La promesa de poner “primero a los pobres” no se cumple aún. Dos terceras partes de los hogares de menores ingresos están excluidos de los programas gubernamentales. La pobreza urbana ha sido minimizada. Así que la pregunta del título es pertinente.

Reitero que los programas sociales de transferencias monetarias no pueden ser la solución frente a la pobreza. La raíz de la pobreza está en el sistema laboral, en trabajos con bajos salarios y sin seguro social. La fórmula frente a la pobreza tiene como ingrediente indispensable el trabajo digno, es decir con remuneración suficiente y derechos laborales plenos.

Sin embargo, dada la gran desigualdad en el ejercicio de derechos sociales asociada a la pobreza crónica de millones de personas, resulta muy importante que las transferencias lleguen a quienes realmente los requieren. Sobre todo, es indispensable que los programas que pueden contribuir a garantizar derechos (como las becas) si lleguen a los hogares de menores ingresos.

Pero en 2020, la mayoría de los hogares pobres están excluidos. En el 40% de hogares de menor ingreso (los deciles I a IV), que son en total 14.3 millones de hogares, dos de cada tres hogares no reciben transferencias de programas gubernamentales. Solo 4.8 millones de estos hogares reciben transferencias gubernamentales; 9.5 millones están fuera. (Datos ENIGH 2020)

Una confusión puede estar generando errores garrafales: la identificación entre territorios de “alta marginación” y la pobreza. Utilizar únicamente la focalización geográfica con base en el índice de marginación puede ser parte de la causa del retroceso y de la exclusión de la mayoría de personas en pobreza. Esta confusión además se agrava con otros sesgos derivados de la discrecionalidad, las intenciones electorales o el falso universalismo. Me concentro en el error de la focalización geográfica.

La mayor parte de las personas en pobreza vive en zonas urbanas (70%): 39 millones y solo 16.6 viven en zonas rurales. Incluso la pobreza extrema es mayoritariamente urbana (67%), sobre todo si se considera la dimensión de ingreso: 14.6 millones de personas con ingreso inferior a la línea de pobreza extrema viven en zonas urbanas y 7.3 en zonas rurales. (Datos Coneval para 2020).

La confusión se produce porque la incidencia de la pobreza es mayor en zonas rurales. O sea, la proporción de la población pobre es mayor en zonas rurales: 57% de quienes viven en zonas rurales son pobres y solo 40% de quienes viven en zonas urbanas lo son. Pero no hay que confundirse, para poner primero a los pobres no se puede excluir a quienes viven en zonas urbanas, pues con ello se excluye a la gran mayoría de quienes viven en pobreza (70%). Esto debe corregirse.

Para que no haya dudas, antes de terminar el año, en diciembre, se dará a conocer la pobreza a nivel municipal 2020. Desde ahora se puede anticipar que en los municipios de alta y muy alta marginación viven menos del 25% de las personas en pobreza en México. Y en los municipios de las grandes ciudades se concentra cerca de 2/3 partes de la pobreza.

No es necesario esperar. Para corregir la asignación de los programas de transferencias monetarias es indispensable matizar la focalización geográfica y buscar medios objetivos y eficaces para identificar a hogares pobres en zonas urbanas. Mantener la exclusión es inaceptable.

Google News

TEMAS RELACIONADOS