Jóvenes ¿oportunidad o problema?

Rogelio Gómez Hermosillo M.

Flojos, buenos para nada, desinteresados, desmotivados, generación de cristal, apáticos, son algunos de los calificativos y estigmas con los que se etiqueta a la juventud “actual”. Además del preferido por los medios y la política: Ninis.

El problema va más allá de lo absurdo al generalizar o al pretender comparar con “tiempos pasados”. El problema es que responsabilizar a las personas jóvenes de las barreras al trabajo digno y la educación de calidad, oculta las causas estructurales que las producen.

A nivel nacional 11 millones de jóvenes de entre 15 y 29 años están fuera de la escuela y no cuentan con estudios de nivel medio superior (bachillerato). Y entre quienes trabajan, 10 millones carecen de ingreso suficiente y 9.6 millones carecen de seguro social.

Solo en la CDMX hay 750 mil jóvenes con barreras estructurales que les excluyen del trabajo digno. En la CDMX 400 mil jóvenes están excluidos, fuera de la escuela y sin trabajo. En este conjunto, 190 mil están en abierto desempleo. Y 210 mil más trabajan... pero en su casa, sin remuneración, en labores domésticas y trabajos de cuidado, de ellas, casi todas son mujeres (84%).

Y 350 mil jóvenes más trabajan, pero en condiciones muy precarias, sin ingreso suficiente y sin seguro social. Su ingreso no alcanza para comprar dos canastas básicas y superar el umbral de pobreza. Carecen también de servicios de salud.

Esta es una situación estructural. No es responsabilidad de quienes la padecen. Esta realidad de exclusión y pobreza es producto de las barreras creadas desde el sistema educativo, el sistema laboral, el sistema familiar y la cultura patriarcal.

En la ciudad y en el país, urgen políticas públicas y acciones sociales efectivas de inclusión de millones de jóvenes para que florezcan y tengan oportunidades de educación y trabajo.

Por eso, es muy esperanzador el inicio de la Red Global Jóvenes Oportunidad en la CDMX. Esta red se propone impactar la vida de 75 mil jóvenes, mediante acciones para que concluyan su educación media superior, accedan a empleos con contratos de trabajo digno o puedan emprender y para que se sumen a oportunidades económicas, sobre todo en la economía digital, la economía verde, y los sectores de hospitalidad y cuidados.

En el evento de lanzamiento de esta Red en CDMX (GOYN por sus siglas en inglés), las y los jóvenes que ya se sumaron y son actor clave tuvieron un lugar destacado. Su voz y presencia puso el tono y la energía.

También hubo en el evento representación de autoridades del gobierno de la Ciudad, de alcaldías y del gobierno federal; de un conjunto de empresas y representantes del sector privado; de fundaciones y organizaciones de la sociedad civil especializadas en juventud y empleabilidad. La iniciativa será un esfuerzo conjunto, coordinado y colaborativo multiactor y plural, lo que puede hacer una gran diferencia. Desde la Alianza Jóvenes con Trabajo Digno estamos sumados activamente.

Una de las estrategias será cambiar la narrativa y enfrentar los estigmas. Por ello, vale la pena escuchar a las propias personas jóvenes: “Somos entusiastas, innovadoras, soñadores, persistentes, leales, enérgicas, responsables, alegres, luchadores, ingeniosas, autodidactas, prácticos, positivas, empáticos, resilientes. Somos jóvenes oportunidad”. (Más información en las redes de YouthBuild México. Recomiendo mucho el video disponible en https://bit.ly/3MMwutB)

En este cambio de lenguaje, todas y todos podemos ayudar. Basta de calificativos negativos, entendamos que son jóvenes oportunidad.

 

Consultor internacional en programas sociales
@rghermosillo

 

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