de los acuerdos reparatorios para concluir satisfactoriamente en el marco de la ley mis expedientes”.

Antes y después de que Collado mandara esa carta, entregada personalmente al Presidente por el consejero jurídico, Scherer se reunió en varias ocasiones con los dos hijos de Collado, Juan y María del Mar. El primer encuentro tuvo lugar el 10 de diciembre de 2020 en su oficina de Lomas de Virreyes y ahí el funcionario de la Presidencia les dice que tiene la “instrucción superior” de buscar un “acuerdo reparatorio” sin mencionar por qué cantidad, y les pide que su padre Juan Collado redacte una carta al Presidente en donde pida que Scherer sea el conducto para un arreglo. Después, el 16 de diciembre los hijos regresan a la oficina de Las Lomas para informar que su padre está de acuerdo con negociar un trato, le presentan la carta ya redactada al Presidente, y en ese encuentro el consejero jurídico les habla por primera vez de un “acuerdo reparatorio” por 2 mil mdp.

Para 2021 hay más encuentros entre los hijos de Collado y el funcionario. El 1 de enero, Scherer recibe al hijo Juan y le informa que el acuerdo para reparación del daño está avanzando. El 20 de enero, Juan Collado Jr. regresa a la oficina del consejero y le informa que el primer pago del acuerdo será por 300 mdp y que el resto, 1,700 mdp los liquidarían en 3 años. El 3 de marzo el hijo del abogado regresa y le expresa a Scherer su preocupación por la salud de su padre, y éste hace unas llamadas delante de él para que escuche que el acuerdo ya se está revisando. El 2 de abril, en otro encuentro, Julio Scherer le dice al hijo que Collado tiene que ofrecer una “garantía de activos” y le explica que debe hacer dos depósitos de 150 millones de pesos cada uno para el primer pago del acuerdo.

En el mes de junio de 2021 hay otra reunión en la misma oficina privada en la que Scherer le pide un avalúo de sus propiedades y garantizar el acuerdo reparatorio con los activos de . A partir de ese momento el asunto pasa a manos de la Fiscalía General de la República a donde Scherer le pide a los Collado negociar ya los términos del acuerdo. El 5 de julio el hijo de Collado se reúne, por instrucciones del fiscal Gertz Manero , con el fiscal Juan Ramos, fiscal Especial de Control Competencial y hombre de confianza de Gertz, quien le dice a Juan Collado Jr. que el acuerdo reparatorio que estaba negociando con Scherer era improcedente porque no podían reclasificar el delito de delincuencia organizada, que no admite acuerdos reparatorios.

Para el 27 de julio los dos hijos de Collado vuelven a la oficina de Scherer para decirle que están preocupados por la posición de la FGR ante el acuerdo reparatorio, a lo que el consejero les dice que no se preocupen y que él hablará con el fiscal Gertz “para agilizar el trámite” y les promete que en dos semanas su padre estará fuera del reclusorio. Para agosto, los Collado buscan a Scherer para otra reunión, pero ya no se realiza y el 31 de ese mes el consejero jurídico renuncia a su cargo. Para el 19 de octubre de 2021, ya con Julio fuera de la Presidencia, el abogado Juan Collado denuncia ante la FGR a Scherer y a sus exabogados Juan Antonio Araujo Rivapalacio , César Omar González Hernández e Isaac Pérez Rodríguez , así como al asesor financiero David Gómez Arnau.

¿Qué cambió entre la carta de diciembre de 2020, en la que Juan Collado veía a Julio Scherer como un “ángel” a la denuncia en su contra en octubre de 2021 en donde lo acusa de una presunta extorsión y de pretender quitarle la Caja Libertad? Claramente lo que cambió es que Scherer ya no estaba en el poder y ya no era el hombre de confianza del Presidente; pero también cambió la relación de amistad y cercanía que el exconsejero Jurídico tenía con el fiscal Alejandro Gertz Manero y la enemistad jurada que surgió entre ambos porque Gertz culpa a Scherer de revelar información sobre sus propiedades a la revista Proceso y de haberle iniciado campañas mediáticas con temas como el de su excuñada Laura Morán y su hija, Alejandra Cuevas , que lleva más de un año encarcelada.

Hay mucho todavía por saber de este caso que comenzará a resolverse en la audiencia judicial pospuesta para el martes 8 de marzo a las 13:00 horas, y en donde se definirá la situación jurídica de los abogados cercanos a Scherer y se verá si el nombre del ex consejero jurídico sale o no a relucir en los testimonios y acusaciones de testigos y del Ministerio Público. Por lo pronto, en medio de esta trama judicial, que involucra delitos de extorsión, lavado de dinero, asociación delictuosa y tráfico de influencia, también hay claramente una venganza y una intención política muy clara de la Fiscalía que encabeza Gertz Manero y que quiere, a toda costa, llevar a juicio y, de ser posible a la cárcel, al exconsejero jurídico que fue el hombre de mayor confianza y cercanía del presidente López Obrador... Capicúa de los dados. Repetimos el tiro.

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