AMLO quiere control y reforma para la UNAM

La UAZ es el “laboratorio” donde se está diseñando y cocinando el “nuevo modelo universitario” para la UNAM

SALVADOR GARCÍA SOTO
Nación 25/10/2021 03:03 Actualizada 03:05
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Las declaraciones y ataques de Andrés Manuel López Obrador contra la UNAM, a la que tacha de “neoliberal” y la acusa de promover el individualismo y de perder “su esencia social”, no son para nada una casualidad, una ocurrencia u otra de las “guerritas verbales” que acostumbra el presidente. Etiquetarla como “de derecha y desviada de sus objetivos” y asegurar que se dedicó a favorecer los intereses y la formación de profesionistas para el modelo neoliberal, es el banderazo de salida que manda el jefe de la 4T para buscar apropiarse de la Universidad Nacional e imponerle, cuando termine la rectoría de Enrique Graue en 2023, una “reforma al modelo universitario” que se alinee con la “transformación de la vida pública del país”.
 
No fue casualidad que el presidente se haya lanzado en contra de la Universidad en su conferencia mañanera del jueves 21 de octubre pasado, justo un día después de que en la Universidad Autónoma de Zacatecas, el subsecretario de Educación, Luciano Concheiro, presentara la “Concepción y Ruta Crítica para el Proceso de Reforma” que se aplicará en la universidad estatal zacatecana y que, junto con el rector Rubén de Jesús Ibarra Reyes, y el gobernador morenista de ese estado, David Monreal, se presentó como un “plan piloto” con el que se pretende cambiar “el modelo de universidad pública que se ha aplicado en las últimas décadas”, y que se busca que asuman, dentro de su autonomía, las demás universidades públicas del país.
 
“El cambio que hoy propone la UAZ se produce en medio de un poderoso proceso de transformación de la vida pública del país (la 4T) y entonces adquiere otras dimensiones”, dijo el subsecretario Concheiro, autor del nuevo “modelo de reforma universitaria” que se propone impulsar desde Zacatecas al resto de las universidades públicas de México, incluida la UNAM. “Representa una ruptura radical, contrario a un modelo de universidad que se había instalado entre nosotros, que es una lectura dominante, que nos arrastra hacia el positivismo y el neopositivismo… una universidad napoleónica, recubierta de neoliberalismo”, dijo Concheiro Bórquez en la sesión del Consejo Universitario de la UAZ del pasado miércoles.
 
El modelo de la UAZ, que ya comenzó a aplicarse con una política de “cero rechazo” a los alumnos y que plantea regresar a esquemas como los del “pase automático”, y a garantizar que no haya más alumnos “rechazados” en la universidad pública, se propone también arropar a jóvenes de origen humilde, indígenas y de zonas rurales y plantea la modificación de planes y programas de estudio. “Un nuevo modelo educativo que promoverá el pensamiento crítico, la inter y transdisciplinariedad, el compromiso social y ambiental, a través de una nueva arquitectura institucional… Asumir como casa de estudios un nuevo y trascendente papel: fungir como agente autónomo de desarrollo y transformación social”, dijo el rector de la UAZ, Reyes Ibarra, en la presentación del plan reformista universitario.
 
Otra cosa que tampoco parece casualidad y que confirma por qué el presidente López Obrador aprovechó el lanzamiento del “plan piloto” en Zacatecas para mandar la primera señal y el banderazo de un modelo de reforma y control de la 4T sobre la UNAM, es la fecha en la que se pretende terminar la aplicación del “nuevo modelo universitario” en la UAZ: a finales del mes de noviembre de 2023, justo cuando termina el segundo periodo del rector Enrique Graue y cuando se estaría eligiendo a un nuevo rector para la Universidad Nacional. Eso no es ninguna coincidencia.
 
“Todo este será un proceso de transición gradual, progresivo, horizontal y profundamente democrático”, dijo el miércoles pasado en Zacatecas el coordinador general del proceso de reforma, el doctor Raúl Delgado Wise, catedrático, experto en temas de migración, y quien con sus investigaciones sobre “la transformación de las universidades públicas” es junto con Luciano Concheiro el otro ideólogo detrás del modelo que desde la UAZ se busca reformar a la UNAM y al resto de las universidades públicas en México.
 
Así que, ni polémica estéril ni ocurrencia presidencial, el mensaje de López Obrador sobre la “desviación de la UNAM” es la punta de lanza de una intentona que prepararon con mucho tiempo y con tiento en la 4T, donde sondearon el terreno en la pasada reelección de Enrique Graue, en 2019 y, al ver que no podían ganarle, decidieron apoyarlo. Pero ahora, en la segunda mitad del sexenio, el plan y la ruta están trazados para buscar el control de la UNAM; por eso todo el grupo universitario de la 4T, liderado por Claudia Sheinbaum, Martí Batres y demás personajes, se sumaron al coro de respaldo a los dichos presidenciales. Con Concheiro a la cabeza, la UAZ es el “laboratorio” donde se está diseñando y cocinando el “nuevo modelo universitario” para la UNAM y las otras universidades públicas, que en esencia no es tan nuevo porque busca, como en muchas otras cosas, un retorno al pasado: que ningún joven se quede sin universidad con el pase automático, es decir volver al modelo de la Universidad de masas y con ello a la pérdida de la calidad educativa.
 
NOTAS INDISCRETAS… La imagen del expresidente Enrique Peña Nieto saliendo de un lujoso hotel de Roma junto a su novia Tania Ruiz, mientras un par de turistas mexicanas le gritan “¡Ratero!”, confirma dos cosas: la primera, la percepción que siguen teniendo muchos mexicanos sobre lo que fue el sexenio peñista donde se vivió la corrupción más descarada y rampante de un país acostumbrado a la corrupción; y la segunda, que con todo y eso Peña sigue gozando de total impunidad y no se ve ni apurado, ni mucho menos preocupado ante la supuesta lucha anticorrupción de la 4T y los supuestos intentos del fiscal Alejandro Gertz Manero de acusarlo en la trama de corrupción de su testigo favorito, Emilio Lozoya. Es tal el exceso de confianza y hasta cinismo que sigue mostrando Peña Nieto que en el video donde sube a un taxi, a las puertas del hotel que le cobra 25 mil pesos la noche, todavía se da el lujo de sonreír para la cámara que lo grababa desde un celular y, con una sonrisa y alzando la mano, saluda a las mujeres que le gritan “ratero” y le dicen que “va a acabar en la cárcel”. Tal vez en otro universo, pero no en el de la 4T, donde Peña sigue siendo el consentido de Palacio…Hablando de Palacios, al de gobierno de Oaxaca le están tirando ya muchos aspirantes para las próximas elecciones que habrá en 2022 por la gubernatura del estado. Aunque todas las encuestas le dan ahora la ventaja a Morena, del lado de la oposición ya se teje la Alianza PRI-PAN-PRD que buscará enfrentar a los morenistas y empiezan a sonar nombres de posibles candidatos aliancistas. Uno de ellos es el director del IEEPO, Francisco Ángel Villarreal, quien ha dirigido la educación en Oaxaca por primera vez en muchos años sin protestas, marchas o plantones de la conflictiva Sección 22 del CNTE o de los grupos de la UABJO que se han mantenido tranquilos por la política de negociación y conciliación que se aplica en el sector educativo. El trabajo de Paco Villarreal, junto con la operación del gobernador Alejandro Murat, ha ayudado a cambiar el esquema permanente de confrontación con los organismos sindicales y universitarios por una relación de respeto, acuerdos y resultados. En las listas de nombres que ha comenzado a mencionar el propio gobernador Murat sobre posibles candidatos de la alianza opositora en Oaxaca figura el de Francisco Villarreal, que ya ha sido diputado local y federal, además de haber ocupado cargos en al menos cinco administraciones estatales de Oaxaca…Ayer en la Montaña de Guerrero, donde acaba de documentarse un caso más de la venta de niñas, con la investigación oficial de la Fiscalía de Justicia de Guerrero sobre la niña Angélica, que fue vendida a los 11 años de edad para matrimonio, y luego víctima de ataques e intentos de violación por su suegro, Rutilio Julián Moreno, de quien huyó para después ser detenida y encarcelada por la Guardia Comunitaria que la tuvo detenida junto a su abuela y dos hermanas menores de edad, le preguntaron al presidente si iba a revisar algo de esta problemática que padecen las niñas de esa región guerrerense y que se disfraza de “usos y costumbres”. La respuesta de López Obrador no pudo ser más insensible y mentirosa: “No, no vengo a ver eso, porque eso no es la regla. En las comunidades hay muchos valores culturales, morales, espirituales. Eso puede ser la excepción, pero no es la regla. Qué, ¿acaso entonces la prostitución nada más está con los pobres?, entonces toda una campaña en ese sentido, pero no es motivo para cuestionar a nadie, es que es muy enajenante el manejo de la información o mejor dicho la información que se transmite para distorsionar, para deformar las cosas”.  Si el presidente niega y desestima lo que han documentado organizaciones defensoras de derechos humanos como Tlalchinollan y otras en la región, entonces se entiende por qué siguen vendiendo a niñas, violándolas y abusando de sus derechos humanos en esa parte de México y en pleno siglo XXI. Cómo se nota que el presidente nunca tuvo a una hija mujer… Los dados mandan Serpiente doble. La semana empieza complicada.

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